Este blog de Govert Westerveld, uno de los dos cronistas oficiales de la villa de Blanca (Murcia) describe la historia del Morisco Ricote, figura literaria del gran Miguel Cervantes de Saavedra. (blog for educational purposes).

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sábado, 1 de agosto de 2015

La decisión final del Consejo de Estado


Los mudéjares tenían adversarios tenaces y fanáticos que no descansaban hasta ver terminada su obra. El conde de Salazar era uno de ellos, quien ponía en duda, en su informe del mes de septiembre de 1612, la validez de los datos del fraile Juan de Pereda, manifestando que este religioso pertenecía a la misma orden que el monasterio que poseía bienes en la zona. Seguía intoxicando el ambiente en su informe manifestando que los moriscos del Valle de Ricote habían tenido más comunicación con Berbería y habían vivido con más libertad como Moros en toda España. Según el conde, también el comendador estaba a favor de los moriscos de Ricote, y ellos con sus demostraciones de cristianos supieron engañar a un fraile que vino a hacer una averiguación. El conde no creía nada de todo esto y sostenía que a final de todo no se podía entorpecer la obra de la expulsión y proponía enviar los moriscos a Francia. Consecuencia de esto es que el Consejo de Estado estudia la cuestión otra vez, en una sesión del 8 de noviembre de 1612. El Gran Comendador de León y la mayoría de los consejeros eran partidarios de expulsar a todos. En cambio, el duque del Infantado, Juan Hurtado de Mendoza de la Vega [1] y Luna, defendió con energía a los moriscos, porque los informes sobre la conducta morisca en el Valle le parecían concluyentes. En una sesión posterior, el 4 de mayo de 1613, el Cardenal primado de Toledo e Inquisidor General, don Bernardo de Sandoval y Rojas, tío del duque de Lerma, era partidario de la expulsión; y al Gran Comendador de León y a don Agustín Mexía, del Consejo del estado [2], les parecía mejor posponer la expulsión para después del verano. El duque del Infantado se quedó sólo en su defensa de la permanencia de los moriscos en España [3], a pesar de que el confesor del Rey, fray Luís de Aliaga, tampoco estaba a favor de la expulsión de los moriscos del Valle [4]. 

 
 Felipe III
El 21 de agosto de 1613 el conde de Salazar [5] sugiere al Rey que ordene dejar sin armas a los moriscos del Valle, porque no interesa que los moriscos salgan con armas de España.

21.8.1613
El Conde de Salazar a Juan de Ciriza. 
El Conde de Salazar a Juan de Ciriza, del escribano de su Magestad y su Secretario de Estado. En con relacion de los Moriscos que ay en la Ciudad de Murcia y lugares del Valle de Ricote y Suplica se le envien orden de S.M. para desarmarlos que ya la hubo otra vez del Marques de los Velez y no conviene salgan armados de España ni saquen armas a los visto el Comendador Mayor de Leon y le pare a que se le puedan ordenar siendo su Magestad mando sin que amostien.


Justo un mes más tarde, precisamente el 21 de septiembre, el conde de Salazar suplica al Rey que ordene desarmar a los moriscos del Valle, permitiéndoles dejar sus espadas y dagas. Para evitar posibles escándalos, se les quitaría las espadas y dagas, las cuales les serían devueltas una vez embarcados [6].

21.9.1613
Carta del Conde de Salazar a su Magestad.

En mia relacion de los moriscos que ay en la ciudad de Murcia, lugares del valle de Ricote y otros de aquel reyno y suplica se la envie orden de su Magestad para desarmarlos y que ya la tuvo otra vez el Marques de los Velez y no conviene que salgan armados de España ni saquen armas della. A lo visto el Comendador Mayor de Leon y le parece que se le podria ordenar ynconviniente se les podria permitir que lleven sus espadas y dagas lo que las tuvieren, entregandoselas despues de haverse embarcado porque dandoselas antes no sea ocasión de algun escandalo y remitirle que sobre esto haga lo que biere que conviene, y si tuvieran armas de tiro quitarselas sin dejales ninguna antes ni despues de la embarcacion, y esto de dejarles espadas y dagas parece justo, pues se les permite que bayan a tierras de su Magestad fuera de España.
Finalmente el 19 de octubre, en Ventosilla, Felipe III firmó el esperado edicto y dio orden al príncipe Filiberto de Saboya (1588-1624), su sobrino, Gran Prior de Castilla y General de la mar, de enviar navíos a Cartagena [7]. Francisco Cascales [8] nos hace saber que el Rey mandó encaminar por tierra cuatro compañías de Infantería y por mar otras doce compañías, llevadas al puerto de Cartagena en seis galeras de España, que trajo a su cargo Don Fadrique de Toledo.

19.10.1613
1613-X-19. Carta de S.M. al principe Filiberto de Saboya, su sobrino, Gran Prior de Castilla, General de la mar (que se hallaba con las galeras de España en el Puerto de Santa María, y en ellas la infantería del tercio de Lombardía).

El Rey. Señor Sobrino; auiendo entendido, que los moriscos Mudaxares moradores en los lugares del valle de Ricote en el Reyno de Murcia, no viuen como debieran, sino antes con mal exemplo y mucho escándalo, y que en efecto ay para expelerlos destos mis Reynos y Señorios de España las mismas causas que huuo para echar á los demás, que hasta agora han salido dellos; he resuelto: que sean expelidos todos los moriscos del dicho valle de Ricote, y cometido al Conde de Salazar, del mi Consejo de Guerra, la execución desto. Y porque para el buen efecto dello conuiene, que vos le deys la infanteria y galeras que os pidiere (quando aya llegado todo á Cartagena; como está ordenado) para que le asistan á la execución desta obra: os encargo, que assi lo hagays, y juntamente ordeneys, se embarquen todos los navios, y las embarcaciones, que el mismo conde os auisare, serán necessarios, para expeler y embarcar los dichos moriscos, cuyos fletes se han de pagar de sus mismas haciendas: y procurareys, por lo que os toca, ayudar al bueno y breue efecto deste negocio; que para mi será de mucho gusto. Nuestro Señor os guarde como desseo.
    De Ventosilla á 19 de octubre 1613. Vuestro buen tio. Yo el Rey. Juan de Ciriça.


El mismo día también daba el Rey instrucciones al conde de Salazar [9]

19.10.1613
El Rey, Felipe III, mandó en 19 de Octubre de 1613 al Conde de Salazar que efectuara la expulsión de los que llamaban moriscos del Valle de Ricote.

El Rey, Conde de Salazar, Pariente del mi concejo de Guerra, mi Mayordomo y mi Comisario General de infanteria..Ya sabeys cómo en las Expulsiones que se han hecho de los moriscos, que auía en estos mis Reynos y Señoríos, fueron aceptados los que llaman Mudéxares en el Reyno de Murcia, por auerse dicho que estauan muy emparentados y unidos con los Christianos viejos, y vivían como tales cathólicos y exemplarmente. Pero porque he tenido informaciones muy ciertas y verdaderas, que los moriscos Mudéxares en los lugares del valle de Ricote del dicho Reyno de Murcia, proceden en esto con mucho escándalo; y como en efecto para expelerlo hay las mismas causas que huuo para echar á los demás, que han salido hasta agora destos dichos mis Reynos y Señoríos; he resuelto con mucho acuerdo y consideración: que sean expelidos todos los moriscos Mudexares assi hombres como mugeres, que viuen y residen en los lugares del dicho valle de Ricote. Y assi os cometo y mando, en virtud de la presente, y de la orden general que teneys mía, para expeler todos los moriscos destos mis Reynos: vays derecho a  aquel valle y desterreys y expelays de mis Reynos y Señoríos de España á todos los dichos moriscos Mudexares, y no Mudexares que en él huviere; guardando en esto el tenor de los Bandos, Comissiones y Ordenes, que se han dado, y se han despachado para la Expulsión que hasta agora haueis hecho, y hazeys al presente, y lo que teneys entendido de mí acerca dello. Todos los dichos Bandos, Comissiones y Ordenes doy aquí por expresados; y mando á los mis Presidentes, Chancillerías, Tribunales y otras cualesquier Justicias de estos mis Reynos y Señoríos y demás personas de qualesquier calidad y condición que sean: que no os impidan la execución de lo que á esto toca, pero que os den la ayuda y la asistecia que fuere necessaria y les pidiereys, para el buen efecto dello, conforme á lo que se declara en los dichos Bandos, para hazer la Expulsión de los moriscos de dicho valle de Ricote, y vsar de los medios que para ello os parecieren convinientes, y castigar á los que no os obedecieren, os doy en virtud de esta mi Cédula tan cumplido poder y facultad como para en tal caso se requiere.- Dada en Ventosilla á 19 de Octubre de 1613.

También el mismo día daba el Rey instrucciones, en los mismos términos, al ayuntamiento de Murcia, rogándole que ayudara al conde en lo que él pidiera [10]. Ahora la ciudad de Murcia, que estaba en muchas ocasiones más bien a favor de los moriscos, no ponía más resistencias y acordó dar su conformidad a la expulsión y estaba dispuesta a colaborar en lo que hacía falta [11].

19.10.1613
1613-X-19, Ventosilla.- RI. Cédula de Felipe III al concejo de Murcia, para que auxilien al conde de Salazar, encargado de la expulsión de los moriscos mudéjares del valle de Ricote. (Ar. M. Mu. Caja 25-8, nº. 96).

               EI Rey
Concejo, Justicia, Regidores, Caualleros, Jurados, escuderos, officiales y hombres buenos de la muy noble y muy leal Ciudad de Murcia. Al Conde de salazar del mi conssº. de guerra, mi Mayordomo y mi comisario general de Infantería, he mandado que vaya á espeler los moriscos Mudéxares del Valle de Ricote. Yo os encargo y mando le deis para la execuçión dello la gente y el fauor y asistenª. que os pidiere que en ello resciuiré de vos muy particular seruiçio. De Ventosilla. A 19 de otubre de 1613.
              Yo El Rey
Juan de Ciriça


De repente la actitud colaboracionista de Murcia es total. Se nombra a cuatro regidores: Alonso Lázaro, Francisco Guill, Juan Cristóbal de Alazán y Antonio Riquelme; a tres jurados: Cortezo, Diego Hernández y Juan Montalbo; y al alcalde mayor, para que secunden y presten ayuda al Conde de Salazar en su encargo; asegura a éste que no dará cobijo en ella a los moriscos que huyen; y que apresará a los que residen en Murcia [12].  El Duque de Lerma supo por sus espías que los del Valle de Ricote intentarían irse al reino de Valencia y de estos hechos informó al Rey, el 24 de octubre de 1613, rogándole que se pusiera en contacto con el Virrey de Valencia para remediarlo [13].

24.10.1613
Carta del Duque de  Lerma a su Magestad referente de los moriscos del Valle de Ricote que se fueron a vivir en el Reyno de Valencia. 

Su Magestad ha entendido que muchos de los moriscos del Campo de Calatrava y otorgantes y del Valle de Ricote se van al reyno de Valencia y alli pueblan como Christianos Viejos lo que los moriscos expelidos dexaron y aunque si diese lugar a esto, vendria hacer de muy gran inconveniente, y de poco fructo la expulsion que se ha hecho mandaron V. Magestad que se escriva luego muy gratamente al Virrey de Valencia, haga remediar esto, poniendo en ello muy particular cuydado y vaya avisando de lo que hiciere. Dios guarde Vd.


Inmediatamente después del edicto, el conde de Salazar, encargado de la expulsión, mandó a publicar el bando [14] para la salida de los moriscos que habían quedado ocultos o rezagados  y salió desde Madrid a Hellín para dirigir las operaciones [15]. Esta vez los moriscos del Valle sabían que estaban perdidos y que tenían que salir de sus queridas tierras sin remedio. Algunos ya se aprovechaban de sus contactos familiares, eclesiásticos y comerciales, buscando lugares seguros en el reino de Valencia.


26.10.1613
Bando mandado publicar por el conde de Salazar para la salida de los moriscos que habían quedado ocultos ó rezagados.

Por quanto, porque sin embargo de los Reales Bandos de su Magestad, hasta agora publicados, por los quales se ha mandado: que salgan expelidos de todos sus Reynos y Señorios los Moriscos, hombres y mugeres, de cualquier edad que sean, assi antiguos, como nueuos, estantes y habitantes en ellos, y que ninguna persona los recete, ni encubra, acoja, ni defienda publica, ni secretamente, so las penas en ello contenidas: no se ha cumplido con la puntualidad que el caso requiere, siendo la deliberada voluntad de su Magestad, que lo dicho se guarde, y execute lo siguiente:
    Primeramente, que dentro de quinze dias siguientes, de la publicacion deste bando, todos los dichos Moriscos estantes y habitantes, en qualquier parte de los Reynos y Señorios de España, de qualquier edad y calidad que sean, salgan de los dichos Reynos, según y como antes de agora les ha sido mandado, so pena, quen en el que se hallare en ellos, passado el dicho termino, se executara la de los dichos Bandos irremisiblemente: con declaracion que sin embargo de lo en ellos contenido, se alça la prohibicion, que hasta ahora aquí auia, de yr a otros Reynos de su Magestad fuera de España: y los que en cumplimiento de los bandos han salido y salieron, no bueluan a entrar en ellos, so pena de que seruian a su Magestad en sus Reales Galeras al remo, sin sueldo, sin remission alguna. Y se aduierte a todas las Justicia de su Magestad, y otras, cada una en su jurisdiccion, tengan particular cuydado en la execucion de lo susodicho.
    Otrosi su Magestad manda: que ninguna persona de todos sus Reynos y Señorios, estantes  y habitantes, de qualquier calidad, estado y preheminencina, y condicion que sean, no sean ossados de recibir, ni recibir, ni acoger, ni defender, pública- ni secretamente Morisco, ni Morisca, para siempre jamas, desde oy dia de la publicacion, en sus tierras, ni en sus casas, ni en otra parte, ni manera alguna, so pena de perdimiento de todos sus bienes, vassallos y fortalezas, y otros heredamientos, y que ansi mesmo pierdan qualesquier mercedes, que de su Magestad tengan, aplicadas para su Camera y Fisco.
    Asni mesmo manda su Magestad, que qualesquier personas que supieren, que alguno de los dichos Moriscos, hombres y mugeres, de qualquier calidad y edad que sea, auiendo sido expelido destos Reynos, huuieren buelto, los denuncien, y manifiesten a la Justicia donde se hallaren los dichos Moriscos, y aya y tenga de premio el tal denunciador, de cada persona de las que asi denunciare diez ducados, que le sean pagados y pagadaos de los bienes y a costa de los Moriscos, luego que se verificare auer sido expelidos.
    Y para que lo susodicho tenga cumplido efecto, y ninguna persona pretenda ignorancia: mando que este bando se publique en esta Corte, en las partes acostumbras della. Dada en Madrid a 26 de Octubre 1613.- El Conde de Salazar - Bernabé de la Peña Velasco, secretario.

Una vez llegadas las galeras del príncipe Filiberto al puerto de Cartagena, con casi 300 hombres del tercio de Lombardía a bordo, el conde de Salazar hizo público, el 28 de noviembre de 1613, día de San Andrés, el edicto de la expulsión en las 6 localidades del valle de Ricote, que estipulaba entre otras cosas [16]:

1. Los moriscos tenían que salir de sus lugares dentro del plazo de 10 días después de la publicación del edicto y tenían que registrarse para tal fin ante el comisario, bajo pena de muerte, pérdida y confiscación de sus bienes.   
2. Las propiedades y ventas de sus bienes tenían que registrarse ante el escribano y comisario para recibir y cobrar la mitad del dinero.
3. Pueden salir a cualquier parte de cristianos, aunque sean reinos de su Majestad, pero fuera de los de España.
4. No pueden salir de sus lugares.
5. Los moriscos casados con cristiana vieja serán expelidos, pero si su mujer se quiere quedar puede hacerlo, así como sus hijos menores hasta seis años. Guadalajara habla de hijos menores de ocho años [17].
6. Este bando no se aplicaba a:  los clérigos, frailes y monjas;  los cristianos viejos casados con moriscas y sus hijos; los de Berbería que vinieron a convertirse a la fe católica; los esclavos.

28.11.1613
Copia del bando [18] que se publicó en los lugares del Valle de Ricote en carta del Conde de Salazar a 2.12.1613. Hellin 28.11.1613.

Don Bernardino de Velasco y Aragon, Conde Salazar y Castelnovo del Consejo de Guerra de su Magestad y su Mayordomo Comisario General de la infanteria de España pretecha de la gente de guerra, Capitan de una compañía de cavallos, Comision de los batimentos de Castilla de la horden de Santiago, a cuyo cargo esta a expulsion de los moriscos que salen destos reinos. Por quanto su Magestad a mandado por particular la carta nueva a mi dirigida que sean expelidos destos sus reynos y señorios de España todos los moriscos mudejares y no mudejares del balle de Ricote como por ella const que he del tenor siguiente: (sigue copia del vando del 19.10.1613)
    Por tanto para que tenga cumplido efecto la determinada boluntad de Su Magestad mando que en execucion della se guarden las ordenes siguientes:
Primeramente que dentro de diez dias primeros siguientes que corran y se quentan desde el dia de la publicacion deste bando salgan todos los dichos moriscos ombres y mugeres de qualquiera hedad que sean de los dichos lugares del balle de Ricote. Registrados y conducidos por los Comisarios que para este efecto por mi les seran nombrados y sobre yo mando la orden que los dichos Comisarios les daran en mi nombre a embarcar al puerto de Cartagena donde su Magestad tiene mandado a prestar embarcacion y para el transito yrse de los dichos moriscos. Su Magestad me ace allar y a los mismos que confieren en este vando podran sacar dinero de su amparo y seguro real y lo cumplan los unos y los otros, so pena que el morisco pasado el dicho termino no se hubiere registrado ante el Comisario de su partido por el mismo hecho incurra en pena de la vida en perdimiento y confiscacion de todos sus vienes muebles y raices para la real hacienda de su Magestad.
    Que durante el termino de los dichos diez dias los dichos moriscos pueden dispensar de sus vienes asi muebles como raices con tanto que el precio que dello resultase lo manifiestan por ante escribano que dello de fe y ante el Comisario que les ha de conducir y de los alcaldes que hubiere  cristianos viejos en el dicho lugar, y con el dicho registro se asistan de presentar personalmente ante la persona que su Magestad tiene nombrada para recibir y cobrar la mitad del dinero, oro, plata o joya, que sacaren desto reynos y con el pasaporte de registro de aver pagado lo que a su Magestad toca los embacar de horden de la persona que asistiere a la dicha embarcacion, lo qual cumplan, sopena que qualquier dinero, joyas, oro, o plata o otra qualquier cossa que fuere allado fuera del registro en poder del dicho morisco o que dieste o yn robe, lo ayan ocultado, le ayan perdido y sea aplicado a la real hacienda de su Magestad.
    Que ninguna persona de los susodichos encubran ni oculten bienes algunos para les dejar en esta manera ocultos, o en cofianza, so pena que por el mismo casso aya perdido todas sus vienes aplicados según desusso.
    Que durante el termino de los dichos diez dias que como dicho es comienzan a correr desde el dia de la publicacion de este bando no puedan salir ni salgan de sus lugares de su becindad, ninguno de los tales moriscos aparte alguna por ninguna caussa ni razon que puedan tener, ante esten cada uno en el dicho lugar de su becindad tratando de disponer de sus vienes sopena que el que fuere allado aver salido fuera del yncurra en sopena de la vida y confiscacion de vienes y que los pueda prender y desvalijar qualquier soldado de los que de mi orden asisten a la guarda dellos o otra que alguna persona y los traygan ante mi al executar las penas dichas.
    Que ninguna persona de todos los reynos y señorios de su Magestad estantes y ausentes ya en ellos de qualquier estado calidad y preeminencia y condicion que sean no sean orados de recibir ni acatar ni acoger ni dijen derparca ni secretamente alguno de los dichos moriscos o moriscas ahora ni tiempo alguno perpetuamente en sus tierras ni en sus cassas ni en otra parte ni manera alguna sopena perdimiento de todos sus vienes, vasallos y fortalezas y otros heredamientos y maravedis que da su Magestad que tenga aplicdos a su Camara y Fisco.
    Que los dichos moriscos puedan yrse a qualesquier parte de cristianos que quisiesen aunque sean a reynos de su Magestad como sea fuera de los de España que no se entienda esta bando con los clerigos, frailes ni monjas de esta nacion, ni con los cristianos biejos casados con moriscas, ellas ni sus maridos, ni hijos, ni con los que sean benido de Berberia a conbertirse a nuestra santa fe catolica, ni con los que actualmente son esclavos.
    Que el morisco casado con cristiana vieja sea expelido, el y sus hijos, con tanto que si la muger cristiana bieja no quissiere yrse co su marido se pueda quedar ella y los hijos menores de seis años. Y para que lo susodicho tenga cumplido efecto, y ninguna persona pretenda ygnorarla mando que este bando se publique en la forma acostumbrada porque tal es la determinada boluntad de su Magestad y de que las penas contenidas en este bando se executen contra las trasgressiones presa inremediablemente, fecha en Hellin a veinte y ocho de noviembre de mill y seiscientos y trece años.

Cuando por fin se enteraron de la fatal noticia, los blanqueños presentaron un cuadro desgarrador para los observadores. Todos eran llantos, grandes procesiones y grandes disciplinas y decían que querían morir en tierra de cristianos [19]. Que los moriscos del Valle de Ricote quisieran morir en tierra de cristianos era algo muy normal. Habían empapado solamente la doctrina cristiana y no entendían ya nada de otras religiones. Aquí tenemos un muy buen ejemplo de lo que significa un gobierno para una minoría. Un gobierno lleno de aprovechados e incompetentes, haciendo caso omiso a leyes antiguas y promesas escritas por la gran reina Isabel la Católica. 

2.12.1613
Carta del Conde de Salazar a su Magestad. Hellin, 2.12.1613.
Envia copia del vando que hizo publicar en los lugares del valle de Ricote para que dentro de l0 dias salgan dellos todos los moriscos y dizque que lo sienten con grande extremo y todo era processiones disciplina y lagrimas diziendo que querian morir en tierra de christianos y que el les ha enviado a dezir que su Magestad no queria que fuesen sino a las donde lo son y con esto paresce se apretavan un poco. Que si con su compañía de cavallos podia ocupar los puestos que guardan los soldados de las seis compañías de Lombardia, las restituiria a las galeras. Que se halla sin un real para todo lo que se ofresce.


Ellos si quisieron ser buenos cristianos, pero la ineptitud de muchos sacerdotes fue otro problema con el que los moriscos tuvieron que contar. Contra esa multitud de clérigos y frailes, demasiado numerosos en una España en plena crisis y de reiterada incapacitad para ejercer su sacerdocio, a pesar de los esfuerzos de formación post-conciliares, se levantaban diversos arbitristas como Pedro de Valencia:

Discurso contra la ociosidad:
Lo que de mayor excesso a crecido i que más grava la comunidad es el número de clérigos y frailes. Los cléricos, muchos, son ignorantes i no se ocupan en estudios ni aun en ministerios honestos: en juegos i en otras cosas. Es cosa increíble el número de clérigos que refieren algunos obispados: en dos –me dizen- que ai más de 30.000.... [20]


El siguiente testamento en 1584 de Abellán de Vega, morisco de Blanca, cuya primera mujer estuvo en la cárcel de la Santa Inquisición en 1562, revela que Abellán de Vega había dado dinero para jugar con el cura al escribano Diego Manda, persona que hemos localizado en Ojós. O sea, el cura tenía prohibido jugar [21], pero esta prohibición no era obstáculo para jugar con los moriscos blanqueños. Por otro lado, vemos la cristianidad de este morisco en su testamento. Muchos testamentos en Blanca y de los otros pueblos del Valle de Ricote eran  similares.

25-4-1584
Ojós. Testamento de Avellán de Vega, natural de Blanca y vecino de Abarán. (A.H.P.M., Protocolo nº 9886, fols. 54 vº-57rº). (Fol. 54vº) (Al margen: Testamento de Avellán de Bega)


    Yn dey nomine, amen. Sepan quantos esta carta de testamento vieren como yo, Avellán de Vega, vezino de la villa de Havarán y natural de la villa de Blanca, estando al otorgamiento de esta escritura en esta villa de Oxox, digo que soy hombre biejo, de hedad de setenta años poco más o menos, enfermo y lisiado de enfermedades, que pudiera ser repentinamente fuese Dios seruido de enbiarme a llamar y llebar de esta presente vida. Temiendo de lo que dicho es y por otros justos respetos que a ello me mueven, porque al presente estoy en my buen juizio y cunplida memoria, deseando poner mi ánima en camino de salvaçión, creiendo como creo en la santísima Trinidad, padre e hijo y espíritu santo: tres personas y vna esençia diuina, y en todo aquello que tiene y cree la santa madre Iglesia de Roma, como bueno y católico cristiano; tomando como tomo por mi ynterçesora y auogada a la Uirgen Santa María, nuestra señora, hago y hordeno éste mi testamento y postrimera boluntad en la forma siguiente: // (fol. 55 rº)
- Primeramente, mando my ánima a Dios nuestro señor que la crió y redimió por su presçiosa sangre, y el cuerpo por la tierra donde fue formado.
- Yten, mando que quando Dios nuestro señor fuere seruido de me llevar de esta presente uida, mi cuerpo sea sepultado en la yglesia de la villa de Hauarán, de la avocaçión del señor san Pablo, en la sepultura que mi mujer e hija nonbraren.
- Yten, mando que el día de mi enterramiento se hallen tres clérigos en mi enterramiento y si no los obiere en la uilla de Hauarán mando se lleve el beneficiado de la villa de Blanca. Y aquel día, si fuere ora sufiçiente, si no otro día luego siguiente, se me digan vna misa de enterramiento, cantada y ofrendada como se acostunbre. Y los dichos tres clérigos que se hallaren digan tres misas, todas cantadas. Y se pague lo acostunbrado, de mis bienes.
- Yten, mando que en la dicha villa de Hauarán, donde fuere enterrado, se diga por el cura de ellas las honras y osequias acostunbradas y se le paguen los derechos deuidos.
- Yten, mando que en el cavo del año de mi enterramiento se diga por mi ánima vna misa de requien cantada y se pague de mis vienes.
- Yten, mando que demás de lo que está dicho se me digan por mi ánima (tachado: por  el) quarenta misas rezadas, que se digan en la forma siguiente: en la uilla de Blanca, por el cura de ella, diez misas de las dichas quarenta; y por el cura de la dicha villa de Havarán, veinte; y el padre Juan Yelo, diez. Que serán todas las dichas quarenta misas y todo se pague de mis bienes.
- Yten, mando que el día de mi enterramiento, o luego otro día siguiente, se den de mis vienes de limosna veinte reales repartidos por los pobres más çercanos.
- Yten, mando que se digan por las ánimas de mis padres y de mi primera mujer doze misas rezadas, quatro por cada vno de ellos. / (fol. 55 vº)
-Yten, mando que se digan por Ysauel de Uega, mi hija difunta, quatro misas rezadas.
- Yten, mando para redençión de cautiuos y las demás mandas forzosas, a todas ellas, dos reales.
- Yten, digo y declaro que Jayme Soriano, mi primo, me devía çiento y çincuenta reales, de los quales me dio en alpargates y otras cosas çincuenta reales y me resta deviendo çien reales, de los quales me hizieron conoçimiento para me los pagar Benito Soriano y Juan Apariçio, vezinos de la villa de Jumilla. Mando que mis herederos los cobren de ellos.
- Yten, digo que Diego de Blanca el viejo, vezino de la villa de Blanca, como fiador de su sobrino, me resta deviendo sesenta reales de vn macho que le vendí en más quantía. Mando que mis herederos los cobren de él.
-Yten, digo que Diego de Alcaraz el moço y Ginés Manda me deven çiertos marauedíes, que no se me acuerda quántos son, de resto de vnas cabras que le vendí en mayor quantía; y de ellos me hizieron conoçimiento. Mando que mis herederos cobren de los susodichos lo que con buena uerdad paresçiere me restaren deviendo.
- Yten, digo que Martín Tomás Leiua, vezino de la villa de Blanca, me deue diez ducados que me salió a pagar por la biuda de Francisco de Uega, vezina de la dicha villa. Mando que mis herederos los cobren de él.
-Yten, digo que Diego de Manda, escriuano, vezino de esta uilla, me deue treinta y seis reales que le presté en el tiempo que obraua la casa en Hauarán: dos ducados y catorze reales que le presté para jugar con el cura de Blanca, y de éstos me hizo çierta escritura. Mando que se le quite lo que dixere que se le deue y lo demás lo cobren mis herederos.
- Yten, digo y aclaro que al tiempo que yo casé a Ana de Vega, mi hija, con Francisco Covarro, vezino de Hauarán, yo y mi mujer le dimos en ropas y preseas de casa çierta suma de marauedíes // (fol. 56 rº) que no se me acuerda, tanto más de que parescerá por el ynbentario que de ello se hizo. Y éstos los dimos yo y la dicha mi mujer de nuestros vienes comunes. Mando que aquéllos no se le cuenten en partiçión para su legítima a la dicha mi hija, porque yo le tengo cargo y se lo quiero gratificar en esto y en lo demás que adelante se dirá.
    - Yten, digo que yo y la dicha mi mujer llevamos (tachado: del) a casa de la dicha mi hija munchos trastos y arreos de casa; y aquéllos mando y es mi boluntad que quando Dios fuere seruido de me llevar de esta presente vida los dichos trastos y arreos de casa se queden en poder de la dicha mi hija, sin que nadie le pida cuenta de ellas, porque es mi voluntad que se quede con ellos como dicho es.
    - Yten, digo y aclaro que al tiempo que yo me casé con Beatriz Pana, mi sigunda mujer, llevó al matrimonio y yo resçiuí con ella en dote, en ropas y en otros arreos, çierta suma de marauedíes que paresçerá por el ynuentario. Y por ser donzella le mandé en arras y proter nuçias veinte mil marauedíes. Mando que las ropas y los veinte mil marauedíes todos los cobre de mis vienes por la mejor uía que de derecho a lugar.
- Yten, digo y aclaro que, porque mis yernos Francisco Vaçol y Juan Marín tienen çiertos vienes de mi hazienda, que soy ynformado que los an tomado sin que yo lo supiese; y porque María Avellán, mi hija, mujer de Álbaro Dato, vezino de la villa de Blanca, es razón que se gratifique por lo que sus hermanas llevaron, mando aya y tome vn bancal que yo tengo en la güerta de la dicha villa de Blanca, en el pago de Xorbente, que está plantado de moreras y otros árboles, que afrenta con Hernando de Uega y Miguel de Molina. Mando que este vancal lo aya y lleve la dicha mi hija, demás de lo que a de auer de su legítima y más vn pedaço de tierra secano que tengo en el canpo de la dicha villa de Blanca, donde dizen ¿la cancodale capres?, que alinda con el dicho Álbaro Dato y Alonso Marín / (fol. 56 vº), vezinos de la dicha villa de Blanca. Lo qual le mando por la uía que de derecho mejor a lugar.
- Yten, digo y mando que todos los días que biuiere la dicha Beatriz Pana, mi mujer, quede señora y poderosa de todos mis vienes raízes y muebles, auidos e por auer (entre renglones: llevando el vsofruto de ellos), todos los días que viuiere, sin que nadie se los pueda quitar hasta que muriere; y muerta ella se buelvan a mis herederos. Y si mis herederos le quisieren quitar el vsofruto de los dichos mis vienes, mando que los aya de mejoría mientras vibiere y no más. Y muerta, como dicho es, se buelva a mis herederos.
    Yten, mando y dexo por mis alvaçeas testamentarios a Diego Cobarro, mi consuegro, y a Juan Carrillo, mi primo, vezinos de la dicha villa de Havarán, a los quales y a cada vno de ellos yn solidun d[o]y poder cunplido para que tomen de mis bienes de lo mejor y más vien parado y cunplan este mi testamento, mandas pías e cosas? en el contenidas.
    Yten, dexo, nonbro y establezco por mis legítimos y vniversales herederos del remanente que quedare de mis vienes raízes y muebles, derechos y açiones y semovientes, a Catalina Auellán, mujer de Francisco Vaçol, y a María Auellán, mujer de Álvaro Dato, y a (tachado: Ysauel de Uega) a María de Auellán, mi nieta, hija de Ysauel de Vega, mi hija, todos vezinos de la dicha villa de Blanca; y a Ana de Bega, mujer de Francisco Cobarro, vezina de la villa de Hauarán, todas mis hijas y nietos. Y porque hasta [a]gora la dicha Ana de Vega, mi hija, no tiene hijos, quiero la hereden, mando, digo y aclaro que si a caesçiere que la dicha Ana de Vega, mi hija, muriere o no tubiere hijos que hereden sus vienes, los vienes que heredare de mi hazienda se buelvan a las demás mis hijas y nieta declarados en esta clávsula. Todo lo qual dexo, mando por la uía y forma que de derecho mejor a lugar. Y porque ésta es mi vltima vo- // (fol. 57 rº) –luntad, y rrevoco y anulo y doy por ninguno otro qualquier testamento o testamentos que antes de éste aya hecho por testamento o codiçilio, o en otra qualquier manera, que quiero que no valgan ni hagan fe en juizio ni fuera de él, salvo éste que de presente hago, que quiero que valga por mi testamento. Y si no valiere por testamento valga por codicilio o por escritura pública, o por la uía que de derecho mejor a lugar. En testimonio de lo qual otorgué la presente carta de testamento en la uilla de Oxox, ante el presente escriuano público de ella, a veinte y çinco días del mes de abril de mil e quinientos y ochenta e quatro años, siendo testigos Alonso de Buendía y Gonzalo Vanegas e Diego López, vezinos de esta uilla de Oxox; y Juan Fernández el uiejo, vezino de Villanueva. Y firmó vn testigo a ruego del otorgante que dixo no sauer. Al qual yo, el escriuano, conozco. Va testado: Ysauel de Uega, ne. No vale. Y va entre renglones do dize: llevando el vsofruto de ellos. Vale.
    Testigo, Alonso de Buendía (firmado y rubricado). Ante mí, Juan Peñalver (firmado y rubricado).


Si analizamos el texto de Cervantes, vemos que Ricote cuenta lo que realmente y finalmente pasó en el Valle de Ricote:

Porque bien vi y vieron todos nuestros ancianos que aquellos pregones no eran sólo amenazas, como algunos decían, sino verdaderas leyes que se habían de poner en ejecución a su determinado tiempo. Y forzábame a  creer esta verdad saber yo los ruines y disparatados intentos que los nuestros tenían, y tales, que me parece que fue inspiración divina la que movió a su majestad a poner en efecto tan gallarda resolución, no porque todos fuésemos culpados; que algunos había cristianos firmes y verdaderos. Pero eran tan pocos que no  se podían oponer a los que no lo eran, y no era bien criar la sierpe en el seno, teniendo los enemigos dentro de casa [22]. Finalmente, con justa razón fuimos castigados con la pena del destierro, blanda y suave al parecer de algunos;   pero al nuestro la más terrible que se nos podía dar. Doquiera que estamos lloramos por España; que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural. En ninguna parte hallamos el acogimiento que nuestra desventura desea, y  en Berbería y en todas las partes de Africa donde esperábamos ser recibidos, acogidos y regalados, allí es donde más nos ofenden y maltratan.  (II, 54)

Se entiende del texto que primeramente había pregones que se habían de poner en ejecución a su determinado tiempo. Puede referirse este texto al Valle de Ricote, porque se entiende del texto de que entre los primeros pregones (10.11.1611) y la ejecución de la expulsión (28.11.1613) pasaron por lo menos 24 meses. En Castilla, la cédula del 28 de diciembre de 1609 decía que los moriscos podrían salir libremente hacia la frontera francesa, pero la expulsión oficial, del 10 de julio de 1610, dice que tenían que salir de España en un plazo de 60 días [23]. Finalmente, ahora en 1613, el tiempo de solo unos 10 días era muy breve. Probablemente, con el pregón del 10 de noviembre de 1611,  salieron voluntariamente hacia otros lugares, durante todo el año 1612, muchas familias moriscas del Valle de Ricote, hacia territorios en el reino de Valencia, puesto que vemos  una disminución de nacimientos en el Valle [24]. Efectivamente había enemigos en casa, tal como vemos en el estudio de Fray Pereda [25]:

Diçese desta gente que algunos los mas viejos hablan arauigo y generalmente son mas çerrados de lengua y menos deuotos que los demas del Valle y aun se diçe que han oydo a los demas mudexares del Valle que estos de Blanca los han echado a perder.

El mismo Pereda  describe un panorama horrible y conmovedor. Que los moriscos del Valle de Ricote quisieran morir en su tierra del Valle de Ricote como cristianos [26] era algo muy normal. Habían aprendido demasiado tiempo la doctrina cristiana y no entendían ya nada de otras religiones. 

Muchas penitencias, procesiones con letanías, cruces, pendones, insignias y hábitos de mortificación, especialmente iban las doncellas vestidas con túnicas blancas, descalças, velados los rostros, tendidos los cabellos, llevando cruces de mucho peso a cuestas muy gran trecho y las menores llevaban otras imágenes, crucifijos y cruces en las manos, y otras acompañándolas con luces, y muchas plegarias de todo género de gente a todas horas del día y mas ordinario a la media noche, pasando algunas en vela de claro en claro en las iglesias con disciplinas de sangre de los hombres y tantas lagrimas, sollozos y alaridos diciendo en grito, señor misericordia, señor misericordia, que ningún ánimo pío lo veía que no se enterneciese [27].

Como el conde de Salazar fue informado de que los moriscos no quisieron tratar la venta de sus bienes, porque pensaban con sus nuevas demostraciones religiosas y dilaciones —hacían procesiones con disciplina, las doncellas descalzas, sus cabellos tendidos, poniendo encima de sus cabezas cenizas a imitación de los ninivitas—  evitar también esta vez su expulsión, se metió el Conde en la villa de Cieza, la boca o entrada del Valle. De esta forma los moriscos no tuvieron más remedio que tomar el asunto en serio, puesto que todos los días veinte o treinta caballos ligeros, de su compañía, andaban corriendo por los caminos y trochas del Valle. Las entradas y salidas estaban tomadas y guardadas con los cuerpos de guardia, de manera que los moriscos no podían escaparse sin caer en sus manos [28]. Esta era la visión oficial del gobierno en sus días, pero cualquiera que conozca bien el Valle de Ricote sabe perfectamente que era imposible, en aquellos años, vigilar todo el terreno, y que fácilmente los moriscos podían escaparse por las montañas, terreno que ellos conocían como la palma de sus manos y donde los soldados del conde se hubiesen perdido fácilmente. La apología eclesiástica y vencedora no tuvo límite en decir mentiras.

No cabe duda de que los moriscos del Valle estaban desesperados. En su memoria tenían aún la expulsión de sus hermanos valencianos cuando el día 23 de septiembre de 1609, en las calles y plazas de Valencia, se pregonó la pragmática de expulsión, en la que el rey, apellidando a los moriscos de herejes, apóstatas y traidores, decía que, usando de clemencia, no les condenaba a muerte, ni confiscaba sus bienes, con tal de que se apresurasen a ser embarcados en el término de sólo tres días y dejasen para siempre las tierras de España.

No faltaban los relatos de sus hermanos valencianos, que pudieron escapar hacia el destierro,  para informarles que el mayor peligro para ellos estaba en llegar a los puertos de mar, porque los cristianos viejos estaban deseosos de vengarse, y atraídos por el amor al pillaje, formaban cuadrillas en los caminos para asaltar, robar y asesinar a los infelices moriscos. Soldados y paisanos rivalizaban en codicia y crueldad. Muchas de las familias, que creyéndose más seguras habían fletado para sí buques para ser trasladadas a África, perecieron en el camino víctimas de la codicia y brutalidad de sus patrones. Fueron robadas y degolladas durante la travesía y arrojadas al mar. Estos hechos hicieron temblar a más de uno. 

Volviendo al valle, Luís Lisón nos hace saber que todo fue previsto en los detalles, e incluso con un escalonamiento en las actuaciones. En cada localidad se nombró, el 1 de diciembre de 1613, un comisario (sargento mayor, capitán o alférez), generalmente auxiliado por un ayudante, un alguacil y un escribano. Este último solamente en aquellas localidades cuyo titular era morisco, como en Blanca, Ojós, Villanueva, Ricote y Abanilla. Los haberes eran de 1.000 maravedíes diarios para los sargentos mayores y capitanes, 800 mrs. los alféreces, 600 mrs. los ayudantes y escribanos y 500 mrs. los alguaciles. En conjunto, 2 sargentos mayores, 8 capitanes y 5 alféreces, más el personal de tropa a sus respectivas órdenes. Los que podríamos denominar “agentes de la expulsión” fueron en el caso de Blanca: «comisario», el capitán Carlos Becerra; «ayudante», don Alonso de Rojas; «alguacil», Sebastián Marcos; y su «escribano», Carlos de Lanuza [29].

Para ver ocularmente los hechos y evitar excesos o mal tratamiento a los moriscos, de obra o de palabra, en bienes y personas,  el conde de Salazar envió a visitar los lugares del valle a su asesor Don Gerónimo Avellaneda Manrique, el 10 de diciembre. Con él fue Don Antonio Manrique con algunos soldados de su compañía [30]. Es tal vez por eso que decidieron sustituir al alférez Diego de Higueras, por el alférez Antonio González, al no ayudar bien en las ventas de las haciendas de los moriscos en la villa de Abarán [31].

Desgraciadamente Blanca ya no dispone, como Abarán, de Actas Capitulares del día 12 de diciembre de 1613, así que nos ayudamos con la de Abarán, porque similares hechos tuvieron lugar también en Blanca. Observamos que el conde de Salazar había dicho que la expulsión tendría lugar el día trece de diciembre, viernes, para todos los moriscos del Valle. Por otro lado se tendrían que nombrar alcaldes ordinarios, alcaldes de hermandad, mayordomo del posito, alguacil mayor y escribano, mayordomo del concejo y regidores [32]. Chocante en las Actas Capitulares de esta fecha es la declaración denigrante de que “todos los nuevos elegidos son cristianos viejos notorios y como tales limpios de toda mala raza”. Chocante, porque los moriscos abaraneros eran cristianos viejos y además muy buenos católicos. También aquí las autoridades, protegidas y manipuladas por un Estado manipulador, no tuvieron límites en intoxicar el ambiente. ¡Que triste espectáculo de unas autoridades convertidas en ovejas, sin libertad de conciencia, y en manos de lobos!. Ay,  ¡que día más negro en la historia de esta gran España!

Dada la premura de tiempo, bastantes bienes raices fueron vendidos a bajo precio.   Pese a ello, numerosas propiedades quedaron sin vender, por lo que se hicieron muchas donaciones a iglesias, conventos, cofradías, hermandades y particulares. Además, se instituyeron bastantes fundaciones de pías memorias. En el caso de Blanca, no hemos encontrado documentación alguna, pero felizmente unos vecinos de origen blanqueño, Francisco Cachopo y Ginés Candel, vivían en Ricote y por eso sabemos los bienes que tenían, ya que de la villa de Ricote sí disponemos de una gran cantidad de escrituras.  Sea lo que fuere, si hubiera demora con la venta de los bienes de los moriscos blanqueños, el conde de Salazar no pensaba en demorar el tiempo previsto para el destierro de estos infelices.




Notas

[1]  El duque del Infantado, Juan Hurtado de Mendoza de la Vega era letrado y con Felipe III fue Gentilhombre de Cámara, Mayordomo Mayor y Consejero de Estado durante las privanzas de Lerma (suegro de su hijastra Luisa) y Uceda (hermano del marido de su hijastra).
[2] También llamado a veces Agustín Mejía y Agustín de Messía.
[3] LAPEYRE, Henri (1986). Geografía de la España morisca. Diputación Provincial de Valencia. pág. 240
[4] ROBRES LLUCH, Ramón (1962). Catálogo y nuevas notas sobre las rectorías que fueron de moriscos en el arzobispado de Valencia y su repoblación (1527 – 1663), Págs. 148
[5] Archivo General de Simancas, Legajo 252. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm 13.
[6]  Archivo General de Simancas, Lejajo 251. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm  12.
[7] JANER, Florencio (1857). Condición social de los moriscos de España: causas de su expulsión y consecuencia que ésta produjo en el orden económico y político, Madrid, págs. 361-363
[8]  CASCALES, Francisco (1775). Discursos Históricos de la ciudad de Murcia y su reino. Academia Alfonso X el Sabio,  1980. pág. 327
[9]  JANER, Florencio (1857). Condición social de los moriscos de España: causas de su expulsión y consecuencia que ésta produjo en el orden económico y político, Madrid, pág. 361
[10]  LISÓN HERNÁNDEZ, Luis  (1992).  Mito y realidad en la expulsión de los mudéjares murcianos del valle de Ricote. En:  Areas, vol. 14. Págs. 141-170. Cita en págs. 165-166
[11] Archivo Municipal de Murcia, Actas Capitulares, 1613, folios 143-144
[12]  HERNÁNDEZ FRANCO, Juan (1983). Aproximación a la Historia de la minoria Morisca en el Reino de Murcia durante la Edad Moderna (1501-1614). Anales de la Universidad de Murcia. Vol. XL, nº 3-4, p. 83
[13]  Archivo General de Simancas. Estado, legajo 252. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm 13.
[14] JANER, Florencio (1857). Condición social de los moriscos de España: causas de su expulsión y consecuencia que ésta produjo en el orden económico y político, Madrid. pp. 361-362
[15] Archivo General de Simancas, Estado, legajo 252. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm 13.
[16]  Archivo General de Simancas. Estado, legajo 252. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm 13.
[17]  GUADALAJAR Y JAVIER, Fray Marcos de (1614). Predicción y destierro de los moriscos de Castilla hasta el valle de Ricote. Con las disensiones de los hermanos Xarifes y presa en Berbería de la fuerça y puerto de Alarache. Pamplona. Pág. 63
[18] Archivo General de Simancas, Legajo Estado 252. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm 13.
[19]  Archivo General de Simancas. Estado, legajo 252. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm 13.
[20] VALENCIA, Pedro de (1999). Escritos sociales. I. Escritos económicos. Págs. 166-167. Citado por  REDONDO, Agustín (1997). Otra manera de leer El Quijote, Editorial Castalia, Madrid. Pág. 93
[21] La visita del año 1525, según Porras Arboledas, lo dice claramente:
4º). «yten, porque algunas personas con poco temor de Dios, se están jugando a naypes e a otros juegos los tales días de domingo e fiestas antes de misa, e se van a las tavernas a comer e bever e a otros viçios, mandamos que de aquí adelante no fagan lo susodicho, ni coman antes de la misa mayor, pues se dize farto de mannana, ni hagan los dichos juegos so la dicha pena ...».
AHN, OO.MM., Lib. 1080c, fol. 861-863. Citado por  PORRAS ARBOLEDAS, Pedro Andrés  (1982). Los señoríos de la Orden de Santiago en su provincia de Castilla (siglo XV). Dos tomos. Departamento de Historia Medieval. Sección de Historia. Facultad de Geografía e Historia. Universidad Complutense de Madrid.  Págs. 159-162.
[22] No solo la culpa del malhechor (poena retributiva), sino los pensamientos públicos son dados por Cervantes como el motivo del castigo. En este caso como medina para la colectividad (poena medicinalis). Cervantes se coloca con esta forma de pensar en línea con  los escolásticos tardíos como Diego de Covarrubias y Leyva (1512-1577), diferente que el jurista vallisoletano Fernando Vázquez de Menchaca (1512-1569). Cfr.  MAIHOLD, Harald  y otros (2000). Wenn das Haupt schmerzt, dann schmerzen alle Glieder.” - Die Strafe für fremde Schuld in Cervantes „Don Quijote”.  Publicado en: Verein Junger RechtshistorikerInnen Zürich (Hrsg.). „¿Rechtsgeschiche(n)?“ …. Europäisches Forum Junger  Rechtshistorikerinnen und Rechtshistoriker Zürich 28.-30. Mai 1999, Bern u.a. 2000,  Págs. 189-207
[23]  LAPEYRE, Henri  (1986). Geografía de la España morisca. Diputación Provincial de Valencia.
[24]  Libros de bautismo de Abarán y Blanca.
[25]  Archivo General de Simancas (AGS), Estado, Leg. 254. (Con agradecimiento a José David Molina Templado – Cronista oficial de Abarán).
[26]  Archivo General de Simancas. Estado, legajo 252. En Archivo Histórico Provincial de Murcia, rollo microfilm 13.
[27]  Archivo General de Simancas (AGS), Estado, Leg. 254. (Con agradecimiento a José David Molina Templado – Cronista oficial de Abarán).
[28]  GUADALAJAR Y JAVIER, Fray Marcos de (1614). Predicción y destierro de los moriscos de Castilla hasta el valle de Ricote. Con las disensiones de los hermanos Xarifes y presa en Berbería de la fuerça y puerto de Alarache. Pamplona. Pág. 61
[29] Documento en: LISÓN HERNÁNDEZ, Luis  (1992).  Mito y realidad en la expulsión de los mudéjares murcianos del valle de Ricote. En: Areas, vol. 14. Págs. 141-170. Cita en págs. 149-150. Archivo Histórico Provincial de Murcia, protocolo de Cieza 9496, folios 1-10 del 26.5.1614
[30]  GUADALAJAR Y JAVIER, Fray Marcos de (1614). Predicción y destierro de los moriscos de Castilla hasta el valle de Ricote. Con las disensiones de los hermanos Xarifes y presa en Berbería de la fuerça y puerto de Alarache. Pamplona. Pág. 63
[31] Archivo Histórico Provincial de Murcia. Protocolo de Cieza 9496, folios 1-10 del 26.5.1614
[32] CARRASCO MOLINA, José (1996). I curso “Abarán: Acercamiento a una realidad” (del 21 de abril al 7 de mayo 1994), Centro de Estudios Abaraneros. Patrocinado por Caja Murcia, Abarán. Págs. 28-29.
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miércoles, 29 de julio de 2015

Ayuda de los responsables eclesiásticos, autoridades y regidores de Murcia


Al principio de este libro ya se mencionó el trabajo inicial del cronista de Abarán, José David Molina Templado. Pues en el año 2000 hizo otro estudio [1], francamente importante, sobre la ayuda que recibieron los moriscos del Valle por parte de los responsables eclesiásticos y otros influyentes personajes en Murcia. De las muchas pruebas, a través de la trascripción de múltiples documentes que aporta dicho cronista en su excelente estudio, he elegido algunas, aumentando el texto donde sea aplicable, con datos sobre Blanca [2]. ¡Todos estos informes estaban a favor de la permanencia de los moriscos en el Valle de Ricote!

Andrés de Cisneros, secretario del Santo Oficio de la Inquisición.
……….. sabe el testigo que tienen fundadas cofradías con jubileos que los mismos naturales han procurado ganar y han ganado como son la dicha villa de Abarán que tiene la cofradía de la Madre de Dios por el mes de septiembre y del Santísimo Sacramento y del Rosario y otra de San Cosme y San Damián y para todos estos días tienen ganados jubileos los dichos vecinos y naturales de la dicha villa y de ellos fue clérigo Juan Yelo y fue cura así mismo de la dicha villa y otro de ellos fue fraile del Carmen que fue Ginés Gómez y han salido de los dichos vecinos y naturales de la dicha villa muchos soldados para Flandes tienen muchas memorias de misas perpetuas para casi todo el año. Y la villa de Blanca tiene cofradía del Rosario y de señora Santana y de san Antón y también tienen ganado jubileo para los dichos días y para el día de nuestra señora de la Concepción y de señor san Joan. Y ay más de cien misas perpetuas/ y otra memorias para ayuda a casar huérfanas, dexadas por los vecinos y naturales de la dicha villa. Y fue frayle de san Francisco Joan Pascual, que era natural del dicho lugar, del qual es público y notorio que an salido muchos a servir a Su Majestad por soldados y han servido en los estados de Flandes y otras partes, y que an dado grandes muestras? de sus personas procurando acudir a la defensa de la Cristiandad y servicio de Su Majestad. Y como tal secretario del dicho Santo Oficio saue … persona en la dicha villa … de encomendar un… Santo Oficio negocios… de prisión de herexes… de mucha consideración y de todo dio muy…de que este testigo… noticia cierta (sigue con la villa de Ricote y con que:)…………. es muy público y notorio que Tomas de Bobadilla que fue natural de ella estando cautivo en Argel se alzó con una galera de moros y vino con ella a España y trajo un estandarte del rey de Argel y lo entregó en Madrid al rey Don Felipe nuestro Señor el segundo y le hizo merced y le dio en Nápoles treinta ducados de plaza muerta……. (sigue con Ojós, Villanueva y Ulea; participación en el aplacamiento de Orihuela y en la guerra de los moriscos de Granada “y al socorro desta ciudad quando la quisieron saquear los alemanes”…)……y sabe que del dicho tiempo de mas de cuarenta años a esta parte en ninguna de las dichas villas no ha habido ningún penitenciado por el Santo Oficio de la Inquisición…… (tiene 60 años).

Doctor Francisco Pérez de Tudela, abogado y regidor.
Afirma que en las localidades de moriscos del reino en las que ha estado (que relacionado, diciendo a que tipo de jurisdicción pertenecen cada una) hay –no se lee bien- hasta 2.400 casas “……ha tratado con ellos de treinta y ocho años a esta parte poco mas o menos porque después que vino de estudiar leyes fue a  la dicha villa de Abarán donde estuvo poco menos de dos años recogido pasando los libros de su facultad y muy en particular fue notando las costumbres de los vecinos del dicho Valle de Ricote y entendí y siempre ha entendido que los vecinos del dicho Valle donde por estar cerca la dicha villa de Abarán acudía algunas fiestas de las demás villas del dicho valle y vio que con atención oían misa y sermón y tomaba bulas de la Santa Cruzada y entre ellos conoció a sacerdotes de la misma nación y alcaldes ordinarios regidores y escribanos y por muchos papeles que ha visto de testamentos como abogado tienen fundados muchos aniversarios y memorias de misas y tienen Cofradías del Santísimo Sacramento y de nuestra Señora del rosario y otras y han llevado siempre armas y acudido a los arrebatos que se han ofrecido a la costa de Cartagena contra los moros piratas ha visto que con soldados de la milicia y se precian de cristianos viejos y la lengua y traje que siempre han llevado y han hablado es de cristianos viejos y se precisan tanto de cristianos viejos que si alguno les acierta a llamar a alguno de ellos moro o morisco se ofenden en tanta manera que sobre ello han tenido grandes pesadumbres y pleitos contra los que así los han llamado y ha visto casados muchos cristianos viejos entre ellos y lo mismo dice este testigo y afirma de las demás villas y lugares de suso referidas por haberlo visto por haber estado algunas veces en los dichos pueblos y haber tratado con ellos muy de ordinario por haber venido a esta ciudad muchos de los dichos vecinos a tomar parecer con este testigo como abogado que ha sido y es y se acuerda que un fulano Ayala de Oxox estuvo cautivo en tierra de turcos y de cerca de Constantinopla supo por caso que se alzó con una galera de turcos y sacó muchos cristianos que estaban cautivos y los libró y el Rey nuestro Señor Don Felipe segundo de gloriosa memoria le hizo ciertas mercedes por ello y que ha visto que han aborrecido y aborrecen mucho a los moriscos granadinos y ha oído decir este testigo a doña Teresa Marín madre de este testigo que era de la villa de Cieza que esta junto a la dicha villa de Ricote que se convirtieron todos los vecinos de los dichos pueblos mas hace de cien años de su misma voluntad y que siempre probaron muy bien y que han sido siempre muy queridos por todos los cristianos viejos de este reino de Murcia por haber permanecido en nuestra Santa Fe Católica y que ha oído decir a algunos soldados que se hallaron muchos de los vecinos del Valle de Ricote por soldados contra los moriscos revelados y que se fiaban de ellos por verlos servir a su Majestad con los demás cristianos viejos…….. (más de 62 años)
 
 Palacio de la Inquisición en Murcia
Con todos estos documentos de Molina Templado se demuestra claramente que las autoridades de Murcia estaban a favor de la permanencia de los moriscos. Quiero hacer hincapié sobre aquello, porque he hecho todo lo posible en mi investigación para encontrar documentos que probaran lo contrario, es decir que las autoridades murcianas fueran responsables también de la expulsión. No los he hallado y las autoridades murcianas cumplieron las instrucciones del rey solo al final cuando cualquier protesta al rey ya fuera inútil. En ningún momento la idea de la expulsión vino por parte de ellos y tampoco los pueblos en el reino de Murcia desearon la expulsión de los moriscos.  Repito aquí las palabras razonables de Antonio Domínguez Ortiz y Bernard Vincent [3]: «La expulsión de la minoría no era un hecho inevitable, no era una exigencia de la mayoría cristiana. Fue una medida impuesta desde arriba y aceptada sin entusiasmo; incluso, no pocas veces, con cierta resistencia pasiva.» Digo todo aquello, porque la ironía quiere que Dr. Bernard Vincent [4], Jefe de Estudios de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París ahora se separe de las posturas mantenidas por él mismo en 1978 y por la de Francisco Márquez Villanueva y Juan Goytisolo, así como de otros investigadores que comparten sus tesis respecto de que la expulsión de los moriscos en 1609 estaba en contradicción con los deseos de la sociedad de la época. El investigador francés asegura que el voluntarismo de Márquez Villanueva y Goytisolo falta a la realidad:

Quieren pensar  que la medida de la expulsión de los moriscos de España en 1609 estaba en total contradicción con los deseos de la sociedad de la época, tanto cristiana vieja como morisca, lo que lleva a la tesis poco convincente de un diktat de una archiminoría de individuos, encabezados por el duque de Lerma. El valido habría actuado como en el teatro, a la manera de un deux ex machina. El alegato apasionado y apasionante de Francisco Márquez Villanueva está impregnado de un sentimiento angelical y menosprecia el recelo hacia el morisco del siglo XVI, ciertamente diferente del racismo que conocemos hoy en día, pero bien activo, ya que descansa en fuertes representaciones del otro, hostiles y operativas.

Trabajar con documentos oficiales, siempre vinculados al gobierno, tienen el riesgo de que uno no se da cuenta de la realidad de las cosas en los pueblos y regiones. Para mí la historia oficial no vale, hay que tener los documentos locales y privados; ver sus testamentos, ver sus libros parroquiales, etc. Solamente entonces uno se da cuenta de cómo era la convivencia de estos moriscos en el pasado con los cristianos. Creo que el pueblo no quiso la expulsión de los moriscos y si hubiera personas que la querían era siempre una minoría como estos fanáticos clérigos que en vez de predicar el “Dios de amor” hacían la vida imposible al prójimo, ayudándose con las amenazas de la Santa Inquisición. 

Gregorio Colás Latorre opina sobre los documentos oficiales lo siguiente:

Una parte de la historiografía ha sido víctima de un craso error. Ha otorgado a los papeles estatales e inquisitoriales una credibilidad que nunca debió conceder. Como toda documentación política, la del Consejo de Estado responde, ante todo, a unos determinados intereses, en este caso a los de la monarquía hispana del Quinientos. En ningún momento pretende ser testigo o dar testimonio de la realidad de su tiempo. La Inquisición por su parte, necesita herejes para sobrevivir además de conseguir las confesiones de sus víctimas, si es preciso, mediante tortura. Y siempre queda la duda, que nunca parece haberse planteado en el caso concreto de los moriscos, de la validez de un testimonio conseguido por la violencia [5].

La voz de los mudéjares y de los nuevos cristianos, que tantas veces ha sido reclamada por los historiadores, se encuentra, sobre todo, en la historia local. El mudéjar y, más tarde, el morisco no se expresa a través de los medios de comunicación de la época sino por medio de sus hechos, que se encuentran recogidos en los viejos y polvorientos papeles de los archivos señoriales, municipales y notariales. En estas fuentes podemos encontrar una dimensión de su vida distinta de la contada hasta ahora por la historiografía dominante, que ha limitado prácticamente el problema morisco a la cuestión religioso-política [6].

Santiago La Parra López [7] opina que  los moriscos en el plano local y cotidiano nos proporciona «muchos más rasgos de una verdadera convivencia o, si se prefiere más matizadamente, al menos de una coexistencia pacífica» y dice además:

La vida cotidiana de los moriscos, el día a día (que, al cabo es lo que importa) lo hallamos en los pleitos, fuentes municipales y parroquiales, protocolos notariales, los papeles de la Inquisición (visitas, cuadernos de confesores, procesos, también de las relaciones de causas de fe) [.....] y es mucho todavía el camino que queda por recorrer en este sentido [8].

Las investigaciones del hispanista Trevor J. Dadson [9] desvelan claramente que este hispanista tampoco puede confirmar la tesis de Bernard Vincent. Veamos lo que es la conclusión de Dadson, una vez investigada la documentación a fondo de los moriscos de Villarubia:

La documentación que hemos leido, estudiado y utilizado también revela las personalidades de la expulsión. No son documentos secos ni meros conductores de información y hechos. Del tono en que están escritos se descubre la voz del escritor: del político frustrado, del oficial menospreciado o sobrecargado de responsabilidades, del destinatario enfadado. Ni siquiera hay que leer entre líneas, como se dice, para apreciar estas voces: en documento tras documento saltan a la vista, y son lo que da vida a la historia de la expulsión, lo que la saca del mero relato de los hechos para convertirla en apasionada, viva, contemporánea y relevante. Es imposible que quien hay leído esta documentación no se haya dado cuenta de las tensiones que afloraban en todo momento de la exulsión, la voces de palomas y halcones, las dudas de consejeros, los consejos y avisos de oficiales locales que conocían mejor que sus jefes en Madrid la realidad de la situación. Con el descubrimiento de la documentación privada del conde de Salinas hemos tenido también el privilegio de verlo todo desde el otro lado del espejo, por decirlo así. No hemos tenido que constreñirnos a los documentos oficiales solamente, hemos podido comparar  lo público y lo privado, ponerlos lado a lado y analizar el resultado. Restringirnos solamente a la documentación oficial sería como pretender hoy día escribir la historia política de los últimos diez años basándonos únicamente en el Boletín Oficial del Estado, los telediarios de la televisión estatatal/gubernamental y la prensa afín al gobierno. [.....] Creemos que las acciones de los villarrubieros, tanto cristianos viejos como cristianos nuevos, durante y después de la expulsión merecen los más encendidos elogios, como también el ambiente de coexistencia y convivencia apacibles que supieron crear aun dentro de unas condiciones más que negativas. Los villarrubieros de hoy pueden sentirse orgullosos de sus antepasados, gente que demostró que sí que era posible vivir en paz con sus vecinos, de la raza y etnia que fuesen, e intentar crear una sociedad plural en la que cabían todos. En nuestros días en los que la hostilidad y odio raciales han vuelto a aflorar en diveras partes de Europa y  en que de nuevo se ha vuelto a hablar de  «limpieza étnica», la honrosa excepción de Villarrubia (y de otros pueblos que esperan a alguien que los estudie) no puede menos que devolvernos cierta fe y esperanza en el ser humano.

Ya que estamos analizando las diversas opiniones sobre la convivencia de los moriscos con sus vecinos cristianos tampoco puede faltar aquí el comentario del arabista Álvaro Galmés  de Fuentes (1924-2004) que dice, entre otras cosas sobre la obra de Francisco Márquez Villanueva, tajantemente [10]:

Ante todo – que quede muy claro – , creo firmemente que nunca los moriscos, como grupo social –prescindiendo naturalmente de individuos–, estuvieron en trance de asimilación.

Según mi criterio, el tema morisco es mucho más complejo de lo que pensamos y una vez más, hay que apuntar el peligro de las generalizaciones. Esta opinión generalizada de Galmés contrasta con la del Profesor de Harvard que antes de indicar su opinión había reflejado la manifestación de Domínguez Ortíz sobre la situación en el Valle de Ricote:

En un medio más abierto y tolerante la asimilación de los moriscos se hubiera operado gradualmente. De hecho se estaba ya verificando en los mudéjares de Castilla, los morisco de Andalucía y los casi totalmente cristianizados del valle de Ricote, en Murcia [11].

[.....] El islamismo de los moriscos estaba sometido a inexorable desgaste y con frecuencia no iba más allá de la abstencion de carnes porcinas y las degeneraciones supersticiosas tan ampliamente acogidas en la biblioteca aljamiada. Aislado y carente de jefatura intelectual, el Islam español se hallaba herido de muerte [12].


Tanto Bernard Vincent como el arabista Álvaro Galmés de Fuentes no hablan media palabra sobre la situación del Valle de Ricote y tampoco sobre la situación de los moriscos del reino de Murcia. Ambos generalizan que es muy peligroso, porque todos los moriscos estaban en una fase de asimilación en el siglo XVII. ¿No podría ser que los moriscos de los territorios en manos de la Orden de Santiago fueron mejor asimilados que los moriscos en otras manos?  Está claro que estas fases de asimilación eran muy diferentes entre las distintas regiones moriscas en España. En Valencia, por ejemplo, la asimilación era mucho peor que en la región de Murcia. En Orihuela, una villa a unos 60 km del Valle de Ricote, hubo Alfaquíes [13]. Estos sacerdotes musulmanes no tuvieron el Valle de Ricote en el siglo XVI. Me parece que sobre este tema aún no se ha dicho la última palabra, puesto que ahora con el nuevo libro del hispanista Dadson sobre Villarrubia (y otros estudios locales en el futuro de los moriscos), me parece que la tesis tanto de Bernard Vincent como Galmés de Fuentes van a hacer agua.

Hay diferencias entre las varias regiones en lo que se refiere a las costumbres de los moriscos. Una prueba en este sentido es la de Pedro Longás. Cuando llega a una conclusión [14] no menciona a los moriscos murcianos siquiera:

La persistencia de los moriscos, tanto granadinos como valencianos y aragoneses en las prácticas musulmanes...., no obstante las disposiciones restrictivas de libertad, adoptadas por reyes y prelados, y la función fiscalizadora del Santo Oficio.







Notas

[1] MOLINA TEMPLADO, José David  (2001). 1613: Controversi e ineficacia de la expulsión mudéjar. En: IV Curso Abarán: acercamiento a una realidad. Del 4 al 12 de Mayo de 2000. Pág. 7-28
[2] AGS, Estado, legajo 227 - 1610, abril, 10. Murcia.
[3]  DOMÍNGUEZ ORTIZ, Antonio y VINCENT, Bernard (1993). Historia de los moriscos. Vida y tragedia de una minoría, Madrid, Alianza, 1993. Pág. 155
[4] VINCENT, Bernard (2006). El río morisco; traducción, Antonio Luis Cortés Peña. Universidad de Valencia, Granada y Zaragoza.
[5] COLÁS LATORRE, Gregorio. (1995). Los moriscos aragoneses: una definición más allá de la religión y la política. En: Sharque al-Andalus. Estudios Mudéjares y Moriscos, 1995, 12, págs. 147-161. Cita en pág.  148
[6] COLÁS LATORRE, Gregorio (2002).  Los moriscos de la Corona de Aragón: la conversión. En: Actas del VIII Simposio Internacional de Mudejarismo. De mudéjares a moriscos: una conversión forzada, 2 vols. Teruel, Centro de Estudios Mudájares/Instituto de Estudios Turolenses, 2002, vol. 2, págs. 783-796. Cita en pág. 790.  Citado por  DADSON, Trevor J. (2006). Los moriscos de Villarrubia de los Ojos (siglos XVIII). Historia de una minoria asimilada, expulsada y reintegrada. 1328 páginas.  Iberoamericana Vervuert.  Págs. 34-35
[7] LA PARRA LÓPEZ, Santiago (1997).  Los moriscos y moriscas de los Borja. En: Disidencias y exilios en la España Moderna. Actas de la IV Reunión Científica de la Asociación Española de Historia Moderna (Alicante, 27-30 de mayo de 1996), Alicante, CAM/Universidad de Alicante, págs. 435-446. Citado por DADSON, Trevor J. (2006). Los moriscos de Villarrubia de los Ojos (siglos XVIII). Historia de una minoria asimilada, expulsada y reintegrada. 1328 páginas.  Iberoamericana Vervuert.  Pág. 34
[8] LA PARRA LÓPEZ, Santiago (1992). Moros y cristianos en la vida cotidiana: ¿historia de una represión sistemática o de una convivencia frustrada). En: Revista de Historia Moderna. Anales de la Universidad de Alicante, 1992, 11, págs. 143-174. Cita en pág.  164
[9] DADSON, Trevor J. (2006). Los moriscos de Villarrubia de los Ojos (siglos XVIII). Historia de una minoria asimilada, expulsada y reintegrada. 1328 páginas.  Iberoamericana Vervuert.  Págs. 33-36
[10] GALMÉS DE FUENTES, Álvaro (1993). Los moriscos (desde su misma orilla), Madrid. Pág. 124
[11] DOMÍNGUEZ ORTÍZ, Antonio (1962). Notas para una sociología de los Moriscos españoles," Miscelánea de estudios árabes y hebráicos (1962), 11, págs. 40-54. Cita en pág. 53. Citado por MÁRQUEZ VILLANUEVA, Francisco (1998). El problema morisco (Desde otras laderas). Ediciones Libertarias, Madrid. Pág. 135
[12]  MÁRQUEZ VILLANUEVA, Francisco (1998). El problema morisco (Desde otras laderas). Ediciones Libertarias, Madrid. Págs. 135-136
[13] MARTÍNEZ VALLS,  Joaquín (1986). Los alfaquíes del Obispado de Orihuela en  1587. En: Sharq al-Andalus, 1986-3. Págs.  95-101
[14] LONGÁS Y BARTIBÁS, Pedro, Présbitero (1998). La vida religiosa de los moriscos; estudio preliminar por Dario Cabanelas Rodríguez, Granada. Pág. 33. Citado por GALMÉS DE FUENTES, Álvaro (1993). Los moriscos (desde su misma orilla), Madrid. Pág. 105.
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lunes, 27 de julio de 2015

El informe del Fray Juan de Pereda


Siempre es interesante saber lo que realmente pasó en estos dos años, de 1612 a 1614, ya que el Rey demora la expulsión de los moriscos en Blanca más de dos años, hasta finales de 1613.  No cabe duda de que el valle de Ricote, y consecuentemente Blanca, pudo contar con mucho apoyo eclesiástico y civil. El ayuntamiento de Murcia hizo todo lo posible para frenar la expulsión ó buscar otras soluciones sensatas y solamente al final, para no encrespar al Rey y evitar gastos, colaboraba con la casa real, pero seguramente era mas bien una colaboración forzada y no sincera. Al final de todo los blanqueños eran buenos cristianos, con los que la Inquisición [1] no tuvo problemas en casi medio siglo.

El ayuntamiento de Murcia tuvo a su cargo las fuerzas estacionadas en Murcia, a las órdenes de don Luis Fajardo, desde noviembre de 1611 hasta mayo de 1612 y todo aquello suponía un grave revés para la economía de sus vecinos y del concejo murciano. En marzo de 1613 intentaba el ayuntamiento sacar a su costa los moriscos del valle, cuyo servicio fue ofrecido al Rey [2]. Todo esto implica que las autoridades eclesiásticas murcianas quedaban solas en su lucha de apoyar a los moriscos del Valle de Ricote.  


 Convento de Santo Tomás de Ávila  (José Luis Filpo Cabana)


El rey se sintió presionado, por un lado por los intolerantes de su Consejo y, por otro, por los alegatos llegados desde Murcia, así  que aceptó la fórmula de enviar allí a un fraile dominico, del Convento de Santo Tomás de Ávila. El fraile que se envió era un hombre de plena confianza de su confesor, el padre Luís de Aliaga, con el nombre de Juan de Pereda. Este último se trasladó a lo largo de dos meses (principios de marzo-finales de abril de 1612) a todos los lugares de moriscos del Reino y entrevistó a personas favorables y contrarias a su salida y contrastó opiniones. No olvidó hablar con las altas esferas de la Iglesia murciana, incluido el Santo Oficio. Comprobó in situ cómo eran en realidad los moriscos blanqueños e investigó el conocimiento y costumbres cristianas de los niños y viejos, a hombres y mujeres. El trabajo realizado por él en estos meses en las distintas localidades del reino de Murcia es de una asombrosa minuciosidad y nos ofrece una abundante información respecto a los modos de vida y costumbres de los moriscos y la vida en Blanca. Es por su labor que sabemos que en Blanca había establecidas ocho misas perpetuas y existían cofradías. Por otro lado, había aún bastantes vecinos con creencia del Islam, puesto que era costumbre poner agua debajo de la cama del difunto; otros rehusaban comer tocino y beber vino. Tampoco queda bien amparada Blanca por haber acogido a los moriscos de Valencia [3] o de haberse casado vecinos de ella con moriscos valencianos y granadinos. Un cura que lo fue durante doce años, —y Pereda se refiere indudablemente al cura Luís Martínez— dudó que la mayor parte se confesase bien; y otro sacerdote  —pensamos que se trata de Ginés Melgarejo—  que estuvo durante tres años allí, (1599-1602) dijo de ellos respecto al sacramento de la confesión, que él no tenía la satisfacción que se requiere. Al parecer esto era debido a que una quinta parte de la población que no era muy devota, según el informe del fraile Pereda [4].

Si pensamos que en 1613 la población blanqueña se componía también de un gran porcentaje de personas mayores, es lógico suponer que los mayores no tuvieron las mismas creencias religiosas que sus jóvenes, que habían recibido una educación cristiana mucho mejor que los blanqueños mayores, años atrás. 

Comentaba Pereda que cuando los moriscos del Valle de Ricote iban al reino de Valencia a tratar de negocios, se quedaban en casa de moriscos alfaquíes y comunicaban con ellos amigablemente, saludándolos al modo morisco, es decir besar los menores las manos a los mayores y los mayores tocando la mano a los menores y besando la propia. Si a todos estos hechos le añadimos que los viejos hablaban arábigo y generalmente eran más cerrados de lengua y menos devotos que los demás del Valle, no es de extrañar que otros mudéjares del valle dijeran [5]: “que estos de Blanca los han echado a perder”.

De todas formas el informe del fraile Pereda era favorable a los moriscos del Valle de Ricote y así se manifestaba al Rey. Es un documento realmente muy importante para saber lo que pasaba en el Valle en esos años. De estos datos concluyó el Profesor Francisco Chacón Jiménez, que Blanca pertenecía a esta bolsa musulmana con menor grado de integración. Blanca era el lugar más islamizado [6] de la región murciana, con mayor densidad de moriscos en España. Era en 1612 un pueblo con una cultura islámica favorecida por la prácticamente nula presencia de 3 familias cristianas. A pesar de 369 años de cristianismo militante en el valle de Ricote, el informe de fraile Pereda sólo serviría para aplazar la tragedia.

Volviendo a la hija de Ricote, Ana Félix, su amor y respeto a su padre Ricote se desprende de su obediencia al seguir los consejos paternales [7]. Ella es una verdadera cristiana. Nada extraño es este hecho, porque ya durante las investigaciones del Cronista Oficial de Abarán en Simancas, éste descubrió durante los años ochenta un estudio de Fray Juan de Pereda [8], enviado por el Rey Felipe III, sobre la verdadera creencia católica de los moriscos del Valle de Ricote. En un largo estudio el Fray Pereda destacaba la fe espontánea y sincera de los moriscos del valle de Ricote y decía entre otras cosas:




30.4.1612
INFORME DE FRAY JUAN DE PEREDA SOBRE LOS MUDÉJARES DE MURCIA (EXTRACTO) Avila, 30 de abril de 1612 (A.G.S., Estado, leg. 254).


Rmo. Padre Nuestro

    En cumplimiento de lo que Su Magestad fue servido en mandarme por su real cedula dada en el Pardo primero de março de 1612 despachada por Antonio de Aroztegui secretario destado en que se me ordeno que fuesse al reyno de Murçia y aueriguasse si los moriscos que al presente hay en el, llamados mudexares han viuido y viuen virtuosa y xristianamente, si sus passados han serbido en las guerras y particularmente en la de Granada, si estan mezclados y enparentados con cristianos viejos, y si se tienen por tales sin differençia en nada de sus costumbres, y todo lo demas que conforme a la instruçion de V.P. Reverendisima lleuasse entendido, lo qual puntualisimamente guarde, y della saque las preguntas de interrogatorio que seran con esta relaçion. Fuy al reyno de Murcia a haçer la dicha aueriguaçion, y para representar a V.P. Reverendisima clara y distinctamente lo que he podido alcançar deste negoçio tendra esta relaçion tres partes. En la primera apuntare lo que en comun y en general me han dicho en pro o en contra desta gente las personas de quien me he informado. En la segunda pondre mas en particular la veçindad, disposicion y estado de cada lugar, y lo que en su fauor o contra ellos se diçe. En la terçera dire lo que por mi persona he podido entender y lo que siento de los dichos de los testigos, de quien me he informado en este negoçio y las aduertençias que açerca del me ocurren.

Relaçion de lo que se entiende en general desta gente

    Hase de presuponer que en el reyno de Murçia no hay moriscos granadinos ni valençianos, sino qual o qual por hauer sido expelidos conforme al vando general de Su Magestad, y assi solos quedan agora los moriscos antiguos, que segun la comun opinion eran naturales de aquella tierra y muchos dellos fueron pobladores andando el tiempo de algunos lugares de moriscos que hay en ella. Començo la conversion desta gente, como refiere el Padre Maestro Fray Hernando del Castillo en la primera parte de la Historia de Nuestro Padre Santo Domingo capitulo 80 por el año de 1252, de suerte que en el pre sente de 1612 haura 357 años que se començaron a conuertir por lo qual ellos se preçian de conuertidos antiguos, y como si dixesemos xristianos viejos y de que ansi han sido tratados y priuilegiados por los señores reyes, no solo estos conuertidos de tantos anos atras, sino los de la hultima conuersion de aquel reyno, como consta de un priuiliegio de los Reyes Catholicos, dado en Granada a 21 de septiembre de 1501 despachado por Joan Ruyz secretario en que se les conçede que sean tratados y hauidos en todo como xristianos viejos y en el que se les estan comprendidos los mas lugares deste reyno por estas palabras: A los aljamas y viejos hombres buenos de los moros de las villas y lugares que las ordenes de Santiago, Calatraua y San Joan tienen en el reyno de Murçia o de las villas o lugares o señorios, abbadengos del dicho reino que agora nueuamente se han conuertido o quieren conuertir a nuestra santa fe etc, que son sin duda los que agora llaman mudexares, que aunque en la declaraçion deste vocablo he hallado notable variedad, la mas comun inteligençia del es que quiere deçir moros conuertidos de su voluntad antiguamente respecto de los de Granada que son mas nueuos y no falta quien diçe que los mismos granadinos les pusieron a los deste reino en nombre arauigo mudexares, para motejarlos de mudables y gente valadi en su ley, porque se conuirtieron a la nuestra y no les fauoreçieron en su leuantamiento y assi se habla muy differentemente deste nombre que unos le tienen por honroso, diçiendo que significa conuertido antigo de su voluntad y otros diçen que es afrentoso y que significa gente vaxa y de viles pensamientos, y como traidores a su nacion y ley, y assi usauan de los granadinos. Viuen estos en la çiudad de Murçia y su contorno el mas distante lugar a catorçe leguas y seran hasta 35 o 36 lugares porque en la de Granxa, que es lugar del reino de Valençia, obispado de Origuela, y fue de moriscos valençianos han poblado hasta doçe veçinos mudexares. Haura entre ellos mas de nueue mil personas desta gente, conforme al numero de la lista que me dio don Luis Faxardo echando a cada veçino tres personas, en el qual computo o no se entran mugeres y niños o me parece que son muchos mas.
    Lo que en contra desta gente he oydo en general a personas de estimaçion es mala presunçion por la raiz y naçion de donde proçeden, y tener los resabios que en otros de la misma naçion se han conoçido, espeçialmente que antes de manifestarse eran tenidos por buenos, por lo cual se ha visto manifiestamente quan acertada fue la resoluçion que Su Magestad tomo en mandar echar los que han salido, pues ellos mismos lo han comprobado, confesando que eran moros los que aca eran tenidos por buenos christianos, y assi tendrian por conuiniente perfecçionar y llebar a cabo la resoluçion passada, echandolos a todos por ser tan graues los inconuinientes, y en caso de duda se ha de juzgar por la fidelidad deuida a Dios y a Su Magestad. Confirman esta sospecha con la unidad que tiene entre si esta naçion, por lo qual es dificultossisimo de aueriguar el delito que contra la magestad diuina o humana hubieren cometido y entre si jamas se halla desconformidad ni diuersidad de pareçeres, que todos siguen çiegamente, sin discrepar ni disputar, de su ley, la en que viuieron sus passados y dan por causa desto el no hauer entre ellos escuelas ni estudios, y es pensamiento de muchas personas muy calificadas que aun los que dellos profesan nuestra fe no es con tanta firmeça ni son tan constantes, ni arrimados a las cosas de la Iglesia como los christianos viejos y aun ha corrido platica que algunos de los que los confiesan dudan y sospechan de la verdad, sençillez y entereça de sus confesiones, que haçiendolas algunos de un año no confiesan pecados mortales y que no los tengan es muy difficultoso de creer. Tambien toman indiçio contra ellos de que algunos espeçialmente los mas ancianos entienden y hablan el arauigo y generalmente los mas tienen un acçento o tonillo particular que llaman quebrar la lengua y que algunos assi mismo de los mas viejos reusan comer toçino y comunmente escusan casamientos con christianos viejos y no se juntan con ellos ni comunican, que los aborreçen y persiguen y maltratan a los que viven en los lugares y desto verdaderamente es general la quexa. Agrauase a esto en que han maltratado de palabra y obra a algunos clerigos curas de sus lugares asta en numero de quatro.
    En fauor desta gente por lo general haçe lo primero el testimonio que el tribunal de la Inquisiçion de Murçia me dio de no hauer sido castigados ni hauerse hecho causa de consideraçion contra ninguno de ellos de quarenta años a esta parte, aunque en los de antes desde çiento y diez y seis anos que ha se fundo alli la Inquisiçion fueron de todos lo lugares desta gente castigados muchos por su secta, siendo ansi verdad que en estos mismos quarenta años ultimos ha hauido muchas causas y castigos de moriscos y granadinos valençianos. Confirmase esto mucho con que el obispo don Sancho de Auila siendolo de Cartagena hiço una graue consulta sobre si hauia de ordenar los desçendientes desta gente y con acuerdo del inquisidor Cantera, entonçes el mas antigo, se resoluio de ordenarlos y ordeno algunos attendiendo a su christiandad y a que desde la quarta generaçion no hauian delinquido sus passados. Ayuda a esto que desde el dicho tiempo hasta oy se han ordenado de saçerdotes de veinte y çinco a trenta clerigos, en differentes lugares, que conoçidamente eran desçendientes desta gente. Tambien hay y ha hauido asta ocho religiosos de differentes ordenes muy graues monacales y mendicantes y hay mugeres que han hecho voto de castidad aunque no en religion, y visten sus niños con abitos de religiosos. Pruebase çiertamente que uno dellos murio martir enganchado en tierra de moros porque no quiso reduçirse a su secta hauiendole denunçiado por desçendiente dellos un renegado, y aun diçen muchos que el santo Ybernon (para cuya canoniçaçion se haçen informaçiones) es desçendiente desta gente, y que en muchos lugares la gente mas rica de los mudexares tienen esclabos comprados que han conuertido ellos mismos y hecho baptiçar con gran solenidad y costa, cosa de que personas graues y religiosas haçen grande argumento de que son buenos y fieles xristianos y de ninguno de quantos me he informado en este negoçio que passan de çiento y entre ellos son muchos conoçidamente enemigos he sabido acto ni çeremonia de su secta, ni contraria a nuestra santa fe, ni de vista, ni de oydas con çerteça desde mas de los dichos quarenta anos a esta parte, antes todos deponen de muchos actos possitibos contrarios a la secta de Mahoma, y son muy raros los testigos que no diçen de todos los siguientes, que ninguno ha vestido a lo morisco, que generalmente beben vino, que comen toçino, la mayor parte desta gente, en que se differençiauan tanto de los granadinos y valençianos que comian a parte y como diçen apartaban rancho quando trabajaban juntos en una casa, porque en la de los christianos viejos no hauia cuidado de differençiar manjar ni bebida para los mudexares, y para los granadinos y valençianos si. En el lugar tambien es manifiesta la differençia porque los mudexares de quarenta años abajo no hablan arauigo, ni le entienden, siendo el mas comun lenguage de granadinos y valençianos. Finalmente casi todos los testigos con palabras muy encareçidas diçen que en todas las cosas perteneçientes a christiandad son muy differentes los mudexares de los granadinos, valençianos y tagarinos, que ansi llamaban a los de Aragon, la qual differençia unos la declaran que es como de un sancto a un pecador, otros como de xristiano a moro, otros como de lo viuo a lo pintado, otros como del çielo a la tierra, y los que mas encareçidamente hablan de esto son los confessores y todos aquellos que han tenido particular notiçia y comunicaçion con unos y otros.
    Haçe lo segundo en fauor de la gente que en todos los actos possitibos de xristiandad se han como xristianos viejos sin differençiarse de los demas en lo exterior, y aunque en lo interior algunos que son tenidos por enemigos los quieren juzgar y diçen que todo es aparençias es comun consentimiento de eclesiasticos y seculares que no hay differençia ninguna dellos a los xristianos viejos, antes muchos diçen que en algunos lugares les haçen conoçidas ventajas y en todos se preçian tanto de pareçerlo y que los tengan por tales que no hay para esta gente mayor injuria que llamarlos moriscos, y aun los enemigos diçen que se quieren haçer christianos viejos sin serlo. Reçiben los sacramentos en sus personas y baptiçan sus hijos solenemente, y quanto al de la confesion testifican asta çinquenta saçerdotes, curas y religiosos que los confiesan y han confesado de veinte y çinco años a esta parte, que confiesan entera y sençillamente, como gente que se dessea saluar, y si tienen pecados mortales los manifiestan con claridad y distinçion explicando las circunstançias agrauantes, ganan jubileos yendo a veçes de unos lugares a otros a ganarlos, y con esta occasion y otras confiesan muchas veçes entre año. Saben la doctrina y enseñanla a sus hijos, haçen fiestas, tienen cofradias en todos sus lugares, de suerte que en el que menos hay dos o tres, sacramento, rosario y animas. Consta por los jueçes y administradores de la cruçada que toman y han tomado bulas en sufiçiente cantidad conforme al numero de las personas de viuos y difuntos, en sus muertes reçiben los sacramentos y haçen testamentos en que mandan algunas limosnas y suffiçiente numero de misas, conforme a su posibilidad, fundan obras pias y memorias perpetuas como constara de la relaçion de los lugares, en particular todos los prelados de las religiones y sus subditos postulantes confiesan hauer reçebido muchas limosnas desta gente y de los monasterios mas pobres de Murçia y su comarca diçen que pereçerian si les faltassen estas limosnas, que son y han sido mayores y dadas con mayor cariçia que las de los christianos viejos. Hay en todos los lugares hermanos de las religiones que reçiben y regalan con mucho amor a los religiosos, trahen predicadores y confesores para las quaresmas con salario y para otras fiestas prinçipales de entre año, y algunas veçes numero de religiosos de Murçia y de otras partes para sus entierros, que los mas ricos acostumbran haçer con pompa y gasto. Las demostraçiones presentes en los lugares compreendidos por el nuebo vando han sido notables y como se representaron en las cartas que vinieron de Murçia que se me entregaron a mi, muchas penitençias, proçesiones con letanias, cruçes, pendones, insignias y abitos de mortificaçion, espeçialmente iban las donçellas vestidas con tunicas blancas, descalças, velados los rostros, tendidos los cauellos, lleuando cruçes de mucho peso a cuestas muy gran trecho y las menores lleuaban otras imagenes, cruçifixos y cruçes en las manos, y otras acompañandolas con luçes, y muchas plegarias de todo genero de gente a todas horas del dia y mas ordinario a la media noche, pasando algunas en vela de claro en claro en las iglesias con disçiplinas de sangre de los hombres y tantas lagrimas, solloços y alaridos diçiendo en grito, senor misericordia, señor misericordia, que ningun animo pio lo veya que no se enterneciese, y assi solo un testigo declarado enemigo y probado con otros muchos halle que dixiessen eran fingidas y sospechosas, todos los demas hablan dellas con notable encareçimiento y diçen que son las mayores muestras de esperança y fe en Dios que se han visto ni leydo, y señaladamente quatro religiosos de singular estimaçion y credito de santidad me han affirmado que tienen por çiertissimo les ha Dios de fauoreçer, y que no es possible que falte a tan viuas y feruorosas petiçiones; y otros religiosos muy graues diçen que si fueran fingidas no las dexara Dios sin particular castigo, que le padeçieran estos mayores que los demas que han salido del Reino pues su culpa fuera mayor, y assi reduçen a particular providençia diuina el hauer dispuesto que se queden estos del primero vando general, para que por medio de sus oraçiones alcançen misericordia. Y un religioso descalço tenido por sancto me dixo hauia hecho particular oraçion pidiendo a Dios alumbre a Su Magestad para que no mande se execute esta expulsion, assi como le alumbro para que se hiçiese la de los otros y que no se puede persuadir a que Dios aya de permitir que salgan, es notable el conoçimiento que dellos tiene por ser de casi sessenta años y hauer sido casado antes de religioso y en todos estados hauerlos tratado y comunicado mucho. Y en quanto a ser las demostraçiones dichas persuadidas o induçidas no he hallado quien lo diga sino muy gran fundamento para entender han salido de solo su motivo porque todos affirman que començaron desde el primero dia que se publico el vando y para haçerlas mejor y que fuessen mas gratas a Dios embiaron a los conuentos de Murçia y a otras partes a pedir religiosos que los viniessen a ayudar, animar y confesar, como lo hiçieron y se confesaron casi todos los de aquellos lugares con mucha deuoçion y lagrimas, y son palabras de algunos de los confesores que haçian estas confesiones como los que entendian hauian de ser las ultimas y como despediendose deste sacramento, como quien hauia de morir, con animo de lleuar limpia su alma y diçiendo que a trueco de morir en la fe de Jesucristo y entre christianos tomarian que Su Magestad los mandasse matar antes de echarlos, y es ciertissimo que consultaron y aun se auisaron de hauer desseado la muerte a sus hijos pequenos por el peligro que tendrian de perder la fe, que los que ya eran grandes antes perderian mil vidas. Juntase a esto lo que ponderan mucho personas cuerdas que es no hauer querido vender ni disponer de cosa alguna de sus haçiendas, con ser ansi que fueron muchas personas a soliçitar las compras, cosa que en gente tan atenida a su interes haçen gran testimonio de su buena fe y esperança. Han echo algunas limosnas y dicho misas y pedido a los conuentos de los religiosos los encomienden a Dios para que los libre deste trauajo, y lo mismo han pedido a los lugares conueçinos de xristianos viejos que hagan oraçiones publicas por ellos.
    Fauoreçe lo terçero a esta gente el hauer acudido al serbiçio de Su Magestad en la guerra de Granada ultima, no solo lleuando bastimentos, que esto es cosa muy constante, sino con esquadras, companias y soldados, de que se pondra algunos singulares en la relaçion de los lugares. Tambien affirman muchos que acudieron al serbiçio de Su Magestad en lo de Origuela. Consta que acudian a los rebatos y acometimientos de moros muy bien quando los auisaba el Adelantado de Murçia y ha hauido soldados de miliçia y que siempre se les ha permitido traer todo genero de armas, como a los christianos viejos, saluo que o por preuençion o otras causas les fueron quitadas a algunos lugares quando lo de Granada, y el Senor Rey don Phelipe 2º por su çedula dada en San Lorenço a 7 de julio de 1576 se las restituyo, y se diçe que hay otro priuilegio en el archiuo de Simancas en que los da por fieles y leales vassallos, pero esto no lo pude apurar por no hauerlo de comunicar con ellos aunque algunos christianos viejos me dixeron que tenian presentados en el consejo papeles autenticos de sus serbiçios

Relaçion de los lugares en particular

    Para tratar de los lugares en particular doy por çierta la differençia que haçe don Luis Faxardo en esta forma, que hay tres generos de lugares desta gente. Al primero perteneçen los que viuen en los que hay gran parte de xristianos viejos con quienes estan tan mezclados que es muy difficultoso de distinguirlos. Al 2º otros lugares en donde aunque hay numero de xristianos viejos la mezcla con ellos no es tanta que no se puedan differençiar unos de otros. Al terçero perteneçen los lugares en que hay muy pocos xristianos viejos y muy poca mezcla de casamientos con ellos, y por este orden los graduare para que conste lo que Su Magestad me mando sauer en este punto.

(.......) Valle de Ricote

    Tiene el valle seis lugares todos de una encomienda de Santiago que goça el Marques de Villafranca y porque desde aca no lleue tan buena relaçion desta gente ni alla es generalmente de tan buena opinion hiçe particular diligençia en comun y halle aunque con muy pocos testigos (de Orihuela y no de mucha notiçia, que aun no sauian señalar las personas en particular ni los lugares) que deçian dellos que quando iban a contratar al reino de Valençia posaban en casa de moriscos alfaquies y comunicaban con ellos amigablemente saludandolos al modo morisco, salemando que es besar los menores la mano a los mayores y los mayores tocarles la mano a los menores y besar la propia y que a escondidas hablaban con ellos arauigo, y un testigo diçe que oyo a un granadino llamado Jayme Baya (no le queriendo dexar a titulo de las seis casas) que si el salia hauian de salir los del Valle porque uno de ellos que le tenia por sindico o notario de çinco lugares del Valle ha firmado en las cartas que se achacan del turco como nosotros. Tambien depone de que unos desçendientes de una muger del Valle que se caso segunda vez con un morisco granadino y se vino a viuir al lugar de Coix en el reyno de Valençia se casaron alli con moriscos valençianos, pero otros dos testigos de quien hauia reçibido su deposiçion el obispo de Orihuela con çensura (lo qual todo queda en mi poder) diçen que los del Valle que yban a contratar a Valençia (en las muestras de xristiandad se hauian differentemente que los Valençia), y oyan misa de ordinario, y que una muger vieja del Valle que murio en la Granja lugar de Valençia confeso bien y mando cantidad de misas en su testamento, y hasta doçe pobladores que han ydo alli del Valle viuen christianamente y saben bien la doctrina. De la christiandad en general de los del Valle depusieron en differentes partes 31 testigos, de los quales algunos fueron çitados en contra, y no solo diçen en lo en que los çitan sino muy bien en todo lo general, y tambien deponen de serbiçios en la guerra de Granada y Orihuela, y que fueron deste Valle unos que truxeron un baxel de moros donde estaban cautiuos con un tal Aledo christiano viejo natural de Murçia a donde se testifica esto de vista y ninguno destos testigos dixo cosa mala contra esta gente sino todo muy bien, de lo particular de los lugares a los quales graduo conforme a su mejor opinion aunque conuiene todos en ser del tercer genero, es lo que se sigue.

Villanueua y Ulea

    Estos dos lugares Villanueua y Ulea son de un curato, tiene Villanueua 371 mudexares y christianos viejos 65 y Ulea tiene 244 mudexares y un christiano viejo. El cura destos dos lugares de quien consta que esta y ha estado encontradissimo con ellos, aunque diçe que tiene auersion a xristianos viejos y no estiman ni acariçian a los que se casan con ellos como a los suyos en todo lo general diçe bien el y otros 22 testigos con encareçimiento. Esmeranse en el adorno de las yglesias y en las fiestas que haçen y en acudir a las cofradias que sirben bien y con çera blanca. Hay en las dos yglesias 120 misas dotadas, Villanueua es el mas nueuo lugar de todo el Valle, fundose en nueue casas que salieron de Habaran, estubo su yglesia algunos años sin sacramento y los Lopez de alli le hiçieron poner. Haçen por meses la gente mas rica la proçesion del Rosario. Tienen algunos esclauos comprados que han baptiçado con solenidad y gasto años ha. Es el lugar de mas poliçia y que menos tonillo tienen de moriscos de todos los del Valle. Hay treçe casamientos con christianos viejos. Un testigo viue entre ellos Ilamado Hernan Lopez (enemigo conoçido y probado con muchos) diçe que algunas viejas hablan arauigo, algunas palabras y a escondidas, y que son enemigos mortales de xristianos viejos y que han hablado con palabras de desacato y notable sentimiento (que le han ofendido y pareçido muy mal) de que los quieran echar, offreçiome embiar testigos a Murçia que dixessen contra ellos y embiome uno que dixo estas mismas dos cosas, pero ambos deponen en comun, y preguntados de singulares enbaçauan y no las señalaban, ni otros testigos que las supiessen, y si deçian algun singular no eran los dos contestes, y ambos quanto a la christiandad desta gente por las preguntas del ynterrogatorio y a comer toçino y beuer vino diçen bien.

Habaran

Tiene 574 mudexares y christianos viejos 5. Fundose haura 124 años con 19 casas que vinieron de Hellin. Estaua en la carçel por graues delitos de falsias de escrituras el liçençiado Mungia letrado de alli, y por hauerme remitido a el tube modo como hablarle en la carçel y me dio un papel largo de çinco caueças a que yo reduçia lo que preguntaua. Diçe muy mal en todo genero desta gente y en materia de encuentros con christianos viejos y de rehusar sus casamientos habla con notable encareçimiento de todos y mas deste lugar, aunque en nada da singulares, de las demostraçiones presentes diçe que son fingidas, çita 8 testigos que de todos esta probado con otros muchos que son enemigos suyos y no obstante esto en la christiandad desta gente todos hablan bien. Deste letrado diçe gente muy graue y muy calificada le es enemigo y hombre de mala conçiençia y delatado en juiçio por graues delictos; el cura diçe mucho bien y un medico y un religioso que estauan en el lugar, y todos que se han auentajado en las demostraçiones presentes. Examine 15 testigos y entre ellos uno que hauia sido su cura tres arios y todos diçen muy bien en todo lo general. Hay 120 memorias perpetuas y una de San Cosme y San Damian en una ermita que se frequenta con gran deuoçion y hay jubileo. Son estos particularmente alabados de limosneros con religiosos. Tienen tres cofradias y una particular obra pia de una capilla y altar de la Santissima Trinidad deputada para solo entierro de pobres assi del lugar como forasteros, ha hauido de aqui dos clerigos y son diez o doçe los casamientos con christianos viejos, y assi la lista en su numero es tan corta.

Ricote y Oxox

 Estos dos lugares son de un curato. Tiene Ricote 374 mudexares y xristianos viejos 4, y Oxox 269 mudexares y christianos viejos 3. Diçese desta gente que tienen mas tonillo que otros y que en el comer toçino se escusan mas que en otras partes, y aunque (sin particulariçar nada) hay algunos que no tienen tan buena opinion destos dos lugares como de los otros deste Valle, arriba referidos. Pero el cura y todos los christianos viejos que examine de entre ellos con ser dos çitados en contra hablan muy bien de su christiandad en todo lo general y en espeçial testifican hauer comido toçino y veuido vino veçes juntamente con ellos, y un religioso que predicaua alli y otros de Murçia que han predicado otras quaresmas y fiestas confirman lo mismo con otros 16 testigos. Esmeranse en fiestas que haçen, tienen cofradias y muchas misas perpetuas antigas y de Oxox a hauido un clerigo. Han serbido a los Reyes en la guerra de Granada y las gentes destos dos lugares metio la 2ª vandera en lo de Orihuela. Rescatose un tal BobadiIla. Ayala y Buendia de aqui fueron grandes soldados, hay algunos casamientos con xristianos viejos.

Blanca

    Este lugar de Blanca tiene 672 mudexares y xristianos viejos 3, es el lugar de peor opinion de todos de que ha corrido voz comunmente, testificada por mas de 20 personas y algunas de buena reputaçion, aunque de oydas. Un cura que lo ha sido doçe años diçe que sin duda de la mayor parte si se confesaban entera y sençiIlamente con este han tenido graues encuentros (y el lo confiesa) de los demas diçe que haçen bien sus confesiones y siente bien de las demostraçiones presentes, y otro cura que lo fue tres haura 14 o 15 anos diçe que de los de Blanca en materia de confesiones no tenia aquella satisfaçion en general que tan alto sacramento requiere y siente que los mas proçedian desta manera, aunque al presente ha entendido para algunos confesores que se han mejorado. Con todo paresçe que una buena parte que sera la 4ª confesaban deuota y entera y sençillamente, y añade que pudo ser que la falta de los otros proçediesse de ignorançia y poca instrucçion. Por lo presente se remite a los que confiesan y de lo pasado diçe que aunque resueltamente no se atreuiera a condenarlos por moros le engendran mala sospecha. Algunos christianos viejos que viuen entre ellos tambien tienen mala opinion de esta gente y uno diçe que la quinta parte tiene por malos y que sienten poco de la fe y que una persona que es muerta le dixo una mala çeremonia que es poner agua debaxo de la cama a un diffunto y de malos llantos, retiramientos y abstinençias en su muerte, de los demas diçe que son buenos christianos, da notiçia de çierto hombre de aquel lugar que se deçia le querian leuantar por rey, no los propios del sino los valençianos. Otro christiano viejo diçe lo mismo del leuantamiento de rey y exagera mucho la persecuçion que haçen a los christianos viejos. Valdonan los que se casan con ellos, diçiendo que mezclan su sangre y diçe que les ha oydo palabras offensiuas y escandalosas de desacato con sentimiento de su expulsion. Estos dos testigos estan probados por enemigos desta gente causados de encuentros y que dessean su expulsion por hauer sus haçiendas, çitaron a otros siete que dirian lo mismo y solo el referido de Villanueua conforma con ellos, los demas diçen muy bien en su fauor. Diçese de algunos desta gente que reusan comer toçino, veuer vino y que han dado acogida a moriscos de Valençia y a uno despues del vando y que antes los comunicauan y consta que haura mas de doçe años que hubo algunos casamientos con valençianos o granadinos y que la de Oyos deste lugar se fue al de la Granja en el reyno de Valençia y caso alli dos hijos y dos hijas que tenia y todos se fueron de aquel lugar en la expulsion.

El auditor de don Luys Faxardo persona de estimaçion diçe que a oydo lo que se apunta del leuantamiento de rey y que aquel hombre yua cada año al reino de Valençia, que viuia de expensas publicas y que no se casaua todo con intento de ser rey, pero que a nada desto da credito porque se ha dicho despues del vando y porque le consta euidentemente (palabras son suyas) que en esta ocasion han leuantado cosas semejantes a otros mudexares que el ha comprobado ser falsas; algunas otras personas a cuya notiçia ha venido este rumor de leuantamiento de rey diçen que se procuro aueriguar por justiçia y no se hallo nada, antes el hombre fue dado por libre y lo tienen por quimera y falso testimonio. Diçese desta gente que algunos los mas viejos hablan arauigo y generalmente son mas çerrados de lengua y menos deuotos que los demas del Valle y aun se diçe que han oydo a los demas mudexares del Valle que estos de Blanca los han echado a perder. Con todo esso en lo general de su christiandad se habla bien desta gente y hay doçe testigos que lo affirman y uno de ellos ha sido su cura. Tienen cofradias y dotadas ocho misas perpetuas, compran y crian ganado de çerda y comen su carne, consta que toman cada ano 200 bulas. Piden predicadores y confesores para las quaresmas y han pidido al guardian de Jumilla descalço que funde alli un convento suyo. Prendieron tres o quatro moros que passaron por sus campos. Sirbieron en lo de Orihuela. Un Padilla y otro Molina se vinieron de tierra de moros, han tenido algunos soldados y hecho casamientos con christianos viejos.

Relaçion de lo que he podido yo entender  desta gente por mi persona

    Sin duda padre Reverendisimo que el aueriguar çiertamente lo que Su Magestad fue servido mandarme es cosa difficultosissima porque por una parte halle por testimonio digno de todo credito y yo mismo lo experimente que esta gente señaladamente en el Valle de Ricote y de algunos otros lugares (donde anda de ordinario en sus manos el gouierno) tienen muchos enemigos hora por castigos de los exçesos que han hecho los christianos viejos que viuen en sus lugares ora por competençias en los offiçios publicos y gouiernos ora por cudiçia de querer quedarse con sus bienes mediante su expulsion, de todo lo qual me he enterado çertissimamente y aun no falta quien diçe que otras personas graues por sus particulares respetos y intereses ayudan mucho a la expulsion desta gente. Por otra parte los de fuera de los lugares en espeçial los de la çiudad de Murçia son muy interesados en que se quede esta gente ya por surtirse della en sus grangerias ya por las rentas, diezmos y frutos que de sus lugares les tocan (aunque los mas son de encomiendas) ya por la piedad general que inclina a los mas a haçer bien a la gente affligida y deçir bien dellos. Por lo qual y por hauer yo entrado de nueuo en tierra y entre gente que antes no conoçia ni hauia tratado puede esta mi relaçion padeçer el engaño que en las diligencias humanas suele hauer, pero juntamente con esto çertifico a V.P. Reverendisima en el tribunal de Dios y con la entereça de fidelidad y verdad que a mi Rey debo que he puesto la diligençia que he podido y toda la que me ha pareçido neçesaria para la aueriguaçion deste negoçio, considerando que si por mi culpa daba por buenos a los que no lo eran, por malos a los que eran buenos, en lo uno haçia contra la fidelidad que a la Magestad Diuina y humana debo y en lo otro contra la honrra, haçiendas y almas de tanta multitud, cosa que me dexara con perpetua inquietud y cargo de conçiençia y imposibilidad a poderlo satisfaçer, y desta raçon use persuadiendo a todos los testigos que examine, para que con el mismo cargo de conçiençia me dixessen la verdad, y assi despues de hauer por mi persona con mucho secreto y recato yendo solo y a pie andando todos los lugares del Valle y los demas que hay camino derecho asta Murçia confesando y preguntando la doctrina en ellos y comunicando la gente y examinando todos los testigos que me pareçio conuenir recatandome de los que en las platicas conoçia por sus affiçionados porque no me descubriesen, llegue a Murçia a donde me informe de don Luys Faxardo y comunique muy despaçio el negoçio con el pidiendole me diesse las aduertençias neçessarias y mostrandole las cabeças de las preguntas que haçia a los testigos para que viesse si faltaua algo y pidiendole minuta de las personas de quien me podia informar. Por no hallar alli al obispo hable luego al inquisidor Ayala que es el mas antigo y a los prelados de las religiones conuiene a saber Prior de Santo Domingo, Prouinçial y Guardian de San Françisco, Prior de San Agustin, Prior del Carmen, Ministro de la Santissima Trinidad, Comendador de la Merçed, Rector de la Compania, Presidente de los Descalços Françiscos tomandoles a todos juramento de su secreto y pidiendoles minuta de los testigos mas calificados, de mas inteligencia y sana intençion, y lo mismo hiçe con el Prouisor del obispo que es dignidad de la iglesia de mas de settenta anos, consultor del Santo Offiçio, Juez de bienes confiscados y de mas de 40 años de assistençia en Murçia y 12 del exerçiçio de su offiçio, y a todos ellos y a los demas que me dieron por minuta los examine, fueron 3 inquisidores, 13 ministros de la Inquisiçion, dos caualleros de abito, 30 curas, 45 religiosos que les han predicado, confesado y pedido limosna de todas las religiones dichas, seis dignidades y capitulares de la Iglesia, 30 personas ançianas de inteligencia y sana intençion y christianos viejos. Lo ultimo hable al Corregidor don Luys de Godoy que antes tubo inconuiniente cuia deposiçion fue faborable en todo. Sali despues de Murçia y tome entera notiçia de todos los demas lugares restantes, fuy tambien por pareçer de don Luis Faxardo a hablar al obispo de Orihuela el qual me dio las deposiçiones arriba referidas y me dixo que el no sauia en particular mal contra ellos, antes por hauer oydo deçir que eran buenos escribio a Su Magestad suplicandole que si saliessen los encaminasen a tierra de xristianos que le haçia lastima se fuessen, aunque por tenerlos en opinion de no tan firmes en la fe quisiera que poblaran los lugares desiertos de su obispado christianos viejos y no estos. Ultimamente fuy a Yecla a tratar este negoçio con el obispo de Cartagena, el qual me dixo que por su persona tenia poca notiçia desta gente sino es de 4 lugares que hauia visitado que le pareçieron bien y que de los demas tenia buena relaçion y me mostro una informaçion que hiço antes deste ultimo vando por preuenir los testigos y que despues por negoçiaçiones no pudiessen encubrir la verdad, la qual informaçion ley toda, no es tan cumplida pero es muy conforme a lo gue traigo entendido, que es Reverendisimo Padre Nuestro en bien y en mal lo que arriba tengo referido. A çerca de lo qual lo que paresçe neçessario aduertir es que los testigos que diçen contra esta gente o hablan muy en general juzgando dellos por sola presumpçion de la naçion y no se atreuiendo aun los que tienen mucha notiçia a condenarlos o si hablan mas en particular es por sospechas y con passion conoçida y probada y aun tomando lo que desta suerte diçen no he podido aueriguar cosa que manifiestamente los condene, porque juzgarlos por lo comun de su naçion, si no estan probados por infieles no pareçe justo en gente de quien hay tantos fundamentos para differençiarlos de granadinos y valençianos, que este verdaderamente es comun consentimiento de todos los que hablan dellos, y differençiandolos antes se mostrara la justificaçion con que Su Magestad proçede en todo, espeçialmente despues de hauer querido enterarse desto para tomar resoluçion con siguridad de conçiençia y no obstante la nulidad y conformidad que guardan entre si, porque con esta misma han sido denunçiados y castigados los otros culpados de su naçion y aun estos mismos los primeros 70 anos despues de su conuersion. En quanto a las confesiones entre tantos confesores como he examinado que seran hasta 50 solo dos ponen alguna duda y sospecha de un solo lugar y deste no de suerte que los comprendan todos ni se atreuen a condenarlos, y los demas diçen que si tienen pecados mortales los confiesan entera y sençillamente. El hablar algunos arauigo o tener tonillo, reusar comer toçino, particular modo de llorar, lo escusan muchos con que son muy pocos los que tienen algo desto y solo los mas viejos que aun no han acabado de despegar de si las costumbres barbaras de sus passados en el encuentro, aunque tambien algunos dan por escusa que es general en todos los lugares donde hay differençia de estados y calidades, como ydalgos y labradores y que los tratan aspera y imperiosamente y agora se a ocasionado aumentarse mas el encuentro con la sospecha que tienen de que ayudan a su expulsion, todauia pareçe que este punto tiene neçesidad de alguna reformaçion. Del reusar casamientos dan algunos por escusa que generalmente no se atreben a pedirlos por las malas y afrentosas respuestas que les dan y que sola la gente pobre y desualida se quiere casar con ellos. Pero tambien me pareçe que en esto ha hauido mucho desuio en los lugares del tercer genero; quanto al mal tratamiento de los curas halle que aquellos quatro casos pudieran suçeder en qualquier lugar de xristianos viejos. Los testigos que hablan en su fauor diçen no de sospechas ni en general como los que hablan en contra sino con çerteça deponiendo de su buen modo de vivir, virtud y xristiandad por todos los actos possitiuos que suelen tener ordinariamente los christianos viejos sin differençiarse dellos en nada, sea verdad que hablan muchos con piedad y algunos con mas encareçimiento del que la puntualidad de la verdad pide dandolos por mejores que a los xristianos viejos, y a mi pareçer hay bastantissimo testimonio para darlos por suffiçientemente aprobados en raçon de buenos christianos y fieles vasallos a Su Magestad. En demostraçiones presentes que yo vi en algunos lugares no me paresçe que se encareçe nada ni sabre deçir lo que me mouieron y enterneçieron. Confese algunas personas hombres, mugeres y ninos, pareçiome que se confesaban entera y sençillamente y con animo de saluarse, en todo genero de gente a quien pregunte halle que sauian la doctrina xristiana. Estube presente a algunas fiestas de las fundadas y vi que los erederos las haçian con deuoçion y gastando lo que disponian los difuntos. Tambien asisti a proçesiones de cofradias y de agua, y haçianlas en la forma que por aca y con mucha çera blanca en las del Rosario, señaladamente en Villanueva. Conuiene aduertir por lo que se apunta en materia de conjuraçion y leuantamiento de rey, que seria bien que alguna persona con potestad publica para poder inquirir y castigar aueriguase lo que hay, por que a mi no me toco esto, antes me toca por mis ordenes y profesion el protestar como protesto que por esta mi relaçion no sea visto concurrir a castigo, efusion de sangre, mutilaçion de miembro o muerte. Ultimamente pongo en consideraçion a Vuestro Padre Reverendisimo que por lo mucho que ha oydo en materia de encuentro con xristianos viejos ora se vayan los mudexares ora se queden conuiene prebeer a la inmunidad y seguridad de dichos xristianos viejos que viuen entre ellos y creo que se escusaria gran parte destos encuentros si hubiesse alguna reformaçion en quanto al gouierno y jurisdiccion que en muchos lugares tienen muy absolutamente los mudexares.

Relacion de Gonçalo Ximenez veçino de Murçia

    Tambien me he informado como Su Magestad por cedula particular me mando de Gonçalo Ximenez en coniormidad de los papeles que se me entregaron y ningun testigo se halla que diga mal del, antes muchos que passan de veinte y su cura diçen que aunque es morisco granadino caso con xristiana vieja y es y ha sido siempre muy auerso a los de su naçion y que es muy buen xristiano, frequenta los sacramentos, pide limosna y haçelas a los conuentos donde tiene fundadas misas señaladamente en el Sant Agustin de Murçia, cria y doctrina bien sus hijos. De los serbiçios aunque tienen notiçia remiten la mayor çerteça a sus papeles. En Santo Thomas de Auila, ultimo de Abril del ano de 1612. Fray Joan de Pereda Traslado de las preguntas

    1ª que sienten de la xristiandad y modo de viuir desta gente, si pareçen en esto a los christianos viejos y se preçian de tales, si reçiben los sacramentos en sus personas y en las de sus hijos en vida y en muerte, si usan dellos entera y sençillamente y en el de la confesion si confiesan peccados mortales quando los tienen, si mueren con testamentos, mandas, misas y limosnas o si han fundado algunas obras pias o memorias perpetuas, si dan limosnas, haçen fiestas, tienen cofradias, toman bulas, procuran sermones, ganan jubileos y todo lo dicho si es de años atras, si las muestras despues del vando han sido persuadidas o induçidas, fingidas y no verdaderas y quales han sido.
    2ª si sauen el origen desta gente, si fueron conquistados o voluntariamente conuertidos y desde quando, que quiere deçir mudexares, si es nombre general o particular, si desçienden dellos clerigos o religiosos o alguno que sea tenido por sancto o quien aya padeçido martirio en tierra de moros o rescatandose despues de cautivo alla.
    3ª si han sido castigados por el Santo Offiçio, si hay sanbenitos desta gente, si haulan arauigo, si reusan criar ganado de çerda, comer toçino, veuer vino o haçen alguna otra ceremonia en entierro de muertos con abstinençias retiradamente, Iloros o cantos sospechosos en su secta, si se casan deudos sin dispensaçion, no guardan las çeremonias de la Iglesia, si en qualquiera destas cosas o en el traxe y abito son pareçidos a los otros moriscos o tenidos por differentes dellos.
    4ª si sauen la differençia de tres generos de lugares donde viuen, que unos estan tan mezclados y confusos y enparentados por casamientos con christianos viejos que no se pueden differençiar, en otros aunque hay distinçion es notable la mezcla, en otros estan totalmente separados y reusan los casamientos con xristianos viejos, si se affrentan dellos y valdonan a los que los haçen, si se casan o han casado con otros moriscos de tierras sospechosas, si han tenido particular trato con ellos o si en alguno destos lugares han hauido algunas juntas o conçiabulos o platicas de conjuraçion o leuantamiento de rey, si haçen enemistad o persiguen y maltratan xristianos viejos.
    5ª si han serbido a los reyes en guerras particularmente en la de Granada o en otras algunas, si han ydo a ellas a su costa voluntariamente o quintados, si son soldados de miliçia, si se les ha permitido traher todo genero de armas como a los xistianos viejos, si han cautibado moros de Berberia o piratas, trahido algun bagel, rescatado algun estandarte real que se hubiesse perdido, y la publica voz y fama de todas las preguntas con las generales de edad y naturaleça. Todo con juramento de secreto y verdad.



Notas

[1] CARRASCO, Rafael (1992). La inquisición de Murcia y los moriscos (1560-1615). En: Areas, Revista de Ciencias Sociales, 14, págs. 107-114.  Para Lorca se puede estudiar: JIMÉNEZ ALCÁZAR, Juan Francisco (1992). Moriscos en Lorca. Del asentamiento a la expulsión (1571-1610). En: Areas, Revista de Ciencias Sociales, 14, págs. 115-140
[2] LISÓN HERNÁNDEZ, Luis (1992). Mito y realidad en la expulsión de los mudéjares murcianos del valle de Ricote. En: Áreas,  vol. 14. Págs. 141-170. Cita en pág. 149.
[3]  Seguramente se trataba de familiares que vivían en el pueblo Granaja de Rocamora, en el reino de Valencia, puesto que no fue posible confeccionar árboles genealógicos de muchas familias que tenían los mismos apellidos blanqueños a finales de 1613
[4]  Archivo General de Simancas, Estado, legajo 254f
[5] Archivo General de Simancas (AGS), Estado, Leg. 254. (Con agradecimiento a José David Molina Templado – Cronista oficial de Abarán).
[6] CHACON JIMÉNEZ, Francisco (1982). El problema de la convivencia. Granadinos, mudéjares y cristianos viejos en el  reino de Murcia. 1609-1614. En: Melanges de la casa de Velazquez. Publié avec le concours du C.N.R.S. Tome XVIII/1. pág. 125-133
[7] PERCAS DE PONSETI, Helena (1975). Cervantes y su concepto del arte. Estudio crítico de algunos aspectos y episódios  del  “Quijote”.  Editorial Gredos, Madrid.  Pág. 261
[8] Archivo General de Simancas (AGS), Estado, Leg. 254. (Con agradecimiento a José David Molina Templado – Cronista oficial de Abarán).
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BIOGRAFÍA

Para parte de mi biografía, haga click en los siguientes enlaces:



In: Cronistas Oficiales de la Región de Murcia


In: Ayuntamiento de Blanca (Murcia)


In: Real Asociación de Cronistas Oficiales

Sobre mí

Govert Westerveld, autor de más de 74 libros, ha sido investigador de mercados extranjeros para nuevos productos, innovador de nuevas aplicaciones de productos existentes y director de marketing y ventas para el mercado extranjero. Actualmente es Historiador, Investigador y Cronista Oficial de la villa de Blanca (Murcia), Académico de la Real Academia de Alfonso X el Sabio en Murcia. Miembro de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales. También Miembro de la Asociación Internacional de Hispanistas y miembro de la Asociación de Hispanistas del Benelux, así como Historiador Oficial de la Federación Mundial del Juego de Damas, y Miembro de la Comisión de Historia de la Federación Española de Ajedrez.

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Castillo de Blanca

Castillo de Blanca
Después de la experiencia de Barataria, Sancho Panza se ha vuelto verdadero protagonista: ello y las adversidades sufridas han moldeado su personalidad, así que aun más resulta personaje de vital importancia a la trama. Durante el viaje en busca de don Quijote, encuentra a un grupo de peregrinos alemanes, entre los cuales, disfrazado también de peregrino, anda un viejo amigo suyo, el tendero Ricote, que, como todos los españoles moriscos, ha sufrido el destierro impuesto por el rey Felipe III. El alma del exiliado se abre a la vista de una cara amiga. El regreso del morisco sorprende e inquieta a Sancho, preocupado por la misma incolumidad de su antiguo vecino y amigo.

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