Este blog de Govert Westerveld, uno de los dos cronistas oficiales de la villa de Blanca (Murcia) describe la historia del Morisco Ricote, figura literaria del gran Miguel Cervantes de Saavedra. (blog for educational purposes).

  • El río Segura

    Desde aquí se divisa un hermoso paisaje donde se puede ver el río atravesando por medio de las montañas, fluyendo por la gravedad y con aparente calma. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

  • Paisaje de Blanca

    Embalse de Blanca o Azud de Ojós. En este embalse podemos podemos pescar varias especies, destacando: barbos, carpas, alburnos y black-bass. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

  • Paisaje montañoso de Blanca

    La belleza de este paisaje montañoso, si ha llamado la atención de muchos visitantes y pintores. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

  • Blanca tiene unas preciosas coniferas

    Las coníferas no solo son los árboles y arbustos más antiguos de la Naturaleza sino, también, una de las familias botánicas más extensas que existen. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

  • El granero del siglo XIII

    El Cabezo de la Cobertera se encuentra en el límite entre los términos municipales de Abarán y Blanca, en el paraje conocido actualmente como Corona. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

  • Montañas verdes

    Montañas verdes, llenas de árboles que antiguamente sirvieron de madera para la construcción de barcos. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

  • El castillo de Blanca

    La fortificación de Blanca es un testigo silencioso de su gran historia y remonta sus orígenes a época islámica, cuando se construye una estructura fortificada sobre la llamada Peña Negra. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

  • Palmeras no faltan en el paisaje de Blanca

    Las palmeras siempre están solas, aunque haya muchas juntas. No son como los pinos, que se enredan, se tocan. Las palmeras son altísimas y delgadas unas; anchas y más bajitas, otras. This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

lunes, 27 de julio de 2015

El informe del Fray Juan de Pereda


Siempre es interesante saber lo que realmente pasó en estos dos años, de 1612 a 1614, ya que el Rey demora la expulsión de los moriscos en Blanca más de dos años, hasta finales de 1613.  No cabe duda de que el valle de Ricote, y consecuentemente Blanca, pudo contar con mucho apoyo eclesiástico y civil. El ayuntamiento de Murcia hizo todo lo posible para frenar la expulsión ó buscar otras soluciones sensatas y solamente al final, para no encrespar al Rey y evitar gastos, colaboraba con la casa real, pero seguramente era mas bien una colaboración forzada y no sincera. Al final de todo los blanqueños eran buenos cristianos, con los que la Inquisición [1] no tuvo problemas en casi medio siglo.

El ayuntamiento de Murcia tuvo a su cargo las fuerzas estacionadas en Murcia, a las órdenes de don Luis Fajardo, desde noviembre de 1611 hasta mayo de 1612 y todo aquello suponía un grave revés para la economía de sus vecinos y del concejo murciano. En marzo de 1613 intentaba el ayuntamiento sacar a su costa los moriscos del valle, cuyo servicio fue ofrecido al Rey [2]. Todo esto implica que las autoridades eclesiásticas murcianas quedaban solas en su lucha de apoyar a los moriscos del Valle de Ricote.  


 Convento de Santo Tomás de Ávila  (José Luis Filpo Cabana)


El rey se sintió presionado, por un lado por los intolerantes de su Consejo y, por otro, por los alegatos llegados desde Murcia, así  que aceptó la fórmula de enviar allí a un fraile dominico, del Convento de Santo Tomás de Ávila. El fraile que se envió era un hombre de plena confianza de su confesor, el padre Luís de Aliaga, con el nombre de Juan de Pereda. Este último se trasladó a lo largo de dos meses (principios de marzo-finales de abril de 1612) a todos los lugares de moriscos del Reino y entrevistó a personas favorables y contrarias a su salida y contrastó opiniones. No olvidó hablar con las altas esferas de la Iglesia murciana, incluido el Santo Oficio. Comprobó in situ cómo eran en realidad los moriscos blanqueños e investigó el conocimiento y costumbres cristianas de los niños y viejos, a hombres y mujeres. El trabajo realizado por él en estos meses en las distintas localidades del reino de Murcia es de una asombrosa minuciosidad y nos ofrece una abundante información respecto a los modos de vida y costumbres de los moriscos y la vida en Blanca. Es por su labor que sabemos que en Blanca había establecidas ocho misas perpetuas y existían cofradías. Por otro lado, había aún bastantes vecinos con creencia del Islam, puesto que era costumbre poner agua debajo de la cama del difunto; otros rehusaban comer tocino y beber vino. Tampoco queda bien amparada Blanca por haber acogido a los moriscos de Valencia [3] o de haberse casado vecinos de ella con moriscos valencianos y granadinos. Un cura que lo fue durante doce años, —y Pereda se refiere indudablemente al cura Luís Martínez— dudó que la mayor parte se confesase bien; y otro sacerdote  —pensamos que se trata de Ginés Melgarejo—  que estuvo durante tres años allí, (1599-1602) dijo de ellos respecto al sacramento de la confesión, que él no tenía la satisfacción que se requiere. Al parecer esto era debido a que una quinta parte de la población que no era muy devota, según el informe del fraile Pereda [4].

Si pensamos que en 1613 la población blanqueña se componía también de un gran porcentaje de personas mayores, es lógico suponer que los mayores no tuvieron las mismas creencias religiosas que sus jóvenes, que habían recibido una educación cristiana mucho mejor que los blanqueños mayores, años atrás. 

Comentaba Pereda que cuando los moriscos del Valle de Ricote iban al reino de Valencia a tratar de negocios, se quedaban en casa de moriscos alfaquíes y comunicaban con ellos amigablemente, saludándolos al modo morisco, es decir besar los menores las manos a los mayores y los mayores tocando la mano a los menores y besando la propia. Si a todos estos hechos le añadimos que los viejos hablaban arábigo y generalmente eran más cerrados de lengua y menos devotos que los demás del Valle, no es de extrañar que otros mudéjares del valle dijeran [5]: “que estos de Blanca los han echado a perder”.

De todas formas el informe del fraile Pereda era favorable a los moriscos del Valle de Ricote y así se manifestaba al Rey. Es un documento realmente muy importante para saber lo que pasaba en el Valle en esos años. De estos datos concluyó el Profesor Francisco Chacón Jiménez, que Blanca pertenecía a esta bolsa musulmana con menor grado de integración. Blanca era el lugar más islamizado [6] de la región murciana, con mayor densidad de moriscos en España. Era en 1612 un pueblo con una cultura islámica favorecida por la prácticamente nula presencia de 3 familias cristianas. A pesar de 369 años de cristianismo militante en el valle de Ricote, el informe de fraile Pereda sólo serviría para aplazar la tragedia.

Volviendo a la hija de Ricote, Ana Félix, su amor y respeto a su padre Ricote se desprende de su obediencia al seguir los consejos paternales [7]. Ella es una verdadera cristiana. Nada extraño es este hecho, porque ya durante las investigaciones del Cronista Oficial de Abarán en Simancas, éste descubrió durante los años ochenta un estudio de Fray Juan de Pereda [8], enviado por el Rey Felipe III, sobre la verdadera creencia católica de los moriscos del Valle de Ricote. En un largo estudio el Fray Pereda destacaba la fe espontánea y sincera de los moriscos del valle de Ricote y decía entre otras cosas:




30.4.1612
INFORME DE FRAY JUAN DE PEREDA SOBRE LOS MUDÉJARES DE MURCIA (EXTRACTO) Avila, 30 de abril de 1612 (A.G.S., Estado, leg. 254).


Rmo. Padre Nuestro

    En cumplimiento de lo que Su Magestad fue servido en mandarme por su real cedula dada en el Pardo primero de março de 1612 despachada por Antonio de Aroztegui secretario destado en que se me ordeno que fuesse al reyno de Murçia y aueriguasse si los moriscos que al presente hay en el, llamados mudexares han viuido y viuen virtuosa y xristianamente, si sus passados han serbido en las guerras y particularmente en la de Granada, si estan mezclados y enparentados con cristianos viejos, y si se tienen por tales sin differençia en nada de sus costumbres, y todo lo demas que conforme a la instruçion de V.P. Reverendisima lleuasse entendido, lo qual puntualisimamente guarde, y della saque las preguntas de interrogatorio que seran con esta relaçion. Fuy al reyno de Murcia a haçer la dicha aueriguaçion, y para representar a V.P. Reverendisima clara y distinctamente lo que he podido alcançar deste negoçio tendra esta relaçion tres partes. En la primera apuntare lo que en comun y en general me han dicho en pro o en contra desta gente las personas de quien me he informado. En la segunda pondre mas en particular la veçindad, disposicion y estado de cada lugar, y lo que en su fauor o contra ellos se diçe. En la terçera dire lo que por mi persona he podido entender y lo que siento de los dichos de los testigos, de quien me he informado en este negoçio y las aduertençias que açerca del me ocurren.

Relaçion de lo que se entiende en general desta gente

    Hase de presuponer que en el reyno de Murçia no hay moriscos granadinos ni valençianos, sino qual o qual por hauer sido expelidos conforme al vando general de Su Magestad, y assi solos quedan agora los moriscos antiguos, que segun la comun opinion eran naturales de aquella tierra y muchos dellos fueron pobladores andando el tiempo de algunos lugares de moriscos que hay en ella. Començo la conversion desta gente, como refiere el Padre Maestro Fray Hernando del Castillo en la primera parte de la Historia de Nuestro Padre Santo Domingo capitulo 80 por el año de 1252, de suerte que en el pre sente de 1612 haura 357 años que se començaron a conuertir por lo qual ellos se preçian de conuertidos antiguos, y como si dixesemos xristianos viejos y de que ansi han sido tratados y priuilegiados por los señores reyes, no solo estos conuertidos de tantos anos atras, sino los de la hultima conuersion de aquel reyno, como consta de un priuiliegio de los Reyes Catholicos, dado en Granada a 21 de septiembre de 1501 despachado por Joan Ruyz secretario en que se les conçede que sean tratados y hauidos en todo como xristianos viejos y en el que se les estan comprendidos los mas lugares deste reyno por estas palabras: A los aljamas y viejos hombres buenos de los moros de las villas y lugares que las ordenes de Santiago, Calatraua y San Joan tienen en el reyno de Murçia o de las villas o lugares o señorios, abbadengos del dicho reino que agora nueuamente se han conuertido o quieren conuertir a nuestra santa fe etc, que son sin duda los que agora llaman mudexares, que aunque en la declaraçion deste vocablo he hallado notable variedad, la mas comun inteligençia del es que quiere deçir moros conuertidos de su voluntad antiguamente respecto de los de Granada que son mas nueuos y no falta quien diçe que los mismos granadinos les pusieron a los deste reino en nombre arauigo mudexares, para motejarlos de mudables y gente valadi en su ley, porque se conuirtieron a la nuestra y no les fauoreçieron en su leuantamiento y assi se habla muy differentemente deste nombre que unos le tienen por honroso, diçiendo que significa conuertido antigo de su voluntad y otros diçen que es afrentoso y que significa gente vaxa y de viles pensamientos, y como traidores a su nacion y ley, y assi usauan de los granadinos. Viuen estos en la çiudad de Murçia y su contorno el mas distante lugar a catorçe leguas y seran hasta 35 o 36 lugares porque en la de Granxa, que es lugar del reino de Valençia, obispado de Origuela, y fue de moriscos valençianos han poblado hasta doçe veçinos mudexares. Haura entre ellos mas de nueue mil personas desta gente, conforme al numero de la lista que me dio don Luis Faxardo echando a cada veçino tres personas, en el qual computo o no se entran mugeres y niños o me parece que son muchos mas.
    Lo que en contra desta gente he oydo en general a personas de estimaçion es mala presunçion por la raiz y naçion de donde proçeden, y tener los resabios que en otros de la misma naçion se han conoçido, espeçialmente que antes de manifestarse eran tenidos por buenos, por lo cual se ha visto manifiestamente quan acertada fue la resoluçion que Su Magestad tomo en mandar echar los que han salido, pues ellos mismos lo han comprobado, confesando que eran moros los que aca eran tenidos por buenos christianos, y assi tendrian por conuiniente perfecçionar y llebar a cabo la resoluçion passada, echandolos a todos por ser tan graues los inconuinientes, y en caso de duda se ha de juzgar por la fidelidad deuida a Dios y a Su Magestad. Confirman esta sospecha con la unidad que tiene entre si esta naçion, por lo qual es dificultossisimo de aueriguar el delito que contra la magestad diuina o humana hubieren cometido y entre si jamas se halla desconformidad ni diuersidad de pareçeres, que todos siguen çiegamente, sin discrepar ni disputar, de su ley, la en que viuieron sus passados y dan por causa desto el no hauer entre ellos escuelas ni estudios, y es pensamiento de muchas personas muy calificadas que aun los que dellos profesan nuestra fe no es con tanta firmeça ni son tan constantes, ni arrimados a las cosas de la Iglesia como los christianos viejos y aun ha corrido platica que algunos de los que los confiesan dudan y sospechan de la verdad, sençillez y entereça de sus confesiones, que haçiendolas algunos de un año no confiesan pecados mortales y que no los tengan es muy difficultoso de creer. Tambien toman indiçio contra ellos de que algunos espeçialmente los mas ancianos entienden y hablan el arauigo y generalmente los mas tienen un acçento o tonillo particular que llaman quebrar la lengua y que algunos assi mismo de los mas viejos reusan comer toçino y comunmente escusan casamientos con christianos viejos y no se juntan con ellos ni comunican, que los aborreçen y persiguen y maltratan a los que viven en los lugares y desto verdaderamente es general la quexa. Agrauase a esto en que han maltratado de palabra y obra a algunos clerigos curas de sus lugares asta en numero de quatro.
    En fauor desta gente por lo general haçe lo primero el testimonio que el tribunal de la Inquisiçion de Murçia me dio de no hauer sido castigados ni hauerse hecho causa de consideraçion contra ninguno de ellos de quarenta años a esta parte, aunque en los de antes desde çiento y diez y seis anos que ha se fundo alli la Inquisiçion fueron de todos lo lugares desta gente castigados muchos por su secta, siendo ansi verdad que en estos mismos quarenta años ultimos ha hauido muchas causas y castigos de moriscos y granadinos valençianos. Confirmase esto mucho con que el obispo don Sancho de Auila siendolo de Cartagena hiço una graue consulta sobre si hauia de ordenar los desçendientes desta gente y con acuerdo del inquisidor Cantera, entonçes el mas antigo, se resoluio de ordenarlos y ordeno algunos attendiendo a su christiandad y a que desde la quarta generaçion no hauian delinquido sus passados. Ayuda a esto que desde el dicho tiempo hasta oy se han ordenado de saçerdotes de veinte y çinco a trenta clerigos, en differentes lugares, que conoçidamente eran desçendientes desta gente. Tambien hay y ha hauido asta ocho religiosos de differentes ordenes muy graues monacales y mendicantes y hay mugeres que han hecho voto de castidad aunque no en religion, y visten sus niños con abitos de religiosos. Pruebase çiertamente que uno dellos murio martir enganchado en tierra de moros porque no quiso reduçirse a su secta hauiendole denunçiado por desçendiente dellos un renegado, y aun diçen muchos que el santo Ybernon (para cuya canoniçaçion se haçen informaçiones) es desçendiente desta gente, y que en muchos lugares la gente mas rica de los mudexares tienen esclabos comprados que han conuertido ellos mismos y hecho baptiçar con gran solenidad y costa, cosa de que personas graues y religiosas haçen grande argumento de que son buenos y fieles xristianos y de ninguno de quantos me he informado en este negoçio que passan de çiento y entre ellos son muchos conoçidamente enemigos he sabido acto ni çeremonia de su secta, ni contraria a nuestra santa fe, ni de vista, ni de oydas con çerteça desde mas de los dichos quarenta anos a esta parte, antes todos deponen de muchos actos possitibos contrarios a la secta de Mahoma, y son muy raros los testigos que no diçen de todos los siguientes, que ninguno ha vestido a lo morisco, que generalmente beben vino, que comen toçino, la mayor parte desta gente, en que se differençiauan tanto de los granadinos y valençianos que comian a parte y como diçen apartaban rancho quando trabajaban juntos en una casa, porque en la de los christianos viejos no hauia cuidado de differençiar manjar ni bebida para los mudexares, y para los granadinos y valençianos si. En el lugar tambien es manifiesta la differençia porque los mudexares de quarenta años abajo no hablan arauigo, ni le entienden, siendo el mas comun lenguage de granadinos y valençianos. Finalmente casi todos los testigos con palabras muy encareçidas diçen que en todas las cosas perteneçientes a christiandad son muy differentes los mudexares de los granadinos, valençianos y tagarinos, que ansi llamaban a los de Aragon, la qual differençia unos la declaran que es como de un sancto a un pecador, otros como de xristiano a moro, otros como de lo viuo a lo pintado, otros como del çielo a la tierra, y los que mas encareçidamente hablan de esto son los confessores y todos aquellos que han tenido particular notiçia y comunicaçion con unos y otros.
    Haçe lo segundo en fauor de la gente que en todos los actos possitibos de xristiandad se han como xristianos viejos sin differençiarse de los demas en lo exterior, y aunque en lo interior algunos que son tenidos por enemigos los quieren juzgar y diçen que todo es aparençias es comun consentimiento de eclesiasticos y seculares que no hay differençia ninguna dellos a los xristianos viejos, antes muchos diçen que en algunos lugares les haçen conoçidas ventajas y en todos se preçian tanto de pareçerlo y que los tengan por tales que no hay para esta gente mayor injuria que llamarlos moriscos, y aun los enemigos diçen que se quieren haçer christianos viejos sin serlo. Reçiben los sacramentos en sus personas y baptiçan sus hijos solenemente, y quanto al de la confesion testifican asta çinquenta saçerdotes, curas y religiosos que los confiesan y han confesado de veinte y çinco años a esta parte, que confiesan entera y sençillamente, como gente que se dessea saluar, y si tienen pecados mortales los manifiestan con claridad y distinçion explicando las circunstançias agrauantes, ganan jubileos yendo a veçes de unos lugares a otros a ganarlos, y con esta occasion y otras confiesan muchas veçes entre año. Saben la doctrina y enseñanla a sus hijos, haçen fiestas, tienen cofradias en todos sus lugares, de suerte que en el que menos hay dos o tres, sacramento, rosario y animas. Consta por los jueçes y administradores de la cruçada que toman y han tomado bulas en sufiçiente cantidad conforme al numero de las personas de viuos y difuntos, en sus muertes reçiben los sacramentos y haçen testamentos en que mandan algunas limosnas y suffiçiente numero de misas, conforme a su posibilidad, fundan obras pias y memorias perpetuas como constara de la relaçion de los lugares, en particular todos los prelados de las religiones y sus subditos postulantes confiesan hauer reçebido muchas limosnas desta gente y de los monasterios mas pobres de Murçia y su comarca diçen que pereçerian si les faltassen estas limosnas, que son y han sido mayores y dadas con mayor cariçia que las de los christianos viejos. Hay en todos los lugares hermanos de las religiones que reçiben y regalan con mucho amor a los religiosos, trahen predicadores y confesores para las quaresmas con salario y para otras fiestas prinçipales de entre año, y algunas veçes numero de religiosos de Murçia y de otras partes para sus entierros, que los mas ricos acostumbran haçer con pompa y gasto. Las demostraçiones presentes en los lugares compreendidos por el nuebo vando han sido notables y como se representaron en las cartas que vinieron de Murçia que se me entregaron a mi, muchas penitençias, proçesiones con letanias, cruçes, pendones, insignias y abitos de mortificaçion, espeçialmente iban las donçellas vestidas con tunicas blancas, descalças, velados los rostros, tendidos los cauellos, lleuando cruçes de mucho peso a cuestas muy gran trecho y las menores lleuaban otras imagenes, cruçifixos y cruçes en las manos, y otras acompañandolas con luçes, y muchas plegarias de todo genero de gente a todas horas del dia y mas ordinario a la media noche, pasando algunas en vela de claro en claro en las iglesias con disçiplinas de sangre de los hombres y tantas lagrimas, solloços y alaridos diçiendo en grito, senor misericordia, señor misericordia, que ningun animo pio lo veya que no se enterneciese, y assi solo un testigo declarado enemigo y probado con otros muchos halle que dixiessen eran fingidas y sospechosas, todos los demas hablan dellas con notable encareçimiento y diçen que son las mayores muestras de esperança y fe en Dios que se han visto ni leydo, y señaladamente quatro religiosos de singular estimaçion y credito de santidad me han affirmado que tienen por çiertissimo les ha Dios de fauoreçer, y que no es possible que falte a tan viuas y feruorosas petiçiones; y otros religiosos muy graues diçen que si fueran fingidas no las dexara Dios sin particular castigo, que le padeçieran estos mayores que los demas que han salido del Reino pues su culpa fuera mayor, y assi reduçen a particular providençia diuina el hauer dispuesto que se queden estos del primero vando general, para que por medio de sus oraçiones alcançen misericordia. Y un religioso descalço tenido por sancto me dixo hauia hecho particular oraçion pidiendo a Dios alumbre a Su Magestad para que no mande se execute esta expulsion, assi como le alumbro para que se hiçiese la de los otros y que no se puede persuadir a que Dios aya de permitir que salgan, es notable el conoçimiento que dellos tiene por ser de casi sessenta años y hauer sido casado antes de religioso y en todos estados hauerlos tratado y comunicado mucho. Y en quanto a ser las demostraçiones dichas persuadidas o induçidas no he hallado quien lo diga sino muy gran fundamento para entender han salido de solo su motivo porque todos affirman que començaron desde el primero dia que se publico el vando y para haçerlas mejor y que fuessen mas gratas a Dios embiaron a los conuentos de Murçia y a otras partes a pedir religiosos que los viniessen a ayudar, animar y confesar, como lo hiçieron y se confesaron casi todos los de aquellos lugares con mucha deuoçion y lagrimas, y son palabras de algunos de los confesores que haçian estas confesiones como los que entendian hauian de ser las ultimas y como despediendose deste sacramento, como quien hauia de morir, con animo de lleuar limpia su alma y diçiendo que a trueco de morir en la fe de Jesucristo y entre christianos tomarian que Su Magestad los mandasse matar antes de echarlos, y es ciertissimo que consultaron y aun se auisaron de hauer desseado la muerte a sus hijos pequenos por el peligro que tendrian de perder la fe, que los que ya eran grandes antes perderian mil vidas. Juntase a esto lo que ponderan mucho personas cuerdas que es no hauer querido vender ni disponer de cosa alguna de sus haçiendas, con ser ansi que fueron muchas personas a soliçitar las compras, cosa que en gente tan atenida a su interes haçen gran testimonio de su buena fe y esperança. Han echo algunas limosnas y dicho misas y pedido a los conuentos de los religiosos los encomienden a Dios para que los libre deste trauajo, y lo mismo han pedido a los lugares conueçinos de xristianos viejos que hagan oraçiones publicas por ellos.
    Fauoreçe lo terçero a esta gente el hauer acudido al serbiçio de Su Magestad en la guerra de Granada ultima, no solo lleuando bastimentos, que esto es cosa muy constante, sino con esquadras, companias y soldados, de que se pondra algunos singulares en la relaçion de los lugares. Tambien affirman muchos que acudieron al serbiçio de Su Magestad en lo de Origuela. Consta que acudian a los rebatos y acometimientos de moros muy bien quando los auisaba el Adelantado de Murçia y ha hauido soldados de miliçia y que siempre se les ha permitido traer todo genero de armas, como a los christianos viejos, saluo que o por preuençion o otras causas les fueron quitadas a algunos lugares quando lo de Granada, y el Senor Rey don Phelipe 2º por su çedula dada en San Lorenço a 7 de julio de 1576 se las restituyo, y se diçe que hay otro priuilegio en el archiuo de Simancas en que los da por fieles y leales vassallos, pero esto no lo pude apurar por no hauerlo de comunicar con ellos aunque algunos christianos viejos me dixeron que tenian presentados en el consejo papeles autenticos de sus serbiçios

Relaçion de los lugares en particular

    Para tratar de los lugares en particular doy por çierta la differençia que haçe don Luis Faxardo en esta forma, que hay tres generos de lugares desta gente. Al primero perteneçen los que viuen en los que hay gran parte de xristianos viejos con quienes estan tan mezclados que es muy difficultoso de distinguirlos. Al 2º otros lugares en donde aunque hay numero de xristianos viejos la mezcla con ellos no es tanta que no se puedan differençiar unos de otros. Al terçero perteneçen los lugares en que hay muy pocos xristianos viejos y muy poca mezcla de casamientos con ellos, y por este orden los graduare para que conste lo que Su Magestad me mando sauer en este punto.

(.......) Valle de Ricote

    Tiene el valle seis lugares todos de una encomienda de Santiago que goça el Marques de Villafranca y porque desde aca no lleue tan buena relaçion desta gente ni alla es generalmente de tan buena opinion hiçe particular diligençia en comun y halle aunque con muy pocos testigos (de Orihuela y no de mucha notiçia, que aun no sauian señalar las personas en particular ni los lugares) que deçian dellos que quando iban a contratar al reino de Valençia posaban en casa de moriscos alfaquies y comunicaban con ellos amigablemente saludandolos al modo morisco, salemando que es besar los menores la mano a los mayores y los mayores tocarles la mano a los menores y besar la propia y que a escondidas hablaban con ellos arauigo, y un testigo diçe que oyo a un granadino llamado Jayme Baya (no le queriendo dexar a titulo de las seis casas) que si el salia hauian de salir los del Valle porque uno de ellos que le tenia por sindico o notario de çinco lugares del Valle ha firmado en las cartas que se achacan del turco como nosotros. Tambien depone de que unos desçendientes de una muger del Valle que se caso segunda vez con un morisco granadino y se vino a viuir al lugar de Coix en el reyno de Valençia se casaron alli con moriscos valençianos, pero otros dos testigos de quien hauia reçibido su deposiçion el obispo de Orihuela con çensura (lo qual todo queda en mi poder) diçen que los del Valle que yban a contratar a Valençia (en las muestras de xristiandad se hauian differentemente que los Valençia), y oyan misa de ordinario, y que una muger vieja del Valle que murio en la Granja lugar de Valençia confeso bien y mando cantidad de misas en su testamento, y hasta doçe pobladores que han ydo alli del Valle viuen christianamente y saben bien la doctrina. De la christiandad en general de los del Valle depusieron en differentes partes 31 testigos, de los quales algunos fueron çitados en contra, y no solo diçen en lo en que los çitan sino muy bien en todo lo general, y tambien deponen de serbiçios en la guerra de Granada y Orihuela, y que fueron deste Valle unos que truxeron un baxel de moros donde estaban cautiuos con un tal Aledo christiano viejo natural de Murçia a donde se testifica esto de vista y ninguno destos testigos dixo cosa mala contra esta gente sino todo muy bien, de lo particular de los lugares a los quales graduo conforme a su mejor opinion aunque conuiene todos en ser del tercer genero, es lo que se sigue.

Villanueua y Ulea

    Estos dos lugares Villanueua y Ulea son de un curato, tiene Villanueua 371 mudexares y christianos viejos 65 y Ulea tiene 244 mudexares y un christiano viejo. El cura destos dos lugares de quien consta que esta y ha estado encontradissimo con ellos, aunque diçe que tiene auersion a xristianos viejos y no estiman ni acariçian a los que se casan con ellos como a los suyos en todo lo general diçe bien el y otros 22 testigos con encareçimiento. Esmeranse en el adorno de las yglesias y en las fiestas que haçen y en acudir a las cofradias que sirben bien y con çera blanca. Hay en las dos yglesias 120 misas dotadas, Villanueua es el mas nueuo lugar de todo el Valle, fundose en nueue casas que salieron de Habaran, estubo su yglesia algunos años sin sacramento y los Lopez de alli le hiçieron poner. Haçen por meses la gente mas rica la proçesion del Rosario. Tienen algunos esclauos comprados que han baptiçado con solenidad y gasto años ha. Es el lugar de mas poliçia y que menos tonillo tienen de moriscos de todos los del Valle. Hay treçe casamientos con christianos viejos. Un testigo viue entre ellos Ilamado Hernan Lopez (enemigo conoçido y probado con muchos) diçe que algunas viejas hablan arauigo, algunas palabras y a escondidas, y que son enemigos mortales de xristianos viejos y que han hablado con palabras de desacato y notable sentimiento (que le han ofendido y pareçido muy mal) de que los quieran echar, offreçiome embiar testigos a Murçia que dixessen contra ellos y embiome uno que dixo estas mismas dos cosas, pero ambos deponen en comun, y preguntados de singulares enbaçauan y no las señalaban, ni otros testigos que las supiessen, y si deçian algun singular no eran los dos contestes, y ambos quanto a la christiandad desta gente por las preguntas del ynterrogatorio y a comer toçino y beuer vino diçen bien.

Habaran

Tiene 574 mudexares y christianos viejos 5. Fundose haura 124 años con 19 casas que vinieron de Hellin. Estaua en la carçel por graues delitos de falsias de escrituras el liçençiado Mungia letrado de alli, y por hauerme remitido a el tube modo como hablarle en la carçel y me dio un papel largo de çinco caueças a que yo reduçia lo que preguntaua. Diçe muy mal en todo genero desta gente y en materia de encuentros con christianos viejos y de rehusar sus casamientos habla con notable encareçimiento de todos y mas deste lugar, aunque en nada da singulares, de las demostraçiones presentes diçe que son fingidas, çita 8 testigos que de todos esta probado con otros muchos que son enemigos suyos y no obstante esto en la christiandad desta gente todos hablan bien. Deste letrado diçe gente muy graue y muy calificada le es enemigo y hombre de mala conçiençia y delatado en juiçio por graues delictos; el cura diçe mucho bien y un medico y un religioso que estauan en el lugar, y todos que se han auentajado en las demostraçiones presentes. Examine 15 testigos y entre ellos uno que hauia sido su cura tres arios y todos diçen muy bien en todo lo general. Hay 120 memorias perpetuas y una de San Cosme y San Damian en una ermita que se frequenta con gran deuoçion y hay jubileo. Son estos particularmente alabados de limosneros con religiosos. Tienen tres cofradias y una particular obra pia de una capilla y altar de la Santissima Trinidad deputada para solo entierro de pobres assi del lugar como forasteros, ha hauido de aqui dos clerigos y son diez o doçe los casamientos con christianos viejos, y assi la lista en su numero es tan corta.

Ricote y Oxox

 Estos dos lugares son de un curato. Tiene Ricote 374 mudexares y xristianos viejos 4, y Oxox 269 mudexares y christianos viejos 3. Diçese desta gente que tienen mas tonillo que otros y que en el comer toçino se escusan mas que en otras partes, y aunque (sin particulariçar nada) hay algunos que no tienen tan buena opinion destos dos lugares como de los otros deste Valle, arriba referidos. Pero el cura y todos los christianos viejos que examine de entre ellos con ser dos çitados en contra hablan muy bien de su christiandad en todo lo general y en espeçial testifican hauer comido toçino y veuido vino veçes juntamente con ellos, y un religioso que predicaua alli y otros de Murçia que han predicado otras quaresmas y fiestas confirman lo mismo con otros 16 testigos. Esmeranse en fiestas que haçen, tienen cofradias y muchas misas perpetuas antigas y de Oxox a hauido un clerigo. Han serbido a los Reyes en la guerra de Granada y las gentes destos dos lugares metio la 2ª vandera en lo de Orihuela. Rescatose un tal BobadiIla. Ayala y Buendia de aqui fueron grandes soldados, hay algunos casamientos con xristianos viejos.

Blanca

    Este lugar de Blanca tiene 672 mudexares y xristianos viejos 3, es el lugar de peor opinion de todos de que ha corrido voz comunmente, testificada por mas de 20 personas y algunas de buena reputaçion, aunque de oydas. Un cura que lo ha sido doçe años diçe que sin duda de la mayor parte si se confesaban entera y sençiIlamente con este han tenido graues encuentros (y el lo confiesa) de los demas diçe que haçen bien sus confesiones y siente bien de las demostraçiones presentes, y otro cura que lo fue tres haura 14 o 15 anos diçe que de los de Blanca en materia de confesiones no tenia aquella satisfaçion en general que tan alto sacramento requiere y siente que los mas proçedian desta manera, aunque al presente ha entendido para algunos confesores que se han mejorado. Con todo paresçe que una buena parte que sera la 4ª confesaban deuota y entera y sençillamente, y añade que pudo ser que la falta de los otros proçediesse de ignorançia y poca instrucçion. Por lo presente se remite a los que confiesan y de lo pasado diçe que aunque resueltamente no se atreuiera a condenarlos por moros le engendran mala sospecha. Algunos christianos viejos que viuen entre ellos tambien tienen mala opinion de esta gente y uno diçe que la quinta parte tiene por malos y que sienten poco de la fe y que una persona que es muerta le dixo una mala çeremonia que es poner agua debaxo de la cama a un diffunto y de malos llantos, retiramientos y abstinençias en su muerte, de los demas diçe que son buenos christianos, da notiçia de çierto hombre de aquel lugar que se deçia le querian leuantar por rey, no los propios del sino los valençianos. Otro christiano viejo diçe lo mismo del leuantamiento de rey y exagera mucho la persecuçion que haçen a los christianos viejos. Valdonan los que se casan con ellos, diçiendo que mezclan su sangre y diçe que les ha oydo palabras offensiuas y escandalosas de desacato con sentimiento de su expulsion. Estos dos testigos estan probados por enemigos desta gente causados de encuentros y que dessean su expulsion por hauer sus haçiendas, çitaron a otros siete que dirian lo mismo y solo el referido de Villanueua conforma con ellos, los demas diçen muy bien en su fauor. Diçese de algunos desta gente que reusan comer toçino, veuer vino y que han dado acogida a moriscos de Valençia y a uno despues del vando y que antes los comunicauan y consta que haura mas de doçe años que hubo algunos casamientos con valençianos o granadinos y que la de Oyos deste lugar se fue al de la Granja en el reyno de Valençia y caso alli dos hijos y dos hijas que tenia y todos se fueron de aquel lugar en la expulsion.

El auditor de don Luys Faxardo persona de estimaçion diçe que a oydo lo que se apunta del leuantamiento de rey y que aquel hombre yua cada año al reino de Valençia, que viuia de expensas publicas y que no se casaua todo con intento de ser rey, pero que a nada desto da credito porque se ha dicho despues del vando y porque le consta euidentemente (palabras son suyas) que en esta ocasion han leuantado cosas semejantes a otros mudexares que el ha comprobado ser falsas; algunas otras personas a cuya notiçia ha venido este rumor de leuantamiento de rey diçen que se procuro aueriguar por justiçia y no se hallo nada, antes el hombre fue dado por libre y lo tienen por quimera y falso testimonio. Diçese desta gente que algunos los mas viejos hablan arauigo y generalmente son mas çerrados de lengua y menos deuotos que los demas del Valle y aun se diçe que han oydo a los demas mudexares del Valle que estos de Blanca los han echado a perder. Con todo esso en lo general de su christiandad se habla bien desta gente y hay doçe testigos que lo affirman y uno de ellos ha sido su cura. Tienen cofradias y dotadas ocho misas perpetuas, compran y crian ganado de çerda y comen su carne, consta que toman cada ano 200 bulas. Piden predicadores y confesores para las quaresmas y han pidido al guardian de Jumilla descalço que funde alli un convento suyo. Prendieron tres o quatro moros que passaron por sus campos. Sirbieron en lo de Orihuela. Un Padilla y otro Molina se vinieron de tierra de moros, han tenido algunos soldados y hecho casamientos con christianos viejos.

Relaçion de lo que he podido yo entender  desta gente por mi persona

    Sin duda padre Reverendisimo que el aueriguar çiertamente lo que Su Magestad fue servido mandarme es cosa difficultosissima porque por una parte halle por testimonio digno de todo credito y yo mismo lo experimente que esta gente señaladamente en el Valle de Ricote y de algunos otros lugares (donde anda de ordinario en sus manos el gouierno) tienen muchos enemigos hora por castigos de los exçesos que han hecho los christianos viejos que viuen en sus lugares ora por competençias en los offiçios publicos y gouiernos ora por cudiçia de querer quedarse con sus bienes mediante su expulsion, de todo lo qual me he enterado çertissimamente y aun no falta quien diçe que otras personas graues por sus particulares respetos y intereses ayudan mucho a la expulsion desta gente. Por otra parte los de fuera de los lugares en espeçial los de la çiudad de Murçia son muy interesados en que se quede esta gente ya por surtirse della en sus grangerias ya por las rentas, diezmos y frutos que de sus lugares les tocan (aunque los mas son de encomiendas) ya por la piedad general que inclina a los mas a haçer bien a la gente affligida y deçir bien dellos. Por lo qual y por hauer yo entrado de nueuo en tierra y entre gente que antes no conoçia ni hauia tratado puede esta mi relaçion padeçer el engaño que en las diligencias humanas suele hauer, pero juntamente con esto çertifico a V.P. Reverendisima en el tribunal de Dios y con la entereça de fidelidad y verdad que a mi Rey debo que he puesto la diligençia que he podido y toda la que me ha pareçido neçesaria para la aueriguaçion deste negoçio, considerando que si por mi culpa daba por buenos a los que no lo eran, por malos a los que eran buenos, en lo uno haçia contra la fidelidad que a la Magestad Diuina y humana debo y en lo otro contra la honrra, haçiendas y almas de tanta multitud, cosa que me dexara con perpetua inquietud y cargo de conçiençia y imposibilidad a poderlo satisfaçer, y desta raçon use persuadiendo a todos los testigos que examine, para que con el mismo cargo de conçiençia me dixessen la verdad, y assi despues de hauer por mi persona con mucho secreto y recato yendo solo y a pie andando todos los lugares del Valle y los demas que hay camino derecho asta Murçia confesando y preguntando la doctrina en ellos y comunicando la gente y examinando todos los testigos que me pareçio conuenir recatandome de los que en las platicas conoçia por sus affiçionados porque no me descubriesen, llegue a Murçia a donde me informe de don Luys Faxardo y comunique muy despaçio el negoçio con el pidiendole me diesse las aduertençias neçessarias y mostrandole las cabeças de las preguntas que haçia a los testigos para que viesse si faltaua algo y pidiendole minuta de las personas de quien me podia informar. Por no hallar alli al obispo hable luego al inquisidor Ayala que es el mas antigo y a los prelados de las religiones conuiene a saber Prior de Santo Domingo, Prouinçial y Guardian de San Françisco, Prior de San Agustin, Prior del Carmen, Ministro de la Santissima Trinidad, Comendador de la Merçed, Rector de la Compania, Presidente de los Descalços Françiscos tomandoles a todos juramento de su secreto y pidiendoles minuta de los testigos mas calificados, de mas inteligencia y sana intençion, y lo mismo hiçe con el Prouisor del obispo que es dignidad de la iglesia de mas de settenta anos, consultor del Santo Offiçio, Juez de bienes confiscados y de mas de 40 años de assistençia en Murçia y 12 del exerçiçio de su offiçio, y a todos ellos y a los demas que me dieron por minuta los examine, fueron 3 inquisidores, 13 ministros de la Inquisiçion, dos caualleros de abito, 30 curas, 45 religiosos que les han predicado, confesado y pedido limosna de todas las religiones dichas, seis dignidades y capitulares de la Iglesia, 30 personas ançianas de inteligencia y sana intençion y christianos viejos. Lo ultimo hable al Corregidor don Luys de Godoy que antes tubo inconuiniente cuia deposiçion fue faborable en todo. Sali despues de Murçia y tome entera notiçia de todos los demas lugares restantes, fuy tambien por pareçer de don Luis Faxardo a hablar al obispo de Orihuela el qual me dio las deposiçiones arriba referidas y me dixo que el no sauia en particular mal contra ellos, antes por hauer oydo deçir que eran buenos escribio a Su Magestad suplicandole que si saliessen los encaminasen a tierra de xristianos que le haçia lastima se fuessen, aunque por tenerlos en opinion de no tan firmes en la fe quisiera que poblaran los lugares desiertos de su obispado christianos viejos y no estos. Ultimamente fuy a Yecla a tratar este negoçio con el obispo de Cartagena, el qual me dixo que por su persona tenia poca notiçia desta gente sino es de 4 lugares que hauia visitado que le pareçieron bien y que de los demas tenia buena relaçion y me mostro una informaçion que hiço antes deste ultimo vando por preuenir los testigos y que despues por negoçiaçiones no pudiessen encubrir la verdad, la qual informaçion ley toda, no es tan cumplida pero es muy conforme a lo gue traigo entendido, que es Reverendisimo Padre Nuestro en bien y en mal lo que arriba tengo referido. A çerca de lo qual lo que paresçe neçessario aduertir es que los testigos que diçen contra esta gente o hablan muy en general juzgando dellos por sola presumpçion de la naçion y no se atreuiendo aun los que tienen mucha notiçia a condenarlos o si hablan mas en particular es por sospechas y con passion conoçida y probada y aun tomando lo que desta suerte diçen no he podido aueriguar cosa que manifiestamente los condene, porque juzgarlos por lo comun de su naçion, si no estan probados por infieles no pareçe justo en gente de quien hay tantos fundamentos para differençiarlos de granadinos y valençianos, que este verdaderamente es comun consentimiento de todos los que hablan dellos, y differençiandolos antes se mostrara la justificaçion con que Su Magestad proçede en todo, espeçialmente despues de hauer querido enterarse desto para tomar resoluçion con siguridad de conçiençia y no obstante la nulidad y conformidad que guardan entre si, porque con esta misma han sido denunçiados y castigados los otros culpados de su naçion y aun estos mismos los primeros 70 anos despues de su conuersion. En quanto a las confesiones entre tantos confesores como he examinado que seran hasta 50 solo dos ponen alguna duda y sospecha de un solo lugar y deste no de suerte que los comprendan todos ni se atreuen a condenarlos, y los demas diçen que si tienen pecados mortales los confiesan entera y sençillamente. El hablar algunos arauigo o tener tonillo, reusar comer toçino, particular modo de llorar, lo escusan muchos con que son muy pocos los que tienen algo desto y solo los mas viejos que aun no han acabado de despegar de si las costumbres barbaras de sus passados en el encuentro, aunque tambien algunos dan por escusa que es general en todos los lugares donde hay differençia de estados y calidades, como ydalgos y labradores y que los tratan aspera y imperiosamente y agora se a ocasionado aumentarse mas el encuentro con la sospecha que tienen de que ayudan a su expulsion, todauia pareçe que este punto tiene neçesidad de alguna reformaçion. Del reusar casamientos dan algunos por escusa que generalmente no se atreben a pedirlos por las malas y afrentosas respuestas que les dan y que sola la gente pobre y desualida se quiere casar con ellos. Pero tambien me pareçe que en esto ha hauido mucho desuio en los lugares del tercer genero; quanto al mal tratamiento de los curas halle que aquellos quatro casos pudieran suçeder en qualquier lugar de xristianos viejos. Los testigos que hablan en su fauor diçen no de sospechas ni en general como los que hablan en contra sino con çerteça deponiendo de su buen modo de vivir, virtud y xristiandad por todos los actos possitiuos que suelen tener ordinariamente los christianos viejos sin differençiarse dellos en nada, sea verdad que hablan muchos con piedad y algunos con mas encareçimiento del que la puntualidad de la verdad pide dandolos por mejores que a los xristianos viejos, y a mi pareçer hay bastantissimo testimonio para darlos por suffiçientemente aprobados en raçon de buenos christianos y fieles vasallos a Su Magestad. En demostraçiones presentes que yo vi en algunos lugares no me paresçe que se encareçe nada ni sabre deçir lo que me mouieron y enterneçieron. Confese algunas personas hombres, mugeres y ninos, pareçiome que se confesaban entera y sençillamente y con animo de saluarse, en todo genero de gente a quien pregunte halle que sauian la doctrina xristiana. Estube presente a algunas fiestas de las fundadas y vi que los erederos las haçian con deuoçion y gastando lo que disponian los difuntos. Tambien asisti a proçesiones de cofradias y de agua, y haçianlas en la forma que por aca y con mucha çera blanca en las del Rosario, señaladamente en Villanueva. Conuiene aduertir por lo que se apunta en materia de conjuraçion y leuantamiento de rey, que seria bien que alguna persona con potestad publica para poder inquirir y castigar aueriguase lo que hay, por que a mi no me toco esto, antes me toca por mis ordenes y profesion el protestar como protesto que por esta mi relaçion no sea visto concurrir a castigo, efusion de sangre, mutilaçion de miembro o muerte. Ultimamente pongo en consideraçion a Vuestro Padre Reverendisimo que por lo mucho que ha oydo en materia de encuentro con xristianos viejos ora se vayan los mudexares ora se queden conuiene prebeer a la inmunidad y seguridad de dichos xristianos viejos que viuen entre ellos y creo que se escusaria gran parte destos encuentros si hubiesse alguna reformaçion en quanto al gouierno y jurisdiccion que en muchos lugares tienen muy absolutamente los mudexares.

Relacion de Gonçalo Ximenez veçino de Murçia

    Tambien me he informado como Su Magestad por cedula particular me mando de Gonçalo Ximenez en coniormidad de los papeles que se me entregaron y ningun testigo se halla que diga mal del, antes muchos que passan de veinte y su cura diçen que aunque es morisco granadino caso con xristiana vieja y es y ha sido siempre muy auerso a los de su naçion y que es muy buen xristiano, frequenta los sacramentos, pide limosna y haçelas a los conuentos donde tiene fundadas misas señaladamente en el Sant Agustin de Murçia, cria y doctrina bien sus hijos. De los serbiçios aunque tienen notiçia remiten la mayor çerteça a sus papeles. En Santo Thomas de Auila, ultimo de Abril del ano de 1612. Fray Joan de Pereda Traslado de las preguntas

    1ª que sienten de la xristiandad y modo de viuir desta gente, si pareçen en esto a los christianos viejos y se preçian de tales, si reçiben los sacramentos en sus personas y en las de sus hijos en vida y en muerte, si usan dellos entera y sençillamente y en el de la confesion si confiesan peccados mortales quando los tienen, si mueren con testamentos, mandas, misas y limosnas o si han fundado algunas obras pias o memorias perpetuas, si dan limosnas, haçen fiestas, tienen cofradias, toman bulas, procuran sermones, ganan jubileos y todo lo dicho si es de años atras, si las muestras despues del vando han sido persuadidas o induçidas, fingidas y no verdaderas y quales han sido.
    2ª si sauen el origen desta gente, si fueron conquistados o voluntariamente conuertidos y desde quando, que quiere deçir mudexares, si es nombre general o particular, si desçienden dellos clerigos o religiosos o alguno que sea tenido por sancto o quien aya padeçido martirio en tierra de moros o rescatandose despues de cautivo alla.
    3ª si han sido castigados por el Santo Offiçio, si hay sanbenitos desta gente, si haulan arauigo, si reusan criar ganado de çerda, comer toçino, veuer vino o haçen alguna otra ceremonia en entierro de muertos con abstinençias retiradamente, Iloros o cantos sospechosos en su secta, si se casan deudos sin dispensaçion, no guardan las çeremonias de la Iglesia, si en qualquiera destas cosas o en el traxe y abito son pareçidos a los otros moriscos o tenidos por differentes dellos.
    4ª si sauen la differençia de tres generos de lugares donde viuen, que unos estan tan mezclados y confusos y enparentados por casamientos con christianos viejos que no se pueden differençiar, en otros aunque hay distinçion es notable la mezcla, en otros estan totalmente separados y reusan los casamientos con xristianos viejos, si se affrentan dellos y valdonan a los que los haçen, si se casan o han casado con otros moriscos de tierras sospechosas, si han tenido particular trato con ellos o si en alguno destos lugares han hauido algunas juntas o conçiabulos o platicas de conjuraçion o leuantamiento de rey, si haçen enemistad o persiguen y maltratan xristianos viejos.
    5ª si han serbido a los reyes en guerras particularmente en la de Granada o en otras algunas, si han ydo a ellas a su costa voluntariamente o quintados, si son soldados de miliçia, si se les ha permitido traher todo genero de armas como a los xistianos viejos, si han cautibado moros de Berberia o piratas, trahido algun bagel, rescatado algun estandarte real que se hubiesse perdido, y la publica voz y fama de todas las preguntas con las generales de edad y naturaleça. Todo con juramento de secreto y verdad.



Notas

[1] CARRASCO, Rafael (1992). La inquisición de Murcia y los moriscos (1560-1615). En: Areas, Revista de Ciencias Sociales, 14, págs. 107-114.  Para Lorca se puede estudiar: JIMÉNEZ ALCÁZAR, Juan Francisco (1992). Moriscos en Lorca. Del asentamiento a la expulsión (1571-1610). En: Areas, Revista de Ciencias Sociales, 14, págs. 115-140
[2] LISÓN HERNÁNDEZ, Luis (1992). Mito y realidad en la expulsión de los mudéjares murcianos del valle de Ricote. En: Áreas,  vol. 14. Págs. 141-170. Cita en pág. 149.
[3]  Seguramente se trataba de familiares que vivían en el pueblo Granaja de Rocamora, en el reino de Valencia, puesto que no fue posible confeccionar árboles genealógicos de muchas familias que tenían los mismos apellidos blanqueños a finales de 1613
[4]  Archivo General de Simancas, Estado, legajo 254f
[5] Archivo General de Simancas (AGS), Estado, Leg. 254. (Con agradecimiento a José David Molina Templado – Cronista oficial de Abarán).
[6] CHACON JIMÉNEZ, Francisco (1982). El problema de la convivencia. Granadinos, mudéjares y cristianos viejos en el  reino de Murcia. 1609-1614. En: Melanges de la casa de Velazquez. Publié avec le concours du C.N.R.S. Tome XVIII/1. pág. 125-133
[7] PERCAS DE PONSETI, Helena (1975). Cervantes y su concepto del arte. Estudio crítico de algunos aspectos y episódios  del  “Quijote”.  Editorial Gredos, Madrid.  Pág. 261
[8] Archivo General de Simancas (AGS), Estado, Leg. 254. (Con agradecimiento a José David Molina Templado – Cronista oficial de Abarán).
Share:

lunes, 20 de julio de 2015

Protestas de los del Valle de Ricote

No sabemos lo que pasó en el caso de Blanca, pero felizmente este tema ha sido bien estudiado, en el caso de Abarán, por José David Molina Templado, el cual informa que entonces el Consejo de Estado vacila ante la duda que se le plantea. Desconoce la existencia de este colectivo y manda a que el corregidor de Murcia haga las pesquisas necesarias para averiguar el modo de vida de esta gente. El corregidor llama a unas personas de cierta relevancia, conocedoras de la vida de los mudéjares, y bajo juramento les toma declaración para saber de su religión y costumbres. En estas declaraciones Abarán pasa a un primer plano porque varios de los testigos han vivido temporadas más o menos largas en este lugar; tal es el caso de Fray Juan de Toro, que llevaba más de veintitrés años viniendo a predicar en las celebraciones de la Semana Santa; o de Francisco Pérez de Tudela, abogado y regidor de la ciudad de Murcia, que había estado aquí pasando sus apuntes -«porque después que vino de estudiar leyes fue a la dicha  villa de Abarán donde estuvo poco menos de dos años recogido pasando los libros de su facultad»-; o de otro Regidor, Francisco de Monreal que había pasado allí su niñez, mientras su padre, afamado pintor, decoraba el retablo de la Iglesia de San Pablo. Tanto estos testigos directos como el resto de los comparecientes, hablan muy bien de la integración a la religión y costumbres de los cuestionados mudéjares, incluso se permiten abundar en detalles mostrando interés en que sean tomados como cristianos viejos. El informe que envía el Corregidor tras las declaraciones obtenidas es determinante para que los moriscos del Valle de Ricote sean exceptuados del primer bando de expulsión [1].

De tal forma que tanto la Junta de Teólogos [2] como el Capitán General, don Luis Fajardo [3], conde de Salazar, propusieron aplazar la expulsión para los moriscos de Murcia. Puede ser que el Capitán General, Luis Fajardo, por motivos estratégicos prefería esperar un tiempo. Estimaba don Luis [4] que se había tratado a ellos siempre «como christianos viejos, assi en la lengua como en el traje y usso de las armas, acudiendo con ellas a los rebatos de los moros, frequentando las confessiones y comuniones, el fundar capellanía en las yglesias y haçer otras memorias de buenos christianos..”».

  El Conde de Salar (en traje negro)



No sabemos los motivos exactos, pero el caso es que el mismo conde quiso comprobar personalmente in situ las palabras del Corregidor y por eso estaba en Blanca el día de los Reyes en el año 1611. Comenta en un informe que vio acudir a los moriscos a la iglesia con devoción, pero sospechaba que ellos disimulaban y consideraba a Blanca, Ojós, Abarán y Ricote, como los cuatro peores sitios de los seis de la encomienda de Ricote. Decía que ellos no comían tocino y conservaban sus trajes antiguos y costumbres [5].

Algunos meses después, exactamente el 26 de abril de 1611, Don Luís Fajardo describió en una carta al Valle de Ricote como un sitio solitario [6] y muy fuerte, entre peñas. La decisión de la expulsión de los moriscos murcianos se toma en el Consejo de Estado el 30 de julio de 1611, pero dicha expulsión quedó en suspenso hasta la total expatriación de los granadinos. No por piedad, sino más bien por motivos de seguridad, al creerse que el Reino estaba superpoblado por la minoría morisca y que deseaban levantarse [7]. Entre tanto, se pidió más informes al Capitán General, Don Luis Fajardo.

El ocho de agosto del año 1611 el Rey [8] mandaba a Don Luis Fajardo a expulsar a los moriscos que quedaban en Murcia, entre ellos los del Valle de Ricote. Al parecer los moriscos del Valle de Ricote siguen preocupando a Luis Fajardo, porque en una carta del 15 de agosto dirigida al Rey, decía que los lugares del Valle de Ricote, así como Archena, podían dar problemas en el momento de efectuar la expulsión, puesto que el río está por allí muy fuerte y las pocas entradas que hay se pueden defender con muy pocas personas. Los muy pocos cristianos viejos que hay entre ellos tienen muchísimo miedo, porque los moriscos están diciendo que antes de salir de sus lugares, no dejarían a ninguno de ellos vivo y van a quemar todo [9]. El 8 de octubre de 1611 firmaba el Rey, Felipe III, la cédula ordenando [10] la expulsión de los moriscos del Valle de Ricote, en vista de las acusaciones recibidas y el hecho de haber dado refugio a otros expulsados. Este Edicto fue publicado [11] formalmente en Murcia, el 10 de noviembre de 1611, por Don Luis Fajardo, Capitán General de la flota del Atlántico.

10.11.1611
Esta es una Cedula Real [12] que se Mando publicar acerca de la expulsión de los Moriscos antiguos deste Reyno en este mes de noviembre del Año de 1611.

    Señor,
Por qvanto por vna mi cedvla firmada de mi mano y rrefrendado (sic) de Andres de Prada ya difunto, mi secretario que fue destado, dada en Madrid a nueve de Diziembre del año passado de mil y seyscientos y nueve, mande publicar un bando para que de los Reynos de Granada y Murcia, y Andaluzia y de la villa de Hornachos se expeliessen todos los Christianos nuevos Moriscos que en ellos avia assi Hombres como Mugeres y Niños acepto los que fueren Esclauos por las causas y razones que se declaran en la dicha cedula (a que me refiero) y porque en la execucion del dicho bando se eceptuaron y reseruaron los Moriscos antiquos del Reino de Murcia que llaman Mudexares por entenderse que viuian Christiamente: y aora se a sauido por muy ciertas vias, que algunos dellos y particularmente los que residen en los lugares de Val de Ricote y otros questan separados de Christianos viejos proceden escandalosamente contra el seruicio de dios y mio y de los pocos Christianos viejos que abitan en los dichos lugares mostrando en todo su dañada intencion, E resuelto con acuerdo y parecer de mi Consejo de estado y de muchos doctos Hombres y de otras personas muy Christianas y prudentes de expeler del dicho Reino de Murcia todos los Christianos nuevos Moriscos aunque sean antiguos ansi Hombres como Mugeres y Niños que vuiere en los dichos lugares de Val de Ricote y otros que estan separados de Christianos viejos. Por tanto en virtud de la presente ordeno y mando que todos los Christianos nuevos Moriscos sin exceptar ninguno aunque sean antiguos que viuen y residen en los dichos lugares de Val de Ricote y otros que estan separados de Christianos viejos del dicho Reino de Murcia ansi Hombres como Mugeres de qualquier hedad que sean tanto los naturales dellos como los no naturales que en qualquier manera o por qualquier causa ayan venido y esten en los dichos lugares: excepto los que fueren esclavos, salgan dentro de treynta dias primeros siguientes que se cuenten desde el dia de la publicacion deste mi cedula, de todos estos mis Reinos y Señorios de España con sus Hijos y Hijas, Criados, Criadas, y Familiares de su nacion, ansi grandes como pequeños: y que no sean osados de tornar a ellos ni estar en ellos ni en parte alguna dellos de vivienda ni de passo ni en otra manera alguna. Y les prohibo que no puedan salir sino fuere por el puerto de la Ciudad de Carthagena ni entrar en ninguno de los otros mis Reinos: so pena que sino lo hizieren y cumplieren ansi y fueren hallados en los dichos mis Reinos y Señorios de (qualquier manera que sea) passado el dicho termino, incurriran en pena de Muerte y confiscacion de todos sus bienes, para el effecto que yo lo mandare aplicar: en las cuales penas incurran por el mismo hecho sin otro processo, ni sentencia, ni declaracion. Y mando y prohibo que ninguna persona de todos mis Reinos y Señorios estantes, y habitantes de qualquier calidad, estando preheminencia (sic) y condicion que sean no sean osados de recibir, ni receptar, ni acoger, ni defender publica ni secretamente morisco, ni morisca passado el dicho termino para siempre jamas en sus tierras ni en sus casas, ni en otra parte alguna; so pena de perdimiento de todos sus bienes Bassallos y Fortalezas y otros Heradamientos (sic). Y que Otrosi pierdan qualesquier mercedes que de mi tengan, aplicados para mi Camara y Fisco. Y aunque pudiera juntamente mandar Confiscar y aplicar a mi hazienda todos los bienes, muebles, y rayzes de los dichos Moriscos como bienes de prodictores de Crimen de lesa Magestad Divina y Humana toda via vsando de Clemencia con ellos, tengo por bien que los que llaman antiguos de los dichos lugares de Val de Ricote y otros que estan separados de Christianos viejos en el dicho Reino de Murcia puedan durante el dicho tiempo de treynta dias disponer de sus bienes, rayzes, muebles, y semouientes  y llevar consigo lo procedido dellos dexando para mi Real hazienda la mitad de lo que sacaren en poder de la persona que esta nombrada para recibirlo en el dicho Reyno de de Murcia. Y declaro que los Moriscos que no fueren antigos, no puedan disponer sino solo de los muebles y semouientes, cuyo procedido podran tambien lleuar consigo dexando la mitad dello para mi Real hazienda con todos los bienes rayzes que tuvieren. Y mando a las Justicias destos dichos Reinos y a los mis Capitanes Generales de Galeras, y Armadas de alto bordo que hagan guardar y cumplir todo lo susodicho, y no solo no vayan contra ello pero den para su buena y breve execucion todo el favor  y ayuda que fuere menester so pena de priuacion de sus officios y confiscacion de todos sus bienes; y que esta mi Cedula y lo en ella contenido se pregone publicamente para que venga a noticia de todos y ninguno puede pretender ignorancia. Y cometo y mando en virtud de la presente a Don Luis Faxardo Comendador del Moral de la Orden de Calatrava mi Capitan general de la Armada y Exercito del Mar Occeano que haga cumplir y executar todo lo susodicho: y a las dichas Justicias y otras qualesquier personas, que no solo no se lo impidan ni se entrometan en ello, pero antes le den el favor y assistencia que fuere necessario, y les pidiere, porque ansi conviene a mi seruicio, y es mi voluntad, que para esto, cada cosa y parte dello, doy al dicho Don Luis tan cumplido poder y facultad como se require. Dada en San Lorenço a ocho de Octubre de Mill y Seyscientos y Onze años. Yo el Rey.- Antonio de Arostegui.=§

En la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Murcia en las plaças del Mercado y de Santa Catalina y puerta (sic) los Bidrieros della, a diez dias del mes de noviembre de Mill y Seyscienos y Once Años a son de Caxas de Guerra y boz de Pregonero Publico por ante mi el Escrivano juso escripto se pregono el Bando y Cedula Real desta otra parte. Por mandado de su Señoria Don Luis Faxardo Comendador del Moral Capitan General de la Real Armada y Exercito del Mar Occeano, a cuyo cargo esta la expulsion de los Moriscos, cumplimiento, y execucion del dicho Real Bando por su Magestad. A lo qual se hallo presente mucha gente de que doy fe. Pedro Suarez, Escrivano.= §

Yo Pedro Suarez Escrivano del Rei Nuestro Señor, Publico del Numero y Juzgado de Murcia, de la Guerra, y Adelantamiento deste Reino, y de la Comission de su Señoria Don Luis Faxardo Capitan General, hize sacar este traslado de su original, con el qual concuerda y a el me refiero. En la Ciudad de Murcia a diez dias del mes de Noviembre de Mill Seyscientos y Onze Años. Siendo testigos Pedro Ortiz de Velasco y Francisco Martinez Ballejo, y Antono Marin  Vezinos de Murcia y lo signe.


El Capitán General de la flota del Atlántico no lo pudo hacer público antes, puesto que se encontraba en Lorca y recibió con retraso la orden. El edicto era confuso en la redacción y Don Luís Fajardo comunicaba lo mismo al rey el día 11 de noviembre de 1611. El fray Luís Fajardo [13] fue objeto de una alusión malintencionada por parte del Cardenal de Toledo, Bernardo de Sandoval y Rojas, acusando a aquél, conde de Salazar, en la sesión de 20 de agosto de 1611. Pero el duque del Infantado, Juan Hurtado de Mendoza de la Vega y Luna, tomó su defensa y expuso que era demasiado tarde para dirigirse a otra persona. Esto prueba otra vez  que obstinadas eran algunas autoridades eclesiásticas.

Los moriscos del Valle ahora sí estaban muy preocupados y desesperados, pero no se rindieron y buscaron las personas con la influencia necesaria  y en este sentido tuvieron un gran apoyo de las autoridades civiles y eclesiásticas de Murcia, que no aceptaron la orden y clamaban a favor de esta minoría, ya que ellos vivían y se comportaba como cristianos antiguos. Por otro lado presentaron al Rey un escrito donde pidieron ante todo clemencia [14], documento precioso que reflejamos a continuación, puesto que cuenta principalmente la historia de los moriscos del Valle y su fidelidad a la corona.

1611
Petición de clemencia por los vecinos del Valle de Ricote para que el Rey suspenda los efectos del Bando de expulsión decretadas contra ellos. 

Clemencia, virtud propia de Principes, que mas en vuestra Magestad que en todos los del mudo respladãdeze, anima a el Valdericote (que mas propiamente en esta ocasión se puede dezir de lagrimas) y sus confortes, para con ellas, postrados a vuestros Reales pies, suplicar a vuestra Magestad les mire con su Real piedad y clemencia, en la presente expulsion de sus personas que hazar se pretende: y que antes y primero seã oydos en justicia q para que ansi vuestras Magestad tenga por bien de lo proveer representan las causas siguientes:
1.    Primeramente, Señor, los naturales de aquel Valdericote comprehendido, y otros pueblos antiguos en el Reyno de Murcia, ha mas de trescientos y setenta años que voluntariamente se entregaron al Señor Rey don Fernando el Santo, llamando al Infante don Alfonso su hijo predecessores de vuestra Magestad. Una de las condiciones con que fueron recibidos en la proteccion de los Señores Reyes de Castilla fue, auian de ser defendidos de toda fuerça y agrauio assi domestico como de fuera. Toca a vuestra Magestad ver en justicia no reciban agrauio en la dicha expulsion, y defenderlos, y ampararlos en sus casas. Pues voluntariamente se entregaron a la vuestra Corona Real, debaxo la dicha condicion y proteccion.
2.    Toca la Santa fee Catolica, y a vuestra Corona Real de quien vuestra Magestad es defensor, no sean expelidos los que assi voluntarimente se entraron, y la recibieron, como ni pueden ser expelidos los que de su voluntad se vinieron a convertir a nuestra Santa fee Catolica. Que si los Granadinos los fueron, quando no huuiera contra ellos las causas iustas de sus expulsion, en fin fueron por armas rendidos, y a estos y sus descendientes enseña la predencia deuer siempre ser tenidos por sospechosos. Mas los del Reyno de Murcia ansi voluntarios corre diferente razon, cuya christianidad y lealtad antigua los assegura en vuestro Real seruicio. Y ansi a Murcia cabeça de aquel Reyno de que participan los habitantes en el le fueron dados titulos honrosos por los Señores Reyes predecessores de vuestra Magestad, como son de muy noble, y muy leal, como es notario. En tanto que el señor Rey don Alfonso el onzeno de gloriosa memoria mando por su testamento que sus entrañas fuessen enterradas en la dicha ciudad, como lo estan en recambio de la lealtad y amor con que le seruieron y suelen y acostumbran seruir a sus Reyes y señores naturales, como lo es vuestra Magestad, todos los de aquel Reyno.
3.    Han lo mostrado en todas las ocasiones que se ofrecieron en todo el discurso del dicho tiempo, en especial a los señores Reyes Catolicos en la conquista de Granada, y ultimamente en la rebelion della, y antes en las comunidades con tanto animo, que fueron de los primeros en el seruicio de la corona Real, hasta que dieron con el Marques de los Velez, vuestro Adelantado y Capitan general, aquella rota muy nombrada de Origuela contra los comuneros. En la frontera han hecho lo mismo fielmente contra los Moros de Berberia que la molestauan, diuersas vezes, captiuandoles y haziendo temer vuestros Reales pendones. Y quando captiuos en Argel y otras partes de infieles, ni porque los dadiuassen, ni porque los engãchassen hasta morir se apartaron jamas de la Santa fee Catolica: antes en ella an viuido, viuen, y mueren de buena voluntad. Y de presente tiene vuestra Magestad muchos soldados en Italia, Flandes y otras partes. Capitanes, Maeses de Campo, como don Juan Carillo, Mateo Serrano, Diego de Molina. Y Tomas de Bobadilla, en la de los Gelues defendio el Estandarte Real y Imperial quitandosele a los enemigos.

4.             Señor, no son los naturales de aquel Valle y Pueblos puramente descendientes de moros, como sin razon se tiene por opinion, y sera posible auer informado a vuestra Magestad, fueron poblaciones de Godos, auiendo en ellas antiguamente al principio predicando la Santa fee Catolica San Eufrasio discipulo del bienaventurado Santiago patron de España. En esta entrando los Moros Africanos se quedaron unos, y otros rebueltos por la necesidad extrema de los tiempos, arma poderosa y fortisima. Despues predico San Vicente Ferrer, reformando las costumbres y sustentando la fee que en aquellas poblaciones de tã antiguo se sembro, y retuuo entre los naturales, entre las mismas armas Africanas, teniendo siempre amor y lealtad a los Reyes Catolicos, no retirandose, si amparando la tierra, hasta la ocasiones de la dicha entrega. Edificando templos, dotandoles, sustentando Sacerdotes, y porque el suelo es misero, trayendo de afuera Religosos de San Francisco y otras ordenes a su costa, para que les declarassen el Santo Euangelio, establenciendo Cofradias de nuestra Señora y otras que se celebran con mucha deuocion y regozijo.

5.    Con lo dicho han procurado ingerirse entre los limpios Christianos viejos, como son ya casi todos los habitantes alli, y por tales poderse contar, pues en tanto tiempo de trecientos y setenta años assentados y alistados vaxo el Estandarte de Iesuchristo y vuestro, jamas han buelto el pie atrás, ha auido y ay Religiosos, Confessores, Predicadores, y Salido buenos Christianos. Han fundado Capellanias, memorias pias, Hospitales. Y del Alcantarilla vn natural que es tenido por Santo en la ciudad de Gandia, esto en lo esterior es argumento  euidente en el fuero interior, que la Santa Inquision, grande atalaya de la fee, que sobre ellos hã tenido en que entender con sus personas, por su firmeza en la fee, como emanada y plantada de dichos Santos, por la grã misericordia de Dios en coraçones leales por naturaleza.

Suplican humilmente a vuestra Magestad, por la Passion toda de nuestro Redemptor Iesuchristo les mire con ojos de clemencia, y les ampara, mandando suspender los efetos del bando de expulsion contra ellos publicado, y no padezcan los inocentes, que en ello seran Dios, y vuestra Magestad bien seruidos, y ellos recibirã vna grande y señalada merced, que por tal en esto caso sera tenida en el mundo, y la esperan con lagrymas, disciplinas, y publicas processiones, y rogatiuas a Dios nuestro Señor, y a la Sacratisima Virgen, y a los Santos de la mano clementissima de vuestra Magestad.


Notas

[1]  MOLINA TEMPLANO, José David (1996). 1 Curso “Abarán: Acercamiento a una realidad”, págs. 25-26
[2]  BORONAT Y BARRACHINA, Pascual (1901). Los moriscos españoles y su expulsión. Estudio histórico crítico, 2 vols.  Valencia, II, pág. 284
[3]  LAPEYRE, Henri (1986). Geografía de la España morisca. Diputación Provincial de Valencia. pág. 235
[4] VILAR, Juan Bautista (1994). La expulsión de los moriscos del reino de Murcia. Sus efectos demográficos y económicos sobre la región de origen L’expulsió dels moriscos. Conseqüències en el món islámic i el món cristià. Congrés Internacional 380è aniversari de l’expulsió dels moriscos. Generalidad de Catalunya, Barcelona. Págs. 86-95. Cita en pág. 88
[5]  Archivo General de Simancas, Estado, legajo 229 -  9.1.1611
Don Luis Fajardo,  en su informe del día 9 de enero de 1611, dice entre otras cosas: “En lo demás veo confusión y que se tiene por lo menos seguro. Lo del valle de Ricote, Archena, Socobos, Ceuti y Lorqui y de estos por lo peor cuatro lugares de los seis de la encomienda de Ricote y que son: Ojós, Blanca, Abarán y Ricote porque aunque también hay entre ellos algunos clérigos andaban muy mezclados con los de Valencia y se casaban unos con otros; no comen tocino; conservan sus antiguos trajes y costumbres y se dice públicamente que algunos curas han murmurado que nunca les confiesan pecados, aunque yo estuve en Blanca el día de Reyes
y les vi acudir a la iglesia con devoción, que es cuanto e podido averiguar. Sospecha tengo que muy pocos han dejado de vivir en lo pasado como moros de sus puertas adentro, aunque algunos lo disimulaban más que otros”
[6] Archivo General de Simancas, Estado, legajo 235.
[7] HERNANDEZ FRANCO, Juan (1981). Aproximación a la Historia de la minoría morisca en el Reino de Murcia durante la Edad Moderna (1501-1614). Anales de la Universidad de Murcia. Vol. XL, nº 3-4, pág. 80
[8] Archivo Municipal de Murcia - Almudi, Legajo 11, Nº 62
[9] Archivo General de Simancas, Estado, legajo 235 – 15.8.1611 
[10] LAPEYRE, Henri  (1986). Geografía de la España morisca. Diputación Provincial de Valencia. p. 237
[11] Archivo General de Simancas, Secretario de Estado, Legajo 165
[12] Archivo General de Simancas, Secretario de Estado, Legajo 165.
[13] LAPEYRE, Henri (1986). Geografía de la España morisca. Diputación Provincial de Valencia. p.ág. 236. Según Lapeyre el cardenal de Toledo destacó el hecho de que Luis Fajardo, era tio del marqués de los Vélez, titular de la encomiendo del valle de Ricote, hecho que no hemos podido confirmar.
[14] Archivo Municipal de Murcia, Signatura 12-C-16
Share:

domingo, 19 de julio de 2015

Protestas de los del Campo de Calatrava


A pesar de estas condiciones de ser cristianos nuevos, fueron injustamente expulsados en el año 1611. Muchos de ellos volvieron a sus villas, puesto que eran realmente católicos y ya no se podían adaptar a la vida islámica. En una consulta a la Cámara de Castilla, el 8 de junio de 1625, Pedro de Yebenes, morisco vecino de Villarrubia, por si mismo y en nombre de los moriscos antiguos de las cinco villas del Campo de Calatrava, presentó un Memorial a la Cámara de castillo, en el cual vemos que las cinco villas sustentaron soldados para la guerra de Granada y operaciones con Portugal, y que tenían dos capitanes en Flandes y más de 50 soldados, así como clérigos, letrados y monjas descalzas [1].   

 Felipe IV

El memorial de Yebenes va acompañado por una copia de los privilegios concedidos por los Reyes Católicos a 20 de abril de 1502, en los que se les concede que sean libres y exentos de tributo como lo son los cristianos viejos y que puedan elegir sus propios alcaldes. Además hay una garantía de que la Inquisición no les molestará por un cierto tiempo. Todo más o menos en el mismo estilo como a los moriscos del Valle de Ricote.  Parte del texto del Memorial es como sigue [2]:

... so color de los bandos de la expulsión de los moriscos, de hecho y contra derecho, los sacaron y despojaron de sus bienes y libertades, sin oirlos ni darles tiempo para defenderse, y últimamente por V.M. por una carta y provisión firmada de su Real mano, dada en Madrid a 25 de junio del año pasado 1625 fue servido de mandar que se les guardasen a los naturales de dichas cinco villas, siendo descendientes de las personas a quienes se concedieron, las dichas gracias. Y debiéndose cumplir y guardar lo contenido en los dichos privilegios y executorias no lo hacen, haciéndoles muchas vejaciones y molestias, poniéndoles tachas en los juramentos para que no puedan valer por testigos, so color de decir fueron expelidos y comprendidos en el bando de expulsión, procurando por este camino deshonrarlos...

y terminaba pidiendo se les guardasen sus privilegios y se les admitiese a los oficios públicos y demás cosas

...sin destinción ni apartamiento alguno...

El memorial expresaba también que durante la sublevación de los moriscos granadinos y la conquista de Portugal sirvieron con soldados;
              
...y lo son de la Milicia, y de presente son capitanes en Flandes Diego y Alonso López Sarmiento, y cincuenta dellos soldados, aviendo asimismo entre ellos clérigos, letrados y monjas descalzas....

La innata bondad del carácter del rey Felipe IV hizo el resto. El rey expidió la correspondiente real cédula y los moriscos del Campo de Calatrava no debieron volver a ser molestado y pudieron vivir otra vez como cristianos viejos.

Dadson nos hace saber que los moriscos de Villarrubia de los Ojos (La Mancha) pidieron la devolución de sus bienes en 1624, una vez demostrado que eran cristianos viejos y no comprendidos en los reales bandos de la expulsión [3]. Entonces, según este historiador, a partir de 1628 estaban en vías de asimilación total a la cultura castellana [4]. Queda claro que dicha asimilación ya se había finalizado en el siglo XVI en el Valle de Ricote [5].





Notas

[1] GARCÍA-ARENAL, Mercedes (1978). Los moriscos del Campo de Calatrava después de 1610, según algunos procesos inquisitoriales.  En: Les Cahiers de Tunisie. Actas de la 3e Rencontre Tuniso-Espagnole, 1978-XXVI. Págs. 173-196. Cita en págs. 174-176
[2] DOMINGUEZ ORTIZ, Antonio (1959). Felipe IV y los moriscos. En: Miscelanea de Estudios Árabes y Hebraicos, 1959-III. Págs. 55-65. Cita en págs. 59-60
[3] AHPZ: Híjar, 4º - 288-1. Citado por DADSON, Trevor J. (2004). Convivencia y cooperación entre moriscos y cristianos del campo de Calatrava: De nuevo con Cervantes y Ricote. En: Siglos dorados- Homenaje a Augustin Redondo – Tomo I, págs. 301-314. Cita en pág. 312
[4]  DADSON, Trevor J. (2004). Convivencia y cooperación entre moriscos y cristianos del campo de Calatrava: De nuevo con Cervantes y Ricote. En: Siglos dorados- Homenaje a Augustin Redondo – Tomo I, págs. 301-314. Cita en pág. 313
[5] WESTERVELD, Govert (2002). Blanca, “El Ricote de Don Quijote”. Expulsión y Regreso de los Moriscos del Último Enclave Islámico más grande de España. Capítulo 4: El papel de la Iglesia, págs. 131-178.
Share:

sábado, 18 de julio de 2015

Los del Valle de Ricote y del Campo de Calatrava iban al reino de Valencia


Muchos moriscos del Valle de Ricote, especialmente Blanca, tuvieron contactos antes de la expulsión con moriscos del pueblo de Granja de Rocamora en el reino de Valencia.  En el bando publicado por Salazar el 26 de octubre de 1613 se especifica  el levantamiento de la prohibición de marcharse a otros reinos de su Majestad fuera de España. Este período, así como los años entre 1611 y 1613 fueron al parecer aprovechados por varios moriscos blanqueños  después del primer bando de expulsión de los moriscos de Murcia el 18 de enero de 1610 para dirigirse al reino de Valencia y a otros sitios. El bando del año 1610 decía claramente que los moriscos de Murcia no podían «salir por los reinos de Valençia, Aragón ni castilla, so pena de muerte», pero a pesar de esta prohibición más de un morisco salió del Valle de Ricote según se puede ver en los libros eclesiásticos de Blanca. La cosa era bastante dramática y se veían muchos moriscos del Valle de Ricote en el reino de Valencia, pero también moriscos del Campo de Calatrava estaban en este reino de Valencia, según vemos en la carta del Duque de Lerma dirigida a Su Majestad [1].

24.10.1613
Carta del Duque de  Lerma a su Magestad referente de los moriscos del Valle de Ricote que se fueron a vivir en el Reyno de Valencia.
Su Magestad ha entendido que muchos de los moriscos del Campo de Calatrava y otorgantes y del Valle de Ricote se van al reyno de Valencia y alli pueblan como Christianos Viejos lo que los moriscos expelidos dexaron y aunque si diese lugar a esto, vendria hacer de muy gran inconveniente, y de poco fructo la expulsion que se ha hecho mandaron V. Magestad que se escriva luego muy gratamente al Virrey de Valencia, haga remediar esto, poniendo en ello muy particular cuydado y vaya avisando de lo que hiciere. Dios guarde Vd....



Granja de Rocamora 
 De Ramsés Fernández - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=41940903


En Granja de Rocamora quedaron aún algunos moriscos después de la expulsión y como dicho pueblo tuvo que repoblarse otra vez, no es de extrañar que finalmente algunos matrimonios blanqueños se decidieran a vivir allí.  Será muy difícil probar estos hechos sin los libros eclesiásticos en estos años, pero algunos datos en esta dirección tenemos. Así vemos el matrimonio formado por Alonso Alcaide y Juana Pinar que tuvo una hija, María Alcaide, la cual se casó [2] con Juan Candel en 1612. Seguramente dicha María se fue al pueblo de Granja de Rocamora, en el reino de Valencia, después de 1617, puesto que Josefa Candel Alcaide fue bautizada [3] aún en Blanca en el mismo año. En el testamento de 1651 de Juana Pinar [4], viene como heredera su nieta, Josefa Candel, hija de María Alcaide Pinar y Juan Candel. Y como indicamos anteriormente dicha Josefa Candel Alcaide fue bautizada en Blanca en 1617. Ana Pinar Marín nació en el año 1597, en Blanca, y se casó con Alonso Ramón, cuyo lugar de nacimiento desconocemos, pero el apellido es de origen abaranero, y ella tuvo entre los años 1622 y 1636 seis hijos. En 1679 era vecina de Granja e hizo su testamento. Juan Rojo de Molina se casó en 1611 con Catalina de Balboa de Aroca y tuvieron una hija, María, la cual se casó con Juan Candel, de Granja. Lo sabemos gracias a unos datos en un protocolo de 1648. Curioso es el hecho de que hasta hoy encontramos el apellido de Candel en la guía telefónica de Granja de Rocamora. 

En el año 1664 vemos que Miguel de Balboa [5], vecino de Granja (reino de Valencia), tiene que pagar a Pedro Candel, fiel executor de Blanca, el importe de 1150 reales.  Otra vez vemos la relación entre Blanca y Granja, pero no hemos podido localizar el padre del tal Miguel de Balboa, aunque es de suponer que su origen era también de Blanca. No es posible investigar más en este asunto, ya que poniéndome en contacto con el cura de Petrel, Don Antonio Rocamora Sánchez, el cual escribió la historia [6] de la Granja de Rocamora, me informó que durante la guerra civil se quemaron los archivos parroquiales de este pueblo. Por tanto, Granja de Rocamora se quedó sin su archivo parroquial.

Blanqueños en Granja de Rocamora (Reino de Valencia) después de la expulsión en 1613.




Notas

[1] Archivo General de Simancas (AGS), Leg. Estado 252.
[2] Archivo Parroquial de Blanca. Libro de matrimonios de Blanca , año 1612.
[3] Archivo Parroquial de Blanca. Libro de bautismos, año 1617.
[4] Archivo Histórico Provincial de Murcia. Protocolo 9345, folio 219r – 220v. Blanca, 23.5.1651. Testo Juana Pinar, viuda de Alonso Alcayde. Hijos y herederos: Francisco Alcayde, mi nieta Josefa Candel, hija de Juan Candel y Maria Alcayde, vecino de Granja (Reino de Valencia), mi nieto Juan de Villa, hijo de Pedro de Villa y Sebastiana Candel, hija de Juan Candel y Maria Alcayde.
[5] Archivo Histórico Provincial de Murcia, Protocolo 9350, folio 306.
[6] ROCAMORA SANCHEZ, Antonio  (1985). Ayer y hoy de Granja de Rocamora, 302 páginas.
Share:

martes, 7 de julio de 2015

El Santo enigmático Juan de Ribera

Para comprender las actuaciones de la iglesia es necesario entender que la iglesia depende del lugar y del tiempo. Las actuaciones de la iglesia en Perú son hoy en día diferentes que las de España y las actuaciones de la iglesia de España de 1613 eran diferentes a las de hoy. La iglesia en sí es buena, pero los responsables de la doctrina son humanos y pueden equivocarse también en este siglo. En este sentido tenemos que ver la canonización que en los años 60 del  siglo XX, se hizo del gran promotor de la expulsión de los moriscos bautizados, el arzobispo Juan de Ribera que además era virrey de Valencia en el año 1603 y consejero de Felipe II, el prudente.

La iglesia de 1613 era muy distinta a la de hoy en día. Existían fanáticos frailes y algunos eclesiásticos a alto nivel que querían la expulsión de los moriscos por motivos de pureza de sangre, creencias y motivos políticos.  La iglesia en sí no permitía la expulsión. Hasta en 1602 dispuso [1] el Papa Clemente VIII, en su breve fechado el 6 de mayo, fundar en Valencia un colegio de niñas moriscas. Prueba de ello es que el papa no apoyaba la expulsión [2]. El gobierno de España no consultó con el Papa la expulsión de los moriscos, puesto que el mismo Rey Felipe III consideraba que no era necesario recurrir al Papa con tanto aparato, pues bastaría que se pidiese por mano del inquisidor general [3].

 Juan de Ribera
Poco comprensible en estos tiempos es el hecho de que el mismo Papa Pablo V (1605 – 1621) nombró Cardenal al duque de Lerma, en el año 1618. Este hombre, corrupto y de confianza de Felipe III, que fue durante muchos años otro responsable de la expulsión y de muchas muertes de los moriscos, pudo contar en aquel año con el apoyo del Papa Pablo V y obtuvo para sí y sus hijos, de la parte que se apropió de las ventas de las casas de los moriscos, la cantidad de 500.000 ducados. El codicioso ministro estaba acostumbrado a explotar en provecho propio las grandes medidas políticas.

Las medidas suaves del Papa Pablo V consistían en predicar a los moriscos con palabras dulces y amables y sin emplear insultos y asperezas que los alejaran. Así predicaban los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Debe excluirse toda clase de improperios contra Mahoma y su secta, para no exasperarlos, aunque esto no excluye que se pueda demostrar la falsedad de sus doctrinas. La actitud del Vaticano, de una prudencia extrema, podemos traslucirla a través de dos documentos, los únicos que ha podido hallar Pérez Bustamante [4] entre los papeles referentes al reinado de Felipe III. Señala el primero unas normas de suavidad misericordiosa y de caridad cristiana en orden a los métodos de predicación, y de él se infiere una reprobación de los procedimientos de dureza y una discreta censura de doctrinas y catecismos poco adecuados para la atracción de gentes remisas. El segundo documento es mucho más expresivo y manifiesta una rotunda y total inhibición.  Se refiere a una carta de Pietro Pavoni, dirigida al Cardenal Secretario de Estado el 25 de agosto de 1611, en la que expresa la opinión de Paulo V en torno a algunas afirmaciones que contiene el libro del Padre Fonseca. El documento está fechado en el Palacio de Monte Cavallo, donde pasaba el Pontífice parte de la temporada estival. El Papa, que conoce el manuscrito del Padre Fonseca, rehuye toda responsabilidad en el asunto y manda que se supriman dos pasajes: El primero se refiere a la afirmación de que se negó a recibir a los moriscos en el Estado Pontificio, y el segundo a que se realizase la expulsión con su autorización o consentimiento, porque la medida le fue comunicada después de su ejecución. Si no cabía abrigar ninguna expectación realista de obtener una sentencia judicial de Roma, es ciertamente notable que se abonara la idea de una causa ante el Inquisidor general de los reinos españoles. Pero es obvio que la Inquisición tampoco deseaba verse arrastrada a entender en un asunto de tanto compromiso. Un año después del Memorial de Cellorigo [5], basado ampliamente en la «República» de J. Bodin y textos de N. Maquiavelo [6], Bledo tuvo en 1601varias audiencias con Felipe III, a quien aconsejó que, por ser la cuestión de los moriscos «causa puramente religiosa», se oyera ante algún tribunal eclesiástico, según podía serlo el mismo Consejo de la Inquisición. Autorizado por el Rey, Bleda se presentó ante el Inquisidor General (el adusto cardenal Niño de Guevara), pero éste se negó en redondo a admitir nada que se pareciera a una denuncia en común.

Tras ser rechazado también por la junta que entonces trataba de los moriscos, la cual se niega a oírle algo contra «la conservación de éstos», Bleda encaminó sus desvelos de aquellos días a fundar una cofradía antimorisca, bajo el título de la Santa Cruz [7].

Al advenimiento de Felipe III, éste ya tuvo en su poder los dos Memoriales de 1597 hechos por Collorigo [8], primer autor que se plantea la expulsión de los moriscos.  Por otro lado, el arzobispo Ribera intensificó la frecuencia y el tono de sus quejas acerca de aquel ganado roñoso (moriscos), siempre en favor de las medidas más duras que ya estaba pregonando desde 1582. Sus dos memoriales al rey en 1601 y 1602 son decisivos en la historia de la expulsión. Temía ver a España «perdida» como en tiempo de los godos [9].

Dice Boronat que el memorial escrito a finales de 1601 impresionó profundamente el ánimo de Felipe III y el de su favorito el duque de Lerma y el de su confesor real, Gaspar de Córdoba (U 1604), llegando el monarca a pedir a don Juan de Ribera “que, con el secreto que tan grande negocio pide y sin participarlo a nadie” le comunique los remedios suaves y provechosos que decía tener pensados [10].
   
No tardó el Patriarca en satisfacer la petición del rey, enviando para ello un segundo memorial repleto de doctrina interesante. La voz del arzobispo Ribera cobró aún mayor peso al ser nombrado, además, virrey del reino de Valencia en diciembre de 1602. La idea de Ribera era reducir a esclavitud a todos los hombres en edad útil y enviarlos a galeras, a trabajar en las minas o a las Indias [11]. Las ideas del obispo Pérez de Segorbe [12] —también partidario de la expulsión— no eran mucho mejores. Estaba en el ambiente expulsar a los moriscos sea como sea. El arzobispo de Orihuela, Esteban, que estuvo en Orihuela entre 1594 y 1603, era partidario en 1599 de dar más tiempo a los moriscos para instruirles en la religión católica, y si esto no diera resultado, el rey podría desterrar a los viejos a diferentes lugares en España [13], hacer lo mismo con los niños después y en caso necesario reducir a todos a la esclavitud [14].

Bien que la decisión de la expulsión fue una política, tomada tanto por el rey Felipe III como la reina Margarita de Austria, cuya responsabilidad pesaba sobre sus devotas y un tanto escrupulosas conciencias, en la suerte final influyó el patriarca de Antioquia don Juan de Ribera y el Duque de Lerma, más que otro hombre alguno. Una trágica decisión sabiendo que la corte de Felipe II fue asistida por el médico morisco Jerónimo Pachet, de Gandía, que sanó a un niño de ocho años, incurable por los médicos cristianos. Este niño sería más tarde Felipe III. ¡Cruel ironía dice García Ballester que sea precisamente Felipe III quien firme el decreto de la expulsión de los moriscos! ¿Y cual fue el destino del sabio médico morisco Jerónimo Pachet? Pues sus curaciones para la Santa Inquisición no eran nada menos que un pacto con el demonio. Murió en la cárcel de Valencia, puesto que no consiguió superar las pruebas de tormento [15].

El nombramiento de Juan de Ribera para la sede metropolitana de Valencia, en 1569, se hizo con grandes esperanzas de que sus reconocidas dotes pudieran imprimir al problema morisco un rumbo más favorable. Pero pocas semanas después de su entrada en Valencia, aquel hombre, en que nada quedaba de Hernando de Talavera, pedía en vano al Pontífice que se le relevara de una carga para la que no se sentía con fuerzas ni entusiasmo. Ribera, de aristocrático origen andaluz y primo de Carlos V, no trae consigo ninguna iniciativa ni innovación eficaz; los moriscos son para él nada más que un enemigo duro de cerviz, y sus sentimientos hacia ellos no hacen sino endurecerse con el paso de los años [16]. El arzobispo Ribera sólo vino a ser, como sabemos, una palanca decisiva de la expulsión y parte del baldón histórico que todo el problema representa para la Iglesia española le es directamente imputable [17]. Si pensamos que las muertes causadas por agotamiento o hambre debían haber sido muy numerosas durante el destierro de los desdichados moriscos y que el arzobispo Juan de Ribera es indirectamente responsable [18] de este exterminio de los desamparados moriscos, se puede poner una interrogación sobre su canonización en el año 1960.  Lo que hizo Tomás de Torquemada con los judíos, lo hizo Juan de Ribera con los moriscos; la historia de la expulsión de 1492 se repitió en 1609. Un día negro para la imagen de la iglesia y la historia de España.

El profesor Ángel Alcalá, que cursó estudios universitarios de Filosofía, Teología y Filología Hispánica en la Universidad Pontificia de Salamanca; Gregoriana y Angelicum de Roma; Complutense de Madrid y New York University, tampoco entiende muy bien la actitud del patriarca Juan de Ribera [19]:

Nunca he comprendido que el principal personaje que, opuesto al principio, luego recomendó esa medida y la secundó hasta con fiereza, fuera no sólo el feroz obispo de Segorbe, Martín de Salvatierra, sino el exvirrey y patriarca arzobispo de Valencia venerado por la Iglesia como San Juan de Ribera, quien la solicitó ya en 1602 “por ser herejes pertinaces y traidores a la Corona Real”.

El patriarca, Juan de Ribera predicó un notable sermón [20] en la catedral de Valencia, dando gracias a Díos por la publicación del real decreto. Oigamos al Beato algunas frases, que así prosigue en el sermón citado:

“¿Qué mayor honra podemos tener en este reino, que ser todos los que vivimos en él, fieles a Dios y al Rey, sin compañía de estos herejes y traidores?”.
....En acabándose esta expulsión pienso dar una vuelta, si Dios nuestro señor me da vida, por los lugares que han sido de moros, y besar la tierra de las iglesias, dando gracias a nuestro Señor, de verla libre de tanta inmundicia como la que han tenido mientras estos la pisaban”.


Admitida en Roma la causa de Beatificación del Patriarca Arzobispo Don Juan de Ribera, en 29 de Noviembre de 1729; y poco después, el 8 de Diciembre de 1759, declaró el Papa Clemente XIII, que constaba la heroicidad de las virtudes del Patriarca, celebrándose finalmente solemne función en la Basílica Vaticana, el 18 de septiembre de 1796, para publicar “urbi et orbi” el decreto de Beatificación dado por el Pontífice Pío VI, el día 30 de agosto [21]. Se reasumió la causa de su canonización en 1924. El Papa Juan XXIII aprobó el 23 de febrero de 1960 los dos milagros requeridos [22] y lo inscribió [23] entre los santos el 12 de junio de 1960.

Este ejemplo de disociación de pensamiento, la práctica de sostener dos puntos de vista contradictorios simultáneamente, era típico de la Iglesia de aquel tiempo. Los moriscos, que eran cristianos a efectos técnicos, no tenían permitido abrazar el Islam [24] abiertamente, porque habían sido bautizados de modo irrevocable y por tanto eran técnicamente miembros de la Iglesia hasta que murieran. Sin embargo, a pesar de comportarse como cristianos, no pudieron quedarse porque eran moriscos. De forma que el bautismo oficial era demasiado fuerte para liberar a los moriscos de la religión oficial y demasiado débil para conservarles dentro de la Iglesia. Los moriscos fueron condenados a la expulsión por la Iglesia porque no eran aceptados como cristianos ni tampoco les estaba permitido vivir como musulmanes [25]. 



Notas

[1]  BORONAT Y BARRACHINA, Pascual (1901). Los moriscos españoles y su expulsión. Estudio histórico crítico, 2 vols. Valencia,  Volumen II, págs. 80-81
[2] FONSECA, Damián  (1611). Justa expulsión de los moriscos de España, con la instrucción, apostasía y trayción dellos y respuesta a las dudas que se ofrecieron acerca desta materia, Roma. pág. 200.  La expulsión no fue comunicada al Nuncio sino el 3 de septiembre de 1609, fecha tardía para una reacción  eficaz por parte del Pontífice.
[3] DANVILA Y COLLADO, Manuel (1615). La expulsión de los mmoriscos españoles. Pág. 253.  Citado por  MÁRQUEZ VILLANUEVA, Francisco (1975). El morisco Ricote o la Hispana razón del Estado. En: Personas y Temas del Quijote Taurus ediciones, págs. 229-335. Cita en pág. 269
[4] PÉREZ BUSTAMANTE, Ciriaco  (1951). El Pontífice Paulo V. y la expulsión de los moriscos. En: Boletín de la Real  Academia de la historia, vol. CXXIX, pág.  219 – 223.
Nos informa Pérez Bustamante que entre la importantísima documentación de la época de Felipe III existente en el Archivo Secreto Vaticano, llama la atención la exigüidad de noticias referentes a la expulsión de los moriscos. La correspondencia de los Nuncios no contiene ningún dato y los recogidos por él se reducen a los que se consignan a lo que sigue. No es que los Papas se desentendiesen de este asunto ni que careciesen de información o se les ocultase la gravedad del problema. Diversos breves expedidos durante los pontificados de Clemente VIII y de Paulo V demuestran lo contrario, pero la celosa independencia con que actuaba el Gobierno español en ésta y en otras materias, como en la referente al Regio Patronato Indiano, considerándolas como asuntos de competencia exclusiva, dificultaba, o por lo menos restringía, por motivos de prudencia política, la intervención pontificia.
[5] GONZALEZ DE CELLORIGO, Martín (1600). Memorial al rey sobre asesinatos e irreverencias contra la Religión cristiana cometidos por los moriscos. En: Memorial de la política necesaria y útil restauración a la República de España, Valladolid, Iuan de Bostillo.
[6] VILLANUEVA LÓPEZ, Jesús (1997). El reformismo de González de Cellorigo y sus fuentes: Maquiavelo y Bodin. En: Hispania: Revista española de historia, Vol. 57, Nº 195, págs. 63-92.
[7]  MARQUEZ VILLANUEVA, Francisco  (1975).  El morisco Ricote o la Hispana razón del Estado.  En: Personas y Temas del Quijote Taurus ediciones, págs. 229-335. Cita en pág. 273
[8] GONZALEZ DE CELLORIGO, Martín (1597). Memorial a su Magestad Felipe II encareciendo la obligación de los vasallos en avisar a su Rey y Señor los daños que causan los nuevamente convertidos de moros a estos reinos. (B.Nal. V.E. 50/9).  Citado por  PERCEVAL VERDE, José María (1993). Tesi doctoral: Todos son uno. Arquetips de la xenofòbia y el racisme. El cas dels moriscos espanyols. Director: Dr. Bernard Vincent. Tribunal: Dra. Lucette Valençi, Dr .Miquel Barceló, Dr.Jean Canavaggio i l'escriptor Juan Goytisolo. Assistents: Dr.Roger Chartier i Dr.Jean-Louis Flandrin.
GONZALEZ DE CELLORIGO, Marín (1597). Memorial dirigido a S.A. el Príncipe don Felipe, hijo de Felipe 2.º.... en que por segunda vez se avisan los daños que los nuevos convertidos de Moros a estos Reynos causan... (Valladolid, 8 hojas, fol.). Citado por ASTRANA MARIN, Luis (1958). Miguel de  Cervantes Saavedra Tomo VI, Madrid. Pág. 342
También se puede consultar:
BORONAT Y BARRACHINA, Pascual (1901). Los moriscos españoles y su expulsión. Estudio histórico crítico, 2 vols. Valencia,  Volumen I, págs. 366-368
DANVILA Y COLLADO, Manuel (1889). La expulsión de los mmoriscos españoles. Pág. 232
[9] MARQUEZ VILLANUEVA, Francisco  (1975). El morisco Ricote o la Hispana razón del Estado. En: Personas y Temas del Quijote Taurus ediciones, págs. 229-335. Cita en pág. 263. El 24 de enero de 1502 escribía: «V. Magestad está obligado en conciencia como Rey y Suprema señor, a quien toca de justicia defender y conservar sus Reynos, mandar desterrar de España todos estos moriscos, sin que quede hombre ni muger, grande ni pequeño»
[10] BORONAT Y BARRACHINA, Pascual  (1901). Los moriscos españoles y su expulsión. Estudio histórico crítico, 2 vols. Valencia, II, pág. 39
[11] XIMENEZ, Juan (1798). Vida del Beato Juan de Ribera, Valencia.
[12] LEA, HENRY Charles (1990). Los moriscos españoles. Su conversión y expulsión. Instituto de Cultura “Juan Gil-Albert”, Diputación de Alicante, Alicante. Págs. 315
[13] ALCALÁ, Ángel Y OTROS (1984). Inquisición española y mentalidad inquisitorial.
[14] DANVILLA Y COLLADO, Mamnuel  (1889). La expulsión de los moriscos españoles. Pág. 227
[15] GARCÍA BALLESTER, Luis. (1976). Historia social de la medicina en la España de los siglos XIII al XVI, Madrid. Pág 111. Citado por GALMÉS DE FUENTES, Álvaro 1993). Los moriscos (desde su misma orilla), Madrid. Págs. 39-404
[16] MARQUES VILLANUEVA, Francisco (1975). Personajes y temas del Quijote. Taurus Ediciones S.A. Madrid,  págs. 260-261
[17] MARQUES VILLANUEVA, Francisco  (1975). Personajes y temas del Quijote. Taurus Ediciones S.A. Madrid,  pág. 263
[18] En el periódico católico “La voz de Valencia” de 9 enero de 1911 leemos entre otros asuntos un  discurso de Don José Roca, Canónigo Magistral a favor del beato Juan de Ribera, terminando el mismo diciendo que los que censuran al Beato Juan de Ribera, por la expulsión de los moriscos no son cristianos, pues censuran lo que la Iglesia aprobó y sancionó. Actitud intransigente y muy en contraste con la tolerante del papa Juan Pablo II. (Las actuaciones de la  iglesia dependen del tiempo y del lugar).
[19] ALCALÁ, Ángel (2004). El humanista y cronista real Pedro de Valencia. En: Siglos Dorados. Homenaje a Augustín Redondo, Tomo I. Coordinación Pierre Civil. Editorial Castalia. Págs. 1-14. Cita en págs. 5-6
[20] XIMÉNEZ, Juan (1798). Vida del beato Juan de Ribera, Valencia.
[21] HERNANDEZ PARRALES, Antonio Y GONZÁLEZ MORENO, Joaquín  (1960). El beato Ribera y la Casa de Pilatos, Sevilla. Pág. 23
[22] OLAECHEA, Marcelino (1960). Ante la canonización del beato Juan de Ribera. Instituto Diocesano Valentino “Roque Chabás”, Valencia. Pág 11
[23] ENCICLOPEDIA UNIVERSAL ILUSTRADA EUROPEO-AMERICANA (1988).  ESPASA-CALPE, S.A. Madrid, pág. 1747
[24] El tema del Islam aún hoy en día sigue siendo difícil en España por falta de mezquitas.
[25] THOMSON, Ahmed  Y ATA UR-RAHIM, Muhammad (1993). Historia del Genocidio de los Musulmanes, Cristianos Unitarios y Judíos en España, capítulo 21.   
  
Share:

miércoles, 1 de julio de 2015

Comienzo de la expulsión de los moriscos en 1609

Sin embargo, el Rey ya lo tuvo muy claro y, aún sin el respaldo jurídico de la Iglesia, mandó acelerar la expulsión a instancias del duque de Lerma. El duque de Lerma, el conde de Miranda, Don Juan de Idiáquez y fray Gaspar de Córdoba, acordaron el 4 de abril de 1609 que la expulsión de moriscos comenzara en Valencia [1].Tenían el asunto ya muy avanzado en secreto, de tal forma que entre el 22 y 24 de septiembre de 1609 fue publicado el bando general de la expulsión de los moriscos valencianos, para que todos los moriscos en un plazo de tres días fueron a embarcarse para ser transportados a Berbería. El 27 de septiembre mandó don Pedro de Toledo, general de las galeras de España, subir a la sierra de Espadan a tres compañías del tercio de Lombardía y dos del de Nápoles, que eran 550 hombres a cargo de don Juan Maldonado, Veedor general de todas las galeras y armada de su Majestad [2].
El duque de Lerma
El patriarca, Juan de Ribera, no se quedó atrás y predicó un notable sermón [3] en la catedral de Valencia, dando gracias a Díos por la publicación del real decreto. Oigamos al Beato algunas frases, que así prosigue en el sermón citado:

¿Qué mayor honra podemos tener en este reino, que ser todos los que vivimos en él, fieles a Dios y al Rey, sin compañía de estos herejes y traidores?.

En acabándose esta expulsión pienso dar una vuelta, si Dios nuestro señor me da vida, por los lugares que han sido de moros, y besar la tierra de las iglesias, dando gracias a nuestro Señor, de verla libre de tanta inmundicia como la que han tenido mientras estos la pisaban.

Con todos estos sucesos en mente, los moriscos murcianos y los del Valle de Ricote tuvieron bastantes motivos para sentirse muy preocupados y lógicamente tomaron ya ciertas medidas para intentar remediar lo que les podría venir encima. Fue así que en una carta el Concejo de Murcia había hecho un escrito al Rey, el 17 de octubre de 1609, a favor de esta minoría, declarando que los moriscos murcianos eran buenos cristianos y tenidos como descendientes de cristianos nuevos [4]. De nada les sirvió en septiembre de 1609, a los moriscos del valle de Ricote, ofrecerse al Rey [5].  – como siempre habían hecho - para formar compañía y bandera para integrarse en las tropas que debían ir al Reino de Valencia, con el fin de sofocar la rebelión de los moriscos de este país [6]. El Rey había ya decidido echar de España a todos los moriscos y no quería ayuda alguna de ellos.

Desde este momento comenzó la tragedia para una población morisca concentrada en varios pueblos que el escritor Miguel de Cervantes Saavedra tan bien supo describir como “El Ricote”. A estos moriscos, descendientes de mudéjares, que eligieron vivir bajo dominio cristiano ya en tiempos de la Reconquista, les esperaba una verdadera maldición. Eran pueblos asimilados por siglos de convivencia pacífica con una historia de fidelidad al Rey que no tuvo límites. En el caso de Blanca su conducta religiosa era intachable a partir del año 1563 y muchos de ellos eran descendientes de los cristianos nuevos que se habían convertido a la religión católica en el año 1501. Este drama iba a durar 4 años para el pueblo de Blanca,  desde 1609 hasta el 13 de diciembre de 1613. Vamos a describir lo que realmente pasó en todos estos años.

Todo era simplemente una cuestión de poco tiempo, ya que con fecha de 26 de noviembre de 1609, el Rey Felipe III advirtió al Concejo de Murcia de que los moriscos de su territorio no se movieran de sus lugares de residencia [7].  No había pasado más de 4 meses desde el ofrecimiento de ayudar al Rey, cuando el 18 de enero de 1610 se notificaba [8] a la masa convocada en la lonja y plaza de Santa Catalina de Murcia, de que todos los moriscos de los reinos de Granada, Murcia y Andalucía, así como los de la villa de Hornachos, salieran de dichos reinos, en el plazo de 30 días, por los puertos de los respectivos reinos de Granada, Murcia y Andalucia, sin poder salir por los reinos de Valencia, Aragón y Castilla.  

No cabe duda de que tal noticia no pudo gustar demasiado a Don Pedro de Toledo y Osorio (1547?-1627), V Marqués de Villafranca [9], del Consejo de Estado de su Majestad y General de las Galeras de España, que estuvo de comendador de la Encomienda del Valle de Ricote entre 1581 y 1627.

           Comendadores del Valle de Ricote; siglo XVII

Nombre    Periodo
Luis de Toledo    1570-1581

Pedro de Toledo y Osorio (1547?-1627)    1581-1627
V Marqués de Villafranca
   
Fadrique Álvarez de Toledo y  Mendoza (1580-1634)    1627-1634
I Marqués de Villanueva de Valdueza
Murió en la miseria

Fadrique de Toledo y Ponce de León (1635-1705)      1635-1705
VII Marqués de Villafranca
VI Conde de Peña-Ramiro
IV Duque de Fernandina
IV Príncipe de Montalbán.

Seguramente buscó sus influencias para frenar el bando de expulsión. Por otra parte el Adelantado del Reino escribió al Rey consultándole si se habían de incluir en el decreto los mudéjares. Tampoco le gustaba mucho la idea de expulsión al Concejo de Murcia, que veía perder a su mayor mano de obra, los granadinos. Por eso el Concejo suplicaba al Rey que dejase número suficiente de ellos para la crianza de seda [10]. El Rey, sin embargo, estaba ya bien informado de la situación real de los granadinos en Murcia, a través de una carta de un fraile carmelita, del 20 de septiembre de 1609, aconsejándole no dar crédito a los regidores y jurados de la ciudad de Murcia cuando dijeran que los granadinos eran necesarios, puesto que informaban mal. Según el fraile había bastante cristianos viejos en la Mancha y Andalucía y aconsejaba al Rey ponerse en contacto con el obispo [11]. El tema es que los moriscos granadinos, residentes en la región de Murcia, hicieron su salida voluntariamente a través del puerto de Cartagena y se terminó su embarque a finales de abril de 1610. En la encomienda del Valle de Ricote apenas afectó esta primera expulsión, ya que los granadinos eran escasos [12]. En el caso de Blanca hemos encontrado a un Luís Fernández. Don Luis Fajardo le comunica al Rey el 16 de abril de 1610 que ya han salido los granadinos murcianos [13].

Felizmente la situación del Valle de Ricote aún era diferente. Luis Fajardo, comisario responsable de la expulsión, consiguió aplazar la expulsión de los moriscos murcianos en abril de 1610 y no cabe duda de que las autoridades eclesiásticas y el ayuntamiento de Murcia habían hecho lo suyo para frenar de momento la expulsión.

El Concejo de Murcia intentó encontrar otra solución y el 26 abril de 1610  propuso internar a los moriscos en barrios especiales para este fin, pero el Rey siguió contrario a la clemencia. Si antes los certificados eclesiásticos y antiguos privilegios tuvieron valor, ahora el Conde de Salazar revocó todos los permisos especiales mediante sus cédulas reales, que fueron distribuidas por medio de comisarios especiales. Todo estaba perfectamente organizado y nadie se pudo escapar del destierro.
Notas

[1] BORONAT Y BARRACHINA, Pascual (1901). Los moriscos españoles y su expulsión. Estudio histórico crítico, 2 vols. Valencia,  Volumen II, pág. 48
[2] BLEDA, Jaime  (1618). Corónica de la historia de España, pág. 999
[3] XIMÉNEZ, Juan  (1798). Vida del beato Juan de Ribera, Valencia.
[4] GARCÍA ARENAL, Mercedes  (1996). Los Moriscos. Universidad de Granada. Granada. p. 261
[5] HERNÁNDEZ FRANCO, Juan  (1983). Aproximación a la Historia de la minoria Morisca en el Reino de Murcia durante la Edad Moderna (1501-1614). Anales de la Universidad de Murcia. Vol. XL, nº 3-4, págs. 69-97. Cita en pág.  80
[6] Archivo Municipal de Murcia, A.C. 1609, sesión 13.9.1609
[7]  HERNÁNDEZ FRANCO, Juan  (1983). Aproximación a la Historia de la minoria Morisca en el Reino de Murcia durante la Edad Moderna (1501-1614). Anales de la Universidad de Murcia. Vol. XL, nº 3-4, págs. 69-97. Cita en pág.  80
[8] Archivo Municipal de Murcia, Caja 18, nº 50. Citado por LISÓN HERNÁNDEZ, Luis (1992). Mito y realidad en la expulsión de los mudéjares murcianos del valle de Ricote. En: Áreas, vol. 14. Págs. 141-170.  Cita en pág. 146.
[9] Su hijo era Don García de Toledo, VI marqués de Villafranca. Cfr. ALDEA VAQUERO, Quintín (1585-1649).  Un noble español del Barroco. Don García de Toledo, VI marqués de Villafranca (1585-1649). En: Cuadernos de Historia de Derecho, vol. Extraordinario. Págs. 15-32
[10] CHACON JIMÉNEZ, Francisco (1982). El problema de la convivencia. Granadinos, mudéjares y cristianos viejos en el reino de Murcia. 1609-1614.  En: Melanges de la casa de Velazquez. Publié avec le concours du C.N.R.S. Tome XVIII/I, págs. 103-133. Cita en pág. 115
[11] JANER, Florencio (1857). Condición social de los moriscos de España: causas de su expulsión y consecuencia que ésta produjo en el orden económico y político, Madrid. pp.  318-319
[12] LISÓN HERNÁNDEZ, Luis  (1992).  Mito y realidad en la expulsión de los mudéjares murcianos del valle de Ricote. En: Áreas, vol. 14. Págs. 141-170  Cita en pág. 147
[13] CHACON JIMÉNEZ, Francisco (1982). El problema de la convivencia. Granadinos, mudéjares y cristianos viejos en el reino de Murcia. 1609-1614. En: Melanges de la casa de Velazquez. Publié avec le concours du C.N.R.S. Tome XVIII/1, págs. 103-133. Cita en pág. 120
Share:

BIOGRAFÍA

Para parte de mi biografía, haga click en los siguientes enlaces:



In: Cronistas Oficiales de la Región de Murcia


In: Ayuntamiento de Blanca (Murcia)


In: Real Asociación de Cronistas Oficiales

Sobre mí

Govert Westerveld, autor de más de 74 libros, ha sido investigador de mercados extranjeros para nuevos productos, innovador de nuevas aplicaciones de productos existentes y director de marketing y ventas para el mercado extranjero. Actualmente es Historiador, Investigador y Cronista Oficial de la villa de Blanca (Murcia), Académico de la Real Academia de Alfonso X el Sabio en Murcia. Miembro de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales. También Miembro de la Asociación Internacional de Hispanistas y miembro de la Asociación de Hispanistas del Benelux, así como Historiador Oficial de la Federación Mundial del Juego de Damas, y Miembro de la Comisión de Historia de la Federación Española de Ajedrez.

Definition List

Translate

Con la tecnología de Blogger.

Sample Text

Castillo de Blanca

Castillo de Blanca
Después de la experiencia de Barataria, Sancho Panza se ha vuelto verdadero protagonista: ello y las adversidades sufridas han moldeado su personalidad, así que aun más resulta personaje de vital importancia a la trama. Durante el viaje en busca de don Quijote, encuentra a un grupo de peregrinos alemanes, entre los cuales, disfrazado también de peregrino, anda un viejo amigo suyo, el tendero Ricote, que, como todos los españoles moriscos, ha sufrido el destierro impuesto por el rey Felipe III. El alma del exiliado se abre a la vista de una cara amiga. El regreso del morisco sorprende e inquieta a Sancho, preocupado por la misma incolumidad de su antiguo vecino y amigo.

Ordered List